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Navarro descarta que la siniestralidad se deba a la huelga de 'bolis caídos'

El fin de semana más trágico del año en la carretera se cierra con 26 muertos

El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha descartado hoy que las cifras de siniestralidad registradas el pasado fin de semana, el más trágico en lo que va de año, se deban a la huelga de bolis caídos que mantienen los agentes de la Agrupación de la Guardia Civil para pedir mejoras laborales. Son 26 las personas que han perdido la vida en los 24 accidentes registrados en las carreteras españolas entre el viernes y el domingo pasados. Además 30 más han resultado heridas. Los datos muestran que son cinco muertos más que el segundo fin de semana de agosto del año pasado, que se saldó con 21 fallecidos.

Según Navarro, "los datos no significan un repunte. Hay fines de semana buenos y malos". De los 26 muertos, ocho eran motoristas y siete peatones. De estos 24 accidentes, siete han sido salidas de vía, otras tantas colisiones y el mismo número de atropellos a peatones. Diez se produjeron por distracción y el resto por otras infracciones.

El director de la Dirección General de Tráfico (DGT) ha señalado que la prevención es fundamental. "Las multas desgraciadamente son necesarias por su efecto disuasorio", indica Navarro, e insiste en que la Unión Europea es de la misma opinión: "a más vigilancia y control, a más multas, menos infracciones y menos accidentes". Aunque hace hincapié en que los fines de semana son un plazo muy corto para sacar conclusiones, "tres o cuatro accidentes disparan las cifras".

Sin afán recaudatorio

Navarro añade que no es cierto que la DGT solo actúe con afán recaudatorio: "los guardia civiles no cobran en función de las multas que ponen, su nómina es igual todos los meses". Navarro recuerda que la reforma de la Ley de Tráfico ha establecido que la recaudación por infracciones en la administración general del Estado vaya destinada a la seguridad vial, la prevención de accidentes y ayuda a las víctimas.

En su opinión si la huelga de los agentes se alarga en el tiempo, entonces "puede tener una incidencia en la siniestralidad". Por lo que Navarro ha pedido prudencia a los conductores que vayan a comenzar o a regresar de sus vacaciones este domingo 15. En 2009, este fin de semana se cobro la vida de 31 personas.

Pese a que este ha sido el fin de semana más trágico del año y que supera el número de víctimas del mismo fin de semana del año pasado, el dato de siniestralidad hasta el 8 de agosto arroja un importante descenso, con 991 muertos, 174 menos que hasta la misma fecha del año pasado, lo que representa un descenso del 15%.

La asociación de Guardias Civiles rechaza las acusaciones de Navarro

Con un rotundo: "el Sr. Pere Navarro se equivoca" comienza el comunicado de la Asociación Unificada de Guardia Civiles (AUGC). Acusan al director de la DGT de culpabilizar a la huelga de los bolis caídos de la siniestralidad de tráfico. Niegan que exista dicho paro y justifican que el comportamiento deficiente de los agentes, según ellos, se debe a "una enorme frustración y desmotivación que inevitablemente influye en su trabajo".

Además critican la postura de Navarro ante las multas. Mientras Navarro asegura que: "a mayor vigilancia y control, menos accidentes", la asociación se queja de que eso equivale a decir a "más multas, menos accidentes". La AUGC responde que "multar por el hecho de multar no beneficia a la seguridad vial, es necesario que la ciudadanía confíe en las instituciones y perciba la medida como correctora de su actitud al volante, y no, como ocurre muchas veces, como una mera forma recaudadora".

En su comunicado también destacan que "a mayor presencia de la guardia civil, menos accidentes", como -añaden- sabe bien Navarro. Además culpan a la política de la DGT de "la reducción del número de kilómetros máximos que pueden realizar las patrullas de la Guardia Civil de Tráfico: limita nuestra presencia". Por último, culpabilizan a Navarro de dañar su imagen y aumentar la sensación de afán recaudatorio entre la ciudadanía. Finalmente le exigen una rectificación pública.

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