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Lentejas contra la crisis

Unas 150 personas acuden al primer comedor municipal para desempleados, creado por el Ayuntamiento de Móstoles

Unas 150 personas han acudido este lunes al mediodía a almorzar al primer comedor municipal de España dirigido a los desempleados que carezcan de recursos económicos, que se ha estrenado hoy en el municipio madrileño de Móstoles, la segunda mayor ciudad de la Comunidad de Madrid (más de 206.000 habitantes). Según han indicado fuentes municipales, los usuarios, que necesitan un carné de usuario expedido por la Concejalía de Servicios Sociales, han sido atendidos por una treintena de voluntarios, la mayoría de la asociación Prevención del Alcoholismo. La medida, que se mantendrá mientras dure la crisis, está destinada a parados, en especial a aquellas familias que tengan todos sus miembros en paro o los que no puedan acceder a la prestación por desempleo.

Este colectivo ha sido el primero en encargarse de esta tareas, para las que ya se han inscrito 70 asociaciones ciudadanas de Móstoles, donde la crisis económica ha hecho que el número de parados haya pasado de 9.000 a 15.000 personas en un año. El primer menú ha constado de lentejas con chorizo, filetes de lomo y con ensalada y gelatina, con su versión para los musulmanes, que ha sido lentejas con verduras, varitas de merluza con ensalada y gelatina.

Durante los primeros días, la comida serán de catering. El comedor está ubicado en la calle Sevilla número 19, en las instalaciones de la Hermandad San Simón de Rojas, que continuará ofreciendo un desayuno gratuito a las personas más desfavorecidas en este mismo espacio, como ha hecho durante los últimos 15 años. Las instalaciones han sido renovadas con mobiliario construido por la casa de oficios de carpintería del ayuntamiento.

"No es ninguna indignidad"

La finalidad de esta iniciativa es, en opinión del alcalde, Esteban Parro (PP), que, "de forma digna, ninguna familia de Móstoles, afectada por el desempleo y en situación de necesidad, se quede sin poder comer". Este "comedor ciudadano" lo podrá utilizar, según el regidor, "cualquier persona que crea que lo necesite". Para ser beneficiario del comedor, que será transitorio hasta que pasen los efectos de la crisis económica, hay que dirigirse al Centro de Servicios Sociales Juan XXIII donde, tras una valoración de la situación económica familiar, se les expedirá un carné.

Además de comensales, que a juzgar por los resultados de este lunes ya tiene, este comedor necesitará "una amplia bolsa de voluntarios que nutra las necesidades de personal para hacer posible este gesto de altruismo". Quienes quieran colaborar, tanto en la cocina como en el reparto de alimentos, tendrán que acudir también al Centro de Servicios Sociales Juan XXIII o al Centro de Participación Ciudadana de Móstoles (calle San Antonio 2) para apuntarse. Además, se podrán donar alimentos en dos almacenes municipales ubicados en el comedor de San Simón de Rojas y en un local municipal ubicado en la calle Simón Hernández 53. En principio, se va a establecer un único turno de comidas que comenzará a las 13.30 y que se ampliará en función de la demanda que se observe en este comedor.

Asimismo, si las instalaciones se quedasen pequeñas (caben entre 150 y 200 personas al mismo tiempo), el consistorio buscaría un nuevo emplazamiento. Abrirá de lunes a sábado y la comida para el domingo se entregará el día anterior. A este servicio no podrán acceder las personas con más de 65 años, ya que los jubilados tienen otros servicios municipales para cubrir estas necesidades. Parro ha apuntado que la comida será "copiosa y fuerte en poder calorífico y energético" y también se podrán llevar comida a sus hogares. El alcalde ha hecho un llamamiento a los vecinos que lo necesiten para que utilicen este comedor: "Que no les dé vergüenza porque ser parado no es ninguna indignidad".