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La embajada se preocupa por el PP: parece no entender por qué perdió

Los funcionarios de EE UU no entienden la estrategia del PP en la legislatura pasada. En 2006, dos años después de la derrota, se preocupan. "La oposición del PP: perdiendo la batalla frente al Gobierno", se titula un cable del 17 de abril de ese año. El texto tiene un epígrafe elocuente: "No a todo". Y el análisis basado en confidencias de varios dirigentes cuyo nombre no se revela es demoledor, sobre todo por la frialdad y contundencia con la que funcionarios a las órdenes del Gobierno de Bush analizan el daño que la guerra de Irak ha hecho al PP: "Los contactos de la embajada en el PP parecen pensar que la derrota de 2004 fue un error, un masivo 'malentedido' de una parte del electorado, ignorando los asuntos reales con los que los votantes estaban en desacuerdo: la guerra de Irak, a la que el 90% de los españoles se oponía, y la forma en la que el Gobierno de Aznar gestionó los atentados del 11 de marzo", dice el cable 60763 .

"El 29 de marzo, Eduardo Zaplana le dijo al embajador que la base del PP sostendría al partido en las próximas elecciones (reflejando una vez más que el PP cree que la derrota de 2004 fue un golpe de mala suerte) y que es importante cuidar esa base", narra el cable. "Rajoy está considerado como un líder competente e inteligente, pero no especialmente carismático. Acebes está mal visto por su implicación en la gestión de los atentados. Zaplana está identificado con el legado de Aznar. Y además está el omnipresente Aznar, que aunque tiene un título solo ceremonial en el PP, en realidad arrastra su larga sombra sobre todo lo que hace el partido. En una reunión con el embajador, el 15 de diciembre de 2005, Aznar le dijo que tanto él como su think tank, FAES, serían muy cuidadosos para no interferir en la batalla política nacional. En realidad, Aznar, en cada oportunidad, aprovecha su influencia (incluido su acceso a funcionarios de alto nivel de EE UU) para alterar el discurso político. Y precisamente por eso, el actual liderazgo del partido tiene dificultades para marcar el rumbo", remata el análisis.

El cable es muy positivo para Zapatero y crítico con el PP, aunque siempre en tono diplomático: "Todos los dirigentes del PP, Rajoy, Aznar, Acebes y Zaplana, hablan de Zapatero con desdén y un cierto aire de superioridad. Aznar le define como 'débil y vacilante'. Sin embargo, este supuestamente débil presidente ha conseguido aislar a la oposición en los dos asuntos más importantes: el Estatuto catalán y el futuro de ETA".

Puedes contactar en Eskup con el autor del artículo, Carlos E. Cué. | Comenta esta noticia en la red social de EL PAÍS | La mayor filtración de la historia | Preguntas y respuestas | Ir al especial