Mariano Rajoy: "Mañana tengo el coñazo del desfile"

Un micrófono en la clausura de un acto PP juega una mala pasada al presidente de la formación.- Rajoy asegura que es una "conversación de ámbito privado"

Los micrófonos han jugado una mala pasada al presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy. "Mañana tengo el coñazo del desfile. En fin, un plan apasionante", ha dicho Mariano Rajoy a modo de confidencia a Javier Arenas durante la clausura de la en la XIII Interparlamentaria del PP que se celebra en A Coruña, cuando se creía lejos del foco de los micrófonos.

Le correspondía intervenir a Ana Mato cuando en la mesa charlaban Arenas y Rajoy, ajenos al micrófono, sin saber que estaba conectado a un circuito interno que enlazaba con los medios de comunicación, informa EFE.

El político andaluz ha preguntado al presidente popular qué planes tenía tras su estancia en Galicia, toda vez que el domingo debía estar presente en el desfile militar del Paseo de la Castellana, que será presidido por los Reyes don Juan Carlos y doña Sofía.

Rajoy, tras aclarar que después de la Interparlamentaria ha de atender un compromiso en la provincia de Lugo, ha comentado que iba a regresar a Madrid. Y ha añadido: "Mañana tengo el coñazo del desfile; en fin, un plan apasionante".

Se da la circunstancia de que Rajoy pidió el año pasado , con motivo de esta festividad, que los ciudadanos "manifiesten con franqueza" su orgullo de ser españoles y hagan "algún gesto que muestre lo que guardan en su corazón".

Comunicado de Rajoy

El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha emitido un comunicado tras este incidente. "Al parecer, una expresión coloquial propia de una conversación de ámbito privado ha transcendido de ese ámbito privado al público" asegura en el comunicado. "Para despejar cualquier duda o mala interpretación, quiero reiterar mi postura ya conocida de máximo respeto, afecto y apoyo a nuestras Fuerzas Armadas, así como a la celebración de la Fiesta Nacional", añade.

Rajoy aprovecha "la ocasión para animar, otro año más, a todos los españoles, a celebrar con entusiasmo la fecha que nos recuerda nuestra convivencia en común".

Otras malas pasadas (EFE)

El episodio se añade a otros descuidos famosos de dirigentes políticos que han hecho manifestaciones poco afortunadas sin darse cuenta de que sus palabras eran escuchadas y amplificadas.

"¡Vaya coñazo que he soltado!" dijo en 2002 el entonces presidente español, José María Aznar, en el Parlamento Europeo, tras exponer a la Eurocámara los resultados de la Cumbre de Barcelona.

Precisamente en Barcelona durante la Cumbre Euromediterránea de 2005, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, apuntó a un asesor que el acuerdo sobre terrorismo a discusión entre sus participantes debía ser cerrado "como sea".

Zapatero también fue protagonista de otro caso antes de acceder a la Presidencia del Gobierno, en 2003, cuando el entonces responsable de Economía del PSOE, Jordi Sevilla, corrigió algunos errores técnicos que había cometido en una exposición y le apuntó que con "dos tardes" tendría bastante para aprender lo que precisaba.

Ya como jefe del Ejecutivo, tras ser entrevistado en Cuatro durante la última campaña electoral, confesaba al periodista Iñaki Gabilondo que aunque las encuestas electorales iban bien a los socialistas les convenía que hubiera "tensión", palabras que pudieron ser escuchadas porque los micrófonos seguían conectados.

En enero de 2004, el presidente del Congreso, José Bono, que entonces era presidente de Castilla-La Mancha, llamó "gilipollas" al primer ministro británico, Tony Blair, en un comentario privado que fue captado por una cámara de televisión.

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