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LA NUEVA ECONOMÍA CULTURAL

YouTube ayuda a los creadores a rastrear su material ilegal y sacarle provecho

Gracias a Content ID, Monty Python incrementó las ventas de su películas en un 16.200% - Gumaespuma, entre los precursores del sistema en España - El servicio permite localizar la procedencia de las visitas

Cada minutos que pasa se colocan en YouTube 24 horas de vídeo. Cada día la gente ve allí mil millones de vídeos. Da igual lo que sea, la última barrabasada de Messi o el último atentado de Irak, está en YouTube, con bastante frecuencia, eso sí, colocado sin tener el derecho para ello. Hace dos años YouTube -propiedad de Google- estrenó una herramienta con la que se podía rastrear el material colocado sin permiso. se llama Content ID. Todas las grandes discográficas y estudios cinematográficos lo usan, pero lo puede hacer cualquiera. Es gratis.

El grupo de cómicos Monty Python fue uno de los primeros en aplicar la herramienta; y en España hace unas semanas lo hizo el dúo Gomaespuma. En primer lugar, el artista tiene que proporcionar a Content ID toda su obra, bien sean películas, vídeos o música. A partir de ahí, la herramienta rastrea YouTube para encontrar material igual o parecido (cada día se rastrea un equivalente a 100 años de vídeo).

Una vez que lo encuentra, el dueño legítimo del copyright decide borrarlo o dejarlo. Tras dos años de experiencia, la mayoría de los autores elige dejar el material ilegal (especialmente si tiene calidad), con la condición de sacarle partido (dinero) a esa difusión, por otra parte, gratuita.

Monty Python vio que era muy popular en Internet, pese a que su última creación databa de 1983. Los cómicos británicos decidieron que esa propaganda gratuita, aunque ilegal, continuara, a la vez que abrían un canal en YouTube con sus productos auténticos. A la semana siguiente de hacerlo las ventas de sus películas habían crecido un 16.200%.

Más tráfico

Además, YouTube inserta publicidad junto a esos vídeos de Monty Python colgados sin permiso, también le añade enlaces a Amazon para comprar películas. Aquí los ingresos se los reparten entre artista y Youtube. Desde que se estrenó la herramienta, hay más de un millar de socios, la mayoría productores de cine, televisión y música, que han visto las ventajas del servicio: rastreo de material, difusión de la obra por una nueva vía e ingresos publicitarios.

El 90% decide que el material ilegal siga en red, porque se ha demostrado que es una forma de llegar a públicos inaccesibles por vías clásicas. Hubiera sido muy difícil que un internauta conociera a Monty Phyton, y más comprar sus películas. Además esos contenidos sin permiso acaban derivando tráfico a la página del artista. Normalmente se doblan las visitas, aunque se dan casos de crecidas del 9.000%.

"Estamos recibidos muchísimos visitas, más de las nunca habríamos podido esperar", explica Juan Luis Cano, tras la apertura del canal de Gomaespuma hace tres semanas. "Llega gente que no nos había escuchado en la radio, gente más joven, y los nostálgicos". A eso ayuda que se esté colgando todo el archivo sonoro de su carrera. "Son 25 años de trabajos". Gomaespuma, como la mayoría, no ha bloqueado su material ilegal en YouTube, sólo el viejo o de mala calidad. Prefiere rastrear con la herramienta Content ID quiénes son los visitantes, qué edad tienen, de qué sexo, y cuándo desconectan, o sea, cuando una gracia deja de tenerla.

Al artista, estos vídeos ilegales le dan otra ventaja impagable. Gracias a Content ID saben de dónde les pinchan y cómo les han conocido, datos básicos para, por ejemplo, organizar giras de actuaciones o colocar la publicidad en el sitio adecuado.

45 millones de invitados a la boda de Jill y Kevin

En julio se casaron Jill Peterson y Kevin Heinz. Padrinos, amigos y novios entraban en la iglesia bailando al ritmo de Forever, una canción de Chris Brown.

El divertido vídeo fue colgado en YouTube. En una semana atrajo 10 millones de visitas (ahora lleva 45). Sus autores, obviamente, no tenían el permiso de la casa de discos de Brown, pero ésta (que dispone de Content ID) no quiso retirarlo, sino que abogó por "monetizar", es decir, sacar jugo a la popularidad del casorio. Además de insertarle anuncios, se podía comprar la canción de Brown. Resultado: si la semana anterior a la boda se habían vendido 3.000 Forever, en la posterior fueron 50.000; la canción saltó del noveno lugar de iTunes, al cuarto y las visitas al vídeo oficial de Brown se multiplicaron 2,5 veces.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de marzo de 2010

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