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Reportaje:

Cobrar por viajar en coche oficial

Mas y cinco consejeros recibirán, si no lo rechazan, un plus de movilidad pese a tener asignado un vehículo y chófer - El Parlament da a los diputados un mínimo de 21.605 euros al año por gastos de viaje - Ni Pujol ni el tripartito renunciaron a él

Los planes de ajuste no afectan por igual a todo el mundo. El Gobierno de Artur Mas presentó ayer un programa para contener el gasto de la Generalitat, pero varios de los miembros de su Gabinete aún no han decidido si se aprietan del todo el cinturón. El propio Mas y cinco de sus consejeros -Joana Ortega, vicepresidenta; Felip Puig, de Interior; Lluís Recoder, de Territorio y Sostenibilidad; Irene Rigau, de Educación, y Josep Maria Pelegrí, de Agricultura- disponen, obviamente, de coche oficial, pero no han renunciado al plus por viajes que les otorga el Parlament para ejercer sus labores como diputados. La Cámara asigna a los parlamentarios un complemento anual de que oscila entre 21.605 euros para los que viven en el área metropolitana -la mayoría de los consejeros residen en ella- y 30.411 para los que residen a más de 191 kilómetros de la capital.

Iniciativa (ICV-EUiA) y Ciutadans han decidido no utilizar el vehículo oficial

Josep Lluís Cleries, de Bienestar Social, ha renunciado a su acta de diputado

Ortega y el resto de los consejeros que obtuvieron escaño en las autonómicas ya han renunciado a su sueldo de diputados, ya que el reglamento del Parlament impide percibir dos salarios del erario público. Pero la norma no impide seguir cobrando las dietas, que no tributan. El único consejero que obtuvo acta de diputado y ha abandonado su escaño es Josep Lluís Cleries, titular de Bienestar Social y Familia, que ha optado por dedicarse plenamente a sus tareas en el departamento.

Pese a la incongruencia de tener coche oficial y cobrar igualmente un plus por viajes, fuentes próximas al Ejecutivo no pudieron aclarar si los consejeros se han planteado prescindir o no más adelante de esas dietas, por cuanto acaban de asumir sus nuevas tareas. De momento, no lo han hecho. Mas y cuatro consejeros fueron diputados en la anterior legislatura y ya cobraban esas asignaciones. El único que hasta ahora no era parlamentario es Recoder, ex alcalde de Sant Cugat del Vallès. Fuentes de Presidencia aseguraron anoche que Recoder desconocía que existiese ese complemento. La misma opinión tuvo Rigau, aunque ella fue consejera con Pujol. Pelegrí afirmó que se acogerá a lo que dicte el reglamento.

La situación se repite en todos los partidos. Los presidentes de los grupos parlamentarios que tienen derecho a coche siguen percibiendo estas asignaciones, puesto que, según fuentes de los partidos, ningún parlamentario ha renunciado a ellas. La decisión de los consejeros y diputados no es algo precisamente excepcional. En la época del ex presidente Jordi Pujol, que implantó estas dietas, nunca nadie optó por rechazar esos ingresos, y tampoco en la del tripartito. En este punto, las diferencias ideológicas parece que no cuentan. El ex presidente José Montilla y los consejeros Antoni Castells, Joan Puigcercós (mientras lo fue) y Joan Saura cobraron en la anterior legislatura 19.989 euros anuales en concepto de desplazamiento pese a tener coche oficial. Joaquim Nadal y Josep Lluís Carod Rovira ingresaron 27.901 euros, ya que residen en Girona y Tarragona.

En su descarga, los partidos sostienen que los parlamentarios no cobran íntegramente sus sueldos porque ceden una parte a sus partidos, en una horquilla que oscila entre el 3,7% del sueldo base (CiU) y el 20% (ICV-EUiA), y que muchas veces ni siquiera llegan a saber cuánto ganan y en concepto de qué, porque en algunas ocasiones la Cámara ingresa la suma en las cuentas de los partidos -es el caso del PSC-, que luego asignan los salarios. Algo parecido sucede en algunos casos con las dietas de viaje de los consejeros, porque se ingresan en las arcas de los partidos.

Tras el recorte aplicado en mayo, que osciló entre el 15% y el 8% de los salarios, un diputado percibe una media de 40.202 euros brutos al año. Pero esta cantidad crece considerablemente gracias a los pluses por movilidad. Es decir, el que menos cobra recibe 65.000 euros. Las dietas no se vieron afectadas por el recorte de sueldos. A este concepto hay que añadir los complementos por pertenecer a alguna comisión, partidas de las que se benefician la gran mayoría de los diputados. Los únicos que no cobran dietas son los miembros de la Mesa del Parlament.

Mientras, la Cámara, por "exigencia moral", ha reducido de forma drástica sus gastos en 6,2 millones de euros respecto a 2010. Y entre las medidas más llamativas figura la reducción de la flota de coches oficiales, que pasará de 16 a ocho. Los presidentes de los grupos parlamentarios perderán su coche oficial cuando termine el actual contrato de alquiler, dentro de un año y medio. Iniciativa per Catalunya y Ciutadans ya han renunciado al vehículo.

Las partidas por viajes son habituales en el resto de los Parlamentos autónomos, aunque estas dietas se pierden cuando se dispone de coche oficial. En el Parlamento de Andalucía y en el de Valencia está prohibido combinar ambas retribuciones. En el País Vasco es imposible: los consejeros renuncian a su acta de diputado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de enero de 2011