Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reacciones al atentado de ETA

"Es mejor que las viudas no hablen"

Dirigentes del PNV creen que el 'lehendakari' hizo un discurso "demasiado épico" en la manifestación de rechazo al asesinato del inspector Puelles

El contundente discurso pronunciado por el lehendakari Patxi López al término de la multitudinaria manifestación de repulsa a ETA celebrada el sábado en Bilbao le parece "excesivamente épico" a la dirección del PNV. Pero lo que más rechazo ha despertado entre los líderes del partido nacionalista es que los organizadores de la marcha cedieran el micrófono a Francisca Hernández, la viuda de Eduardo Puelles, asesinado el viernes por la banda terrorista con una bomba lapa colocada en su coche.

Un miembro de la ejecutiva del PNV ha expresado así sus críticas a este periódico: "En esas circunstancias no se puede dejar el discurso a la viuda. Fue una situación durísima. La mujer lo mezcló todo. Hizo referencias muy duras a las familias de los presos. Supongo que estaría sedada a tope. Eso lo tienen que cuidar. Es mejor que las viudas no hablen".

"Supongo que la mujer estaría sedada a tope", dice un alto cargo nacionalista

Urkullu pide elevar el "listón ético" y deslegitimar socialmente a ETA

Al final de la manifestación de repulsa del sábado, Francisca Hernández, flanqueada por sus dos hijos, se dirigió a los concentrados en medio de un gran silencio: "¡Soy la mujer de Eduardo y me siento muy orgullosa! Y estos dos que tengo a mi lado son sus hijos". Interrumpida continuamente por los aplausos, prosiguió: "Lo único que [los terroristas] han conseguido ha sido dejar dos huérfanos y una viuda. No van a conseguir nada más, porque, gracias a Dios, hay mucha gente como mi marido, ¡mucha!, y no van a poder con ellos". Y añadió: "Son asesinos, no son políticos, no son presos políticos, eso es mentira. Que no vengan sus familias pidiendo dinero para ir a verlos porque son presos políticos. No. Es mentira, son asesinos".

Los miembros de la dirección peneuvista valoran que el sábado fue "un día especial para López, porque se enfrentaba a su primer atentado y no es fácil lidiar con esa situación". Y, aunque consideran que su discurso fue "correcto", creen que "tuvo un exceso de épica para intentar llegar a la piel de los concentrados" en la Gran Vía de Bilbao. "Lo que ocurre con ese tipo de discursos es que si la tozudez de los hechos se repite, eso lleva a la gente a dejar de creérselos y hace que pierdan efectividad", manifestó un dirigente del partido nacionalista.

La alocución de López fue muy directa, y ha sido percibida como una ruptura con los 10 años de discursos llenos de matices del anterior lehendakari, Juan José Ibarretxe. No obstante, en el PNV recuerdan que los socialistas "han pasado de decir una cosa a decir la contraria en sólo dos años", en referencia al proceso de final dialogado de la violencia que intentó llevar adelante el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. "Nosotros", afirman los nacionalistas, "tenemos 30 años de experiencia, con altos y bajos, y eso ha hecho que nuestras palabras sean más atemperadas y realistas" que las de López.

"Hay que tener cuidado con ese tipo de mensajes que elevan la temperatura de la gente", insisten en el PNV, "porque a ETA la ciudadanía le da igual. Aquí no hay un problema de conciencia social, eso no es cierto. Discursos tan epidérmicos para levantar a la gente pueden llevar a la frustración si esto [el asesinato terrorista] se repite, que ojalá no", añadió un dirigente del partido.

En contraste con estas declaraciones, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, escribió ayer en su blog: "La paz se trabaja, no sirve con reiterar la demanda de desaparición de ETA, sino que debemos desarmarla". Y para hacerlo, añade, hay que "elevar el listón ético y democrático ante la violencia, trabajar por la deslegitimación social de la justificación del terrorismo y avanzar en la cercanía y acompañamiento a quienes lo sufren".

Por su parte, la consejera de Educación del Gobierno vasco, Isabel Celaá, pidió ayer, en la celebración del Araba Euskaraz en Oyón (la fiesta de las ikastolas alavesas para promocionar el euskera) que en las aulas de Euskadi "se respire empatía y solidaridad" con las víctimas de ETA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de junio de 2009