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Camacho exige a sus compañeros del PP que eviten declaraciones anticatalanas

Los populares preparan un desembarco de líderes durante la campaña electoral

Cataluña es la nueva prueba de fuego de la estrategia de Mariano Rajoy. En la cúpula del PP están convencidos de que es posible, por fin, lograr allí un buen resultado en las próximas autonómicas. Pero para lograrlo hay que cambiar algunas cosas en el partido. Por eso, ayer, Alicia Sánchez Camacho, presidenta de la formación en Cataluña, se atrevió a decir muy claro delante de sus compañeros, en el Comité Ejecutivo, algo que hasta ahora sólo se comentaba en privado.

Sánchez Camacho exigió a todos los dirigentes, en tono solemne, que extremen la prudencia en sus declaraciones públicas porque "el PP se juega mucho en las elecciones catalanas". El mensaje era clarísimo. El PP catalán sufre cada vez que algún dirigente nacional del partido hace alguna declaración que allí es considerada anticatalana. Declaraciones polémicas sobre la lengua, sobre la financiación, sobre el Estatuto, multiplicadas inmediatamente por los medios catalanes, implican pérdida de votos del PP catalán.

"El partido se juega mucho en las catalanas", afirma la candidata popular

Los populares están intentando que en el debate político no se hable del Estatuto y asuntos delicados para ellos -el Constitucional está estudiando el texto sobre todo porque el PP lo recurrió- para hablar más de la crisis económica, donde se sienten más cómodos. De hecho, Rajoy ni siquiera citó el Estatuto en la última convención nacional que, de forma muy significativa, se celebró en Barcelona.

El líder de los populares tiene intenciones de instalarse en Cataluña durante la campaña electoral, como hizo en Galicia en los comicios que acabaron dando la victoria a Alberto Núñez Feijóo. Y Alicia Sánchez Camacho aseguró que, también como en Galicia, está previsto el desembarco en Cataluña de casi todos los dirigentes nacionales importantes y con buena prensa en esa comunidad autónoma.

Sánchez Camacho está tan preocupada por la posibilidad de que una salida de tono tan frecuente en el pasado en dirigentes del resto de España le estropee la campaña, que se puso muy firme. "Lo digo aquí, en el Comité Ejecutivo, porque es donde creo que hay que decir estas cosas. Pido a todos los dirigentes la máxima prudencia en las declaraciones. No quiero que ocurran cosas como las que ocurrieron en el pasado".

Para Rajoy, que la semana pasada se reunió en secreto con Josep Antoni Duran, lograr que el PP apoyara a CiU para gobernar en Cataluña, como hace con el PSE en el País Vasco, sería la mejor manera de lucha contra el voto anti-PP -muy relevante en Cataluña y que en su opinión explica buena parte de la derrota de 2008-. Por eso está dispuesto a reforzar a Sánchez Camacho y ayudarla a combatir posibles meteduras de pata de sus compañeros del resto de España.

Por su lado, el presidente de CiU, Artur Mas, no aclaró ayer durante una entrevista en Onda Cero si pactará con el PP en caso de no conseguir una mayoría suficiente para alcanzar la presidencia de la Generalitat, aunque sí afirmó que el objetivo es "un cambio de Gobierno" y que para eso no basta ganar, si no que debe ser "a través de una mayoría fuerte", porque ya han ganado las elecciones en otras ocasiones y su partido está en la oposición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de febrero de 2010