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Reportaje:Carreras & capital humano

Si trabaja por dos, asciende

Las empresas promueven al personal interno y agrupan sus funciones

¿Lleva años trabajando en su empresa sin pena ni gloria y acumulando trienios sin que su jefe se fije en su labor y, por tanto, sin ver ascenso alguno en su carrera? ¿Está acostumbrado a que los que se sitúan por encima de usted en el organigrama sean fichajes ajenos a la compañía y merecedores de un sueldo que usted no ha visto ni en pintura? Pues no se preocupe. La crisis económica puede ser un aliado para su promoción. Por extraño que le parezca. Eso sí, en el caso de que su edad no sea crítica para ponerse a tiro de las prejubilaciones, que cada vez están más de moda en las empresas españolas y desde edades más tempranas, como ha demostrado el caso de Telefónica Móviles, a partir de 48 años.

La crisis ha multiplicado el trabajo del personal de las compañías

La reducción del gasto y el freno en la contratación, prima a la plantilla

Y es que ante el freno de las contrataciones que se ha producido este año casi de forma generalizada, a las compañías no les queda más remedio que tirar de la gente que tienen dentro. "No contratamos, ahora potenciamos al personal interno. La crisis está dando oportunidades a las personas de nuestros departamentos financieros, en los que se ha reducido la plantilla para trasladarla a otros puestos en los países emergentes", aseguraba el director financiero de General Electric Healthcare Iberia, Christian Petronin, en un debate organizado por la firma de cazatalentos Robert Half.

José Luis Gugel, director de recursos humanos de Deloitte, se queja de que incluso en las áreas de la consultora en las que se necesita personal no se está contratando por el plan de austeridad al que está sometida la compañía, como todas las demás, que entre otras cosas ha llevado a prohibir las reuniones internas por el alto coste de la hora de trabajo del consultor.

"La gente tiene más trabajo que antes", añade Petronin. Tanto es así que, según Álvaro Lancha, responsable de recursos humanos de De Lage Landen, financiera del grupo holandés Rabobank, "las empresas quieren mantener el número de empleados, no despedir y tampoco contratar. Por eso utilizamos el recurso interno y agrupamos responsabilidades; la labor de la que antes se encargaban dos personas, ahora recae sobre una".

César Alonso es un ejemplo de ello. Ha ascendido de jefe de zona a director comercial de De Lage Landen y ha asumido tareas que se escapan de su puesto, como son la planificación estratégica o llevar de su mano a los jefes de zona, porque si hasta la fecha el objetivo era crear carteras de negocio, en los tiempos que corren la necesidad pasa por gestionarlas, según sus propias palabras. "Hoy tenemos que recuperar los equipos que hemos financiado y que no nos han pagado. Recolocarlos y darles salida o almacenarlos, tanto dentro como fuera de España, labores que sobrepasan sin duda las de un director comercial", afirma Alonso, que en vez de enfadado por su doble trabajo, se muestra ilusionado: "La crisis representa una oportunidad de desarrollo. Tenemos que adaptarnos a las nuevas necesidades de la empresa. Y ha aumentado el trabajo para todos", afirma este profesional de 38 años que se siente compensado con este ascenso, aun a sabiendas de que forma parte de un paquete de dos responsabilidades por el precio de una.

Es lo que hay. "Ahora sólo nos piden la búsqueda de personas para reposición de las plantillas, para sustituir a quienes han salido de la organización", asegura el responsable de Robert Half en España, Rafael Vidal. A lo que el director financiero de Ferrovial Agromán, Javier Galindo, añade: "Ésta es la realidad y así seguirá siendo durante los dos próximos años".

Y afirma: "Tenemos que poner en orden el gasto, y esto a veces lleva a la cirugía. Al personal que estaba por obra no se le ha contratado de nuevo y hemos reducido puestos en la estructura de la compañía por la mala situación del negocio residencial. Mantenemos a los buenos profesionales y, en la medida que la actividad nacional está bajando mucho, les expatriamos a otros países en los que el negocio va mejor".

Idoia de Paz es una profesional que ha sido recientemente ascendida. Tiene 33 años, es licenciada en historia del arte, pero lleva ocho años trabajando en el mundo de la consultoría y desde hace dos está en Deloitte, donde ha pasado de jefa de proyectos a gerente del área de consultoría. "Saltándome varios escalones de golpe", explica. "La compañía ha puesto en marcha este año un programa de desarrollo interno de la plantilla y tiene planes de carrera específicos para cada trabajador. Tú sabes desde que entras adónde puedes llegar, y eso para mí es clave. Fomenta la retención de los empleados", dice.

La responsable de recursos humanos del Grupo GE en España y Portugal, Telva Arroyo, asegura que la promoción interna es un pilar de la compañía, no desde hace poco, desde siempre, de ahí su baja rotación y que sea una de las firmas mejor valoradas por los empleados para trabajar. "Tenemos planes de desarrollo para todos ellos, y antes de contratar a alguien de fuera de la compañía, primamos a los de dentro".

Luis Carlos Campo es un claro ejemplo de ello. Con 39 años, lleva 13 en GE y ha sido ascendido de gerente de zona a director general de Servicios de GE Healthcare. Al iniciar su trabajo en la multinacional se apuntó al programa de leadership, de dos años de duración. Desde entonces cuenta cinco promociones en su carrera hasta la actual y piensa que tiene recorrido en la compañía, pues, "hasta cierto punto, los límites en nuestra empresa se los pone cada uno".

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Ni contrato, ni despido

La compañía de reclutamiento de profesionales Robert Half ha realizado una encuesta entre más de 3.500 ejecutivos financieros de 14 países del mundo. Al menos ocho de cada diez se muestran preocupados por la crisis internacional. En España son el 87% de ellos.

Y mientras se anuncian despidos históricos, como el realizado esta semana por Citigroup, que afectará nada menos que a 52.000 de sus empleados, más de la mitad de los directivos financieros consultados por Robert Half afirman que no van a hacer cambios en sus equipos y apenas un 5% reconocen que piensan reducirlos. En España el 73% declara que la plantilla se va a quedar como está, lo que resulta curioso cuando el paro aumenta a ritmos de más de 6.000 personas al día.

De las cinco empresas participantes en el encuentro organizado esta semana por la firma de cazatalentos (GE Healthcare, Deloitte,

Lactalis, De Lage Landen y Ferrovial Agromán), sólo la última, constructora, admitía estar prescindiendo de personal. Y todas ellas han suspendido las contrataciones hasta tiempos mejores, aunque el representante de GE no está seguro de lo que pueda suceder: "La parte más importante de los gastos es la plantilla. Veremos qué pasa en enero...", decía Christian Petronin.

Para Ana María Durán, responsable de recursos humanos de la firma láctea francesa Lactalis en España (1.000 empleados, 450 millones de euros de facturación y productora de marcas como Lauki, Société, Président o Chufi), la clave está en un riguroso control de la gestión y de los salarios. "Hemos firmado los convenios colectivos con una subida de la inflación pura y dura para mantener el empleo. Somos conscientes de que los márgenes se pueden reducir y de que no vamos a crecer".

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de noviembre de 2008

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