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Una exposición recuerda a la vanguardia plástica malagueña

"En 1957 un grupo de jóvenes pintores malagueños, bajo el nombre de Peña Montmartre, emprendimos un viaje, hasta Cannes (Francia) en una furgoneta DKW; con la baca repleta de lienzos, el maletero lleno de productos típicos de Málaga, (chanquetes, pasas, almendras, ceretes de higos y hasta un saquito con arena de sus playas) y el corazón plagado de ilusiones, sueños y el deseo imperioso de conocer a Pablo Ruiz Picasso. Después de un largo viaje, que se hizo menos duro, por las bromas y anhelos compartidos, al llegar a Cannes nos dirigimos a Ville Californie, donde el encuentro con el maestro fue interesantísimo y ameno (incluso nos preguntó si todavía había palomas en la Plaza de la Merced y si aún sonaban los tanguillos del Piyayo). Picasso (un gran tipo, cercano y jovial) nos dijo: 'Bueno, a ver que pintáis' y nosotros no nos hicimos rogar mucho y colocamos nuestros trabajos en las escaleras de la entrada. Unos minutos después apareció Picasso, con unas cuantas obras suyas, que depositó al lado de nuestros cuadros, diciendo: 'Para que sea una exposición de pintores malagueños".

Así recuerda el pintor Gabriel Alberca la visita que él y otros artistas malagueños realizaron a Picasso en Francia a finales de la década de los años cincuenta del siglo pasado.

Una visita que ahora, coincidiendo con la celebración del cuarto aniversario del Museo del Patrimonio Municipal de Málaga, se revive a través de la muestra permanente Itinerario hacia Picasso: La renovación plástica en Málaga. En ella se reproduce la exposición que Picasso organizó en la escalera de su casa en Cannes con las obras que le llevaron los pintores malagueños Gabriel Alberca, Virgilio Galán, Alfonso de Ramón y José Guevara. Junto a estas obras se encuentran creaciones de los miembros del constituido Grupo Picasso: Rodrigo Vivar, Chicano, Lindell, Barbadillo, Stefan y Brinkmann. Todas ellas ofrecen un rico panorama de la vanguardia plástica malagueña.

Junto a ella se exhibe Surrealismo y al realismo mágico en Málaga, un espacio dedicado a Picasso representado por cerámicas, que introduce al particular surrealismo erótico de Luis Molledo y continúa con la representación de estos movimientos en la plástica malagueña a través de obras de Díaz Oliva, Antonio Jiménez, Bejarano, Béjar, Francisco Hernández, Francisco Peinado y Aguilera. Esta muestra se acompaña con esculturas de Paco Jurado y Antonio Jiménez. En diálogo con estos artistas se encuentra la abstracción de Cabra de Luna, que plantea la reflexión sobre la polisemia de los lenguajes artísticos de la Málaga contemporánea.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de marzo de 2011