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Reportaje:

Ventanas al pasado

De Grecia y Roma a la Segunda Guerra Mundial, los libros del año vuelven la vista a la historia. Pero no se olvidan de fenómenos tan actuales como la inmigración o el auge de la divulgación científica.

Ya es clásica la respuesta de un dirigente del partido comunista chino al que le preguntaron qué pensaba de la Revolución Francesa: "Es demasiado pronto para opinar". ¿Qué decir entonces de una lista sobre los libros del año? Todo balance literario es provisional porque se hace, forzosamente, sin posibilidades de que fragüe una argamasa casi tan importante como el papel y la tinta: el tiempo. Si se entiende que las grandes obras están hechas, tanto o más que para ser leídas, para ser releídas, se comprenderá también a nuestro cauto analista chino de las primeras líneas y, de paso, la disyuntiva lanzada por Le Magazine Littéraire hace unos meses, justo un año después de la apabullante aparición en Francia de Las benévolas, el novelón escrito en francés por el estadounidense Jonathan Littell que cosechó todos los grandes premios y cientos de miles de compradores: "Hace un año era el título que todo el mundo debía tener en la mesilla de noche. Hoy es un libro que nadie sabe en qué lugar de la estantería colocar: si junto a los clásicos o junto a las estrellas de temporada, o sea, al lado de Primo Levi y Vasili Grossman o al lado de Frédéric Beigbeder y Michel Houellebecq".

A la espera del juicio definitivo del tiempo, la lista elaborada por más de 30 críticos de Babelia es, eso sí, una buena fotografía de una buena cosecha de libros entre los que destaca abrumadoramente la narrativa. Nada extraño si se tiene en cuenta que, según la última encuesta de la Federación de Gremios de Editores, es el género literario que prefiere nada menos que el 91% de los lectores españoles. El 9% restante se reparte entre el ensayo (5,5%), la poesía (2,1%) y el teatro (1,4%). Elegir diez entre alrededor de 40.000 novedades publicadas -de un total aproximado de 60.000 títulos, una cifra, por repetida, ya mítica- puede parecer temerario. Lo parecerá menos si se toma como una simple invitación a la lectura de obras que, sin duda, merecen la pena, a la vez que como una instantánea del frondoso, a veces amazónico, bosque literario de 2007, un lugar lleno de estanterías en el que algunas especies nacen por la noche y mueren por la mañana.

Lleno de estanterías y de vasos comunicantes, porque, uno en el bando ruso y otro en el alemán, los protagonistas de Vida y destino y la citada Las benévolas coincidieron, sin saberlo, claro, en la batalla de Stalingrado. Y es que la Segunda Guerra Mundial y los sanguinarios alrededores de los regímenes soviético y nazi (el Gulag y el Holocausto) son, desde hace años, todo un subgénero editorial en España. No en vano, y más allá de Grossman y Littell, acaba de publicarse la tercera parte del clásico de Alexandr Solzhenitsin, Archipiélago Gulag, al tiempo que arranca la edición completa de la gran obra sobre la represión estalinista, Relatos de Kolimá, de Varlam Shalámov. Por no hablar, en la otra mano de la barbarie, de uno de los libros más leídos en los últimos meses, El niño con el pijama de rayas, una novela juvenil del irlandés John Boyne ambientada en Auschwitz que, si bien no puede compararse con las anteriores, es un buen ejemplo de que el tema interesa. Y vende.

Será la incertidumbre respecto al futuro -o respecto al Euríbor, si es que no son lo mismo-, pero lo cierto es que el año literario ha estado muy pendiente del pasado. Es el caso de la guerra mundial y lo es también de la guerra civil española y sus consecuencias. De esas consecuencias, de traiciones, de espionajes y de reflexiones sobre lo que pueden las palabras -y el silencio- está lleno Veneno, sombra y adiós, el tomo, tercero, con el que Javier Marías concluye su obra cumbre, Tu rostro mañana.

De lado del presente -o del día después de todos los holocaustos-, La carretera, que ganó el Pulitzer, es la mejor representante de la todopoderosa literatura estadounidense en un año en el que también publicaron Philip Roth y Don DeLillo. Y el fallecido Norman Mailer, que se despidió recreando la infancia de, qué casualidad, Adolf Hitler. La carretera arrasó a pesar de que su autor, Cormac McCarthy, es tan escurridizo que parece uno de esos personajes de Enrique Vila-Matas que, con permiso de Melville, "preferirían no hacerlo". También en el presente, pero aquí al lado, El padre de Blancanieves, de Belén Gopegui, sube al escenario a los inmigrantes en España, acercándose a una realidad, la de la inmigración, por la que los cineastas españoles se interesaron mucho antes que sus colegas escritores. Con todo, y fiel a sí misma, Gopegui habla menos de ellos que de nosotros y de nuestras contradicciones. Como decían Komar y Melamid, aquellos dos extravagantes artistas rusos, la buena conciencia es fruto de la mala memoria.

Fuera ya de la narrativa, otra vez el pasado. Sea en un viaje a través de 400 años de música y pensamiento como el que realiza Eugenio Trías en El canto de las sirenas, sea a través del gran fresco de Grecia y Roma que Robin Lane Fox, catedrático en Oxford, pinta en El mundo clásico, un pequeño best seller que demuestra que se puede ser a la vez erudito y claro. Erudición y claridad no le faltan a otro latinista, el poeta Juan Antonio González-Iglesias, que obtuvo el Premio Loewe por Eros es más, una síntesis amorosa y moral entre el pasado grecolatino y el mundo contemporáneo, un libro de poemas en el que Robbie Williams, lejos de chirriar, dice lo mismo que San Agustín. Del lado, en fin, de la ciencia, otro género en alza en las librerías, ahí está uno de sus mejores divulgadores, Jorge Wagensberg, que dedica su apasionante El gozo intelectual a defender y demostrar la alegría del conocimiento. Un proceso que, nos dice, tiene tres fases que son casi cuatro: el estímulo, la conversación y, juntas de la mano, la comprensión y la intuición. ¿No son ésos también los pasos de la lectura? -

Los diez libros del año

1. VIDA Y DESTINO

Vasili Grossman

Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores

2. TU ROSTRO MAÑANA / 3. VENENO

Y SOMBRA Y ADIÓS

Javier Marías

Alfaguara

3. LAS BENÉVOLAS

Jonathan Littell

RBA

4. EL CANTO DE LAS SIRENAS

Eugenio Trías

Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores

5. LA CARRETERA

Cormac McCarthy

Mondadori

6. EXPLORADORES DEL ABISMO

Enrique Vila-Matas

Anagrama

7. EROS ES MÁS

Juan Antonio González-Iglesias

Visor

8. EL PADRE DE BLANCANIEVES

Belén Gopegui

Anagrama

9. EL GOZO INTELECTUAL

Jorge Wagensberg

Tusquets

10 EL MUNDO CLÁSICO

Robin Lane Fox

Crítica

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de diciembre de 2007

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