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Críticas al Papa por su ataque a las leyes británicas de igualdad

Unas palabras del Papa atacando las leyes británicas de igualdad e invitando a los obispos católicos a combatirlas han provocado una catarata de críticas en Reino Unido. Benedicto XVI aseguró que esas leyes, que pueden acabar con el privilegio eclesiástico de discriminar a los homosexuales, "violan la ley natural". Una propuesta del Gobierno para acabar con ese derecho -que también existe en España- ha sido rechazada recientemente por la Cámara de los Lores.

El Papa declaró el lunes ante los obispos católicos de Inglaterra y Gales, reunidos en Roma: "Vuestro país es bien conocido por su firme compromiso con la igualdad de oportunidades de todos los miembros de la sociedad. Sin embargo, como ya habéis apuntado con toda razón, el efecto de parte de esa legislación ha sido imponer injustos límites a la libertad de las comunidades religiosas a actuar de acuerdo con sus creencias. En algunos aspectos eso viola la ley natural en la que se basan todos los seres humanos".

"Como católico que soy, me siento consternado por la actitud del Papa. Los líderes religiosos deberían intentar erradicar la desigualdad, no perpetuarla", opinó ayer el eurodiputado laborista británico Stephen Hughes. "A nadie se le debería negar el acceso a servicios y empleos por ser gay", dijo en declaraciones a BBC Radio 5 Live Jonathan Finney, del grupo de defensa de los derechos de los homosexuales Stonewall. "Tenemos la obligación de alertar contra clamorosas excepciones que pretenden proteger los derechos de unas personas cuando lo que realmente hacen es afectar a los derechos de otras".

A juicio de la Asociación Humanista Británica, estas palabras "homofóbicas" y "desinformadas" no son una sorpresa. El grupo se opondrá a la visita de Benedicto XVI al Reino Unido, prevista para dentro de unos meses. Esa visita, además de su conocido carácter poco dado a la valentía política, puede explicar la prudente reacción del primer ministro británico. Su portavoz subrayó la "enorme admiración y respeto" que Gordon Brown profesa al pontífice y cualquier comentario adicional podría ser "inapropiado".

"Los contribuyentes van a pagar una factura de 20 millones de libras [22,8 millones de euros] por una visita del Papa en la que ha dejado claro que va a atacar la igualdad de derechos y promover la desigualdad", se quejó el presidente de la Sociedad Secular Nacional, Terry Sanderson.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de febrero de 2010