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Reportaje:

Londres recupera los autobuses de dos pisos

El nuevo modelo, más ecológico, volverá a recorrer las calles de la capital británica en los Juegos Olímpicos de 2012

La capital británica recuperará para los Juegos Olímpicos de 2012 los legendarios autobuses rojos de dos pisos, que fueron retirados de las calles en 2005 por ser "demasiados inseguros". La nueva versión del popular Routemaster será más ecológica y su vuelta a la circulación costará alrededor de 150 millones de dólares (108 millones de euros), según ha anunciado el alcalde londinense, Boris Johnson.

Al concurso para rediseñar los emblemáticos autobuses se presentaron más de 700 proyectos. Las autoridades londinenses todavía no han decidido cuál de las propuestas será la que finalmente lleve a cabo la puesta al día de uno de los símbolos más reconocibles de Londres pero los que tienen más posibilidades son el ganador del concurso, un proyecto presentado por la marca Aston Martin, la misma del coche de James Bond, y el estudio del prestigioso arquitecto Norman Foster, y el diseño de la empresa Capoco Design, que consiguió el segundo puesto.

El vehículo de Aston Martin y Norman Foster tiene un diseño futurista y se alimenta de energía solar. La cabina del conductor ofrece vistas panorámicas, tiene un techo transparente e incorpora pantallas que permiten supervisar las imágenes del sistema de circuito cerrado de televisión (CCTV) instalado en el vehículo. La propuesta de Capoco Design, también ecológica, apuesta por recuperar el diseño del antiguo modelo, con su característica "trompa" delante de la cabina del conductor, pero adaptada a las características actuales del tráfico en Londres.

Todavía existen algunos modelos del Routemaster que siguen circulando por las calles de la capital británica pero únicamente para uso turístico. En diciembre de 2005 las autoridades de la ciudad decidieron la retirada de los populares autobuses porque resultaban demasiado contaminantes y se habían vuelto demasiado peligrosos, sobre todo por la plataforma descubierta que tenían en la parte trasera, y no tenían acceso para sillas de ruedas y los cochecitos de bebé.