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Necrológica:

Manuel Ballesteros, experto antiterrorista

Participó en las conversaciones de Argel

Un inesperado aneurisma de aorta causó el domingo la muerte de Manuel Ballesteros, comisario de policía y pieza clave en la lucha contra ETA durante los años ochenta y noventa. Nacido en Pulianillas (Granada) en 1935 y diplomado en Criminología, Ballesteros fue comisario jefe en San Sebastián antes de ser reclutado para encabezar la lucha antiterrorista, primero por el Gobierno de UCD y después por el del PSOE de Felipe González; bajo mandato de este último participó en las fracasadas conversaciones con ETA en Argel, en 1989. Pero su trayectoria se vio ensombrecida por un proceso judicial que duró 14 años, y del que fue absuelto, relacionado con un atentado de la ultraderecha en Hendaya (Francia).

Ballesteros, que estaba a punto de cumplir 73 años, comenzó su carrera en el Ministerio de Interior en 1979 al frente de la Comisaría General de Información, cargo del que dimitió en 1981 tras dictarse prisión preventiva para cinco policías que habían participado en los interrogatorios al etarra José Ignacio Arregui. Ese mismo año el Gobierno de UCD le encomendó el Mando Unificado de la Lucha Contraterrorista. Tras llegar el PSOE al poder, Ballesteros cesó en su cargo; pero fue rápidamente recuperado por el ministro del Interior, José Barrionuevo, y su secretario de Estado para la Seguridad, Rafael Vera, que lo nombraron jefe de Operaciones Especiales y, más tarde, director del Gabinete de Información del ministerio.

En 1985 comenzó su calvario judicial: la Audiencia de San Sebastián lo condenó a tres años de suspensión del cargo por negarse a revelar la identidad de tres confidentes policiales sospechosos de participar, cinco años antes, en un atentado en un bar de Hendaya (Francia). Ese ataque, atribuido al grupo de ultraderecha Batallón Vasco Español, causó la muerte de dos personas. El caso llegó al Supremo, que absolvió al comisario alegando que actuó en la "creencia errónea" de que era más importante proteger a los confidentes que informar a la justicia. Pero Ballesteros volvió a ser acusado, de nuevo condenado por la Audiencia Provincial y de nuevo absuelto por el Supremo en 1994.

El cuerpo de Manuel Ballesteros, que deja viuda y dos hijas, fue velado en el Tanatorio Norte de Madrid y enterrado ayer lunes en el cementerio de La Almudena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de enero de 2008