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Reportaje:

Un clásico nada clásico

El Barça-Madrid se jugará el lunes 29 para no coincidir con las elecciones en Cataluña

En la tertulia mañanera de Catalunya Radio, Jaume Roures, presidente de Mediapro, le puso hora y día al primer clásico de la temporada. "El lunes a las nueve", anunció como si tal cosa, como si no se esperara su decisión desde que el pasado 7 de septiembre, José Montilla, presidente de la Generalitat, anunciara la fecha de las elecciones al Parlament de Catalunya para el 28 de noviembre. Roures argumentó su decisión: "Era lo más razonable desde el punto de vista deportivo, de la afición y también desde el punto de vista cívico. No se podía hacer abstracción de que había unas elecciones".

Explicó que el domingo 28 habrá 80.000 personas trabajando en las elecciones -"muchas de ellas seguidores barcelonistas", añadió- por lo que "hubiera sido un lío" hacer coincidir los dos eventos. "También por un problema de seguridad", concluyó el propietario de los derechos televisivos del Barcelona y del Real Madrid. En un comunicado, la Liga de Fútbol Profesional explicó que todas las partes han buscado la mejor solución, pensando en el bien común.

"Será un día atípico, pero hay que entender la situación política", dice Maxwell

"Lo más importante era no jugarlo el sábado", aseguró ayer Manuel Arroyo, directivo del Barcelona, en una entrevista concedida a Ona FM. Admitió, en cualquier caso, que de haber estado la decisión en manos de los clubes, el partido se hubiera jugado el sábado. Ante la pregunta de si Mediapro había recibido presiones políticas, se limitó a decir que Roures había tenido en cuenta "las cuestiones del país" y pidió disculpas a los socios de fuera de Barcelona por las molestias que les puede generar jugar en día laborable: "Nos sabe mal por ellos", dijo.

El Barcelona no quería, bajo ningún concepto, jugar el sábado, porque el miércoles compite en Atenas contra el Panathinaikos en la Champions League. Aunque algunos jugadores, como Valdés, se habían mostrado contrarios a jugar el lunes, al final el vestuario del Barcelona ha terminado por aceptarlo. "Hay que entender la situación política", justificó Maxwell. "Será un día atípico para un clásico y un problema para la gente que trabaje ese día, pero no para nosotros. No nos importa, lo que nos interesa es llegar preparados y jugar un buen partido", aseguró el lateral brasileño. "Es una sensación rara y un problema para la afición, pero nosotros no tenemos opinión, jugamos cuando nos digan", terció Villa. Özil, centrocampista alemán del Real Madrid, insistió en semejante teoría: "Nos da igual sábado, domingo o lunes; lo importante es ganar el partido".

Desde el pasado febrero, la Liga ha recuperado el partido de los lunes, una fecha que ya se utilizó hace 12 temporadas. Históricamente el partido entre el Barcelona y el Real Madrid se ha jugado muchas veces entre semana, y existen dos precedentes de clásico en lunes y los dos coinciden con el Lunes de Pascua, festividad en Cataluña. La primera vez, el 30 de marzo de 1964, ganó el Madrid (1-2) con goles de Puskas y Gento, y se hizo con el título de Liga. El segundo clásico en lunes data del 3 de abril de 1972, y lo decidió un gol de Asensi pero la Liga también terminó en las vitrinas del Bernabéu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de noviembre de 2010