ArchivoEdición impresa

Acceso a suscriptores »

Accede a EL PAÍS y todos sus suplementos en formato PDF enriquecido

miércoles, 20 de febrero de 2008
Cambio en Cuba

Fidel Castro se marcha

El mandatario cubano renuncia a la presidencia y al cargo de comandante en jefe - Su salida despeja el camino del poder a su hermano Raúl o a un líder más joven

Fidel Castro se marcha a los 81 años. Abandona en vida y por decisión propia el ejercicio formal del poder, lo que no significa que su influencia política vaya a desaparecer. Ha sido su frágil estado de salud, que le ha impedido aparecer en público en los últimos 19 meses, lo que le ha llevado a anunciar lo que muchos cubanos creían imposible, la renuncia a la presidencia de los Consejos de Estado y de Ministros y también al grado simbólico de comandante en jefe.

"Desconfío de las sendas fáciles; hay que prepararse para la peor variante"

Tras 49 años de ejercicio ininterrumpido del poder, desde el próximo domingo será simplemente el compañero Fidel. Pero un compañero importante. La renuncia abre una nueva etapa política en la isla, previsiblemente marcada por el inmovilismo político y la apertura económica que exigen los cubanos.

Castro, gravemente enfermo, comunicó su decisión en vísperas de la constitución de la Asamblea Nacional, el 24 de febrero, que elegirá a un nuevo Consejo de Estado de 31 miembros. Su renuncia abre el camino para que le sustituya Raúl, su hermano menor, de 76 años, que ejerce de presidente en funciones desde hace 19 meses y es ministro de las Fuerzas Armadas y sucesor constitucional de Fidel.

Otra variante es que el Parlamento elija a un dirigente más joven, como Carlos Lage, de 57 años, fórmula que oficializaría el relevo generacional aunque Raúl siguiera siendo el verdadero poder.

Fidel Castro sigue como primer secretario del Partido Comunista hasta que se celebre un nuevo congreso. El líder cubano dio a conocer su decisión en un mensaje a la nación publicado en el diario Granma y difundido por todos los medios de prensa. Admitió que no está "en condiciones físicas" de gobernar y dijo que "traicionaría" su "conciencia" ocupando unas responsabilidades que requieren "movilidad y entrega total", algo que ya no "puede ofrecer". Las informaciones oficiales sobre su estado de salud no existen y filtraciones no hay, por lo cual se desconoce cuál es su situación real ni médico capaz de hacer un pronóstico sobre su expectativa de vida.

En su mensaje a los cubanos, Castro aseguró que "afortunadamente" la revolución "cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución", que poseen "la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo". Según él, también es un valor "la generación intermedia que aprendió" con los históricos "el complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución".

El líder comunista dice sentirse confiado en que el proceso político por él fundado en enero de 1959 está en buenas manos, aunque advierte a sus sucesores que "el camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos". Quizás, lo que más sorprendió ayer a sus compatriotas fue la renuncia al cargo de comandante en jefe, que todo el mundo consideraba vitalicio.

Fidel se marcha, pero no tanto. En el que quizás sea su último mensaje a la nación como comandante en jefe, señala peligros y da criterios a sus herederos de lo que a su juicio serían errores: "Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse", recomienda a la gallega, haciendo uso de su habitual hermetismo.

Castro asegura que no se "despide" y que seguirá escribiendo sus habituales reflexiones en Granma, pero, anuncia que estas ya no serán firmadas más por el "comandante en jefe" sino simplemente por "el compañero Fidel". "Deseo sólo combatir como un soldado de las ideas", dice. Sobre futuras apariciones en público, siempre misterioso, sólo avanza: "Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso".

Hasta el mortal más humilde en esta isla cree que, con cargos o sin ellos, hasta el último hilito de vida habrá que contar con el compañero Fidel. Y si la palabra mágica en Cuba ahora es cambio, su sombra e influencia planeará sobre las reformas hasta el último día.

Mensajes del comandante

- "Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir".

- "Traicionaría mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo".

- "No me despido de ustedes. Deseo sólo combatir como un soldado de ideas".

- "Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer".

Fidel Castro hace un gesto de cansancio en un acto con estudiantes en Pedernales en julio de 2006. / AP

Fidel Castro ha anunciado este martes, a través de un discurso publicado en la edición electrónica del diario Granma, su renuncia a la presidencia.

El presidente de Estados Unidos pidió la celebración de "elecciones libres y justas" en la isla / ATLAS

El comandante y líder de la revolución cubana que le llevó al poder en 1959 ha anunciado a través del diario oficial Granma que no aceptará la presidencia del Consejo de Estado ni la jefatura del Ejército. Castro cedió las principales responsabilidades de Gobierno a su hermano Raúl Castro en julio de 2006 debido a varias operaciones intestinales.

Atención al cliente

Teléfono: 902 20 21 41

Nuestro horario de atención al cliente es de 9 a 14 los días laborables

Formulario de contacto »

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana