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Reportaje:Fútbol | Liga de Campeones: vuelta de los octavos de final

El disco duro del Liverpool

Eduardo Macià, ex director deportivo del Valencia, dirige a 70 ojeadores que manejan una base de datos de 10.000 jugadores

Eduardo Macià responde al teléfono mientras conduce camino del aeropuerto de Liverpool. "Voy a por unos agentes. Cuando queremos a un futbolista, invitamos a representantes y dirigentes para vernos las caras. No nos gustan los intermediarios. Nunca sabes si te están engañando", explica. El secretario técnico de los reds, o jefe de ojeadores, resume la filosofía de Rafa Benítez: gran estudioso del fútbol, científico en sus métodos y trabajador incansable. Así que el mánager del Liverpool no dudó en ficharlo cuando el Valencia le dejó en una esquina tras ser su director deportivo. Benítez le situó al frente de su red de espías.

"Lo controlamos todo. Tengo a 15 ojeadores en todo el mundo: dos en España, dos en Italia, uno en Francia, Alemania, Hungría, Portugal... Y ellos tienen a su vez una segunda red de ojeadores. En total, hay más de 70 buscando jugadores para el Liverpool", explica Macià. "Nuestra peculiaridad es que vivimos dentro del mercado. Los ojeadores no están en Liverpool. Es un sistema que quería implantar en el Valencia. Trabajamos a la vez en una base de datos con información de más de 10.000 jugadores. Cada día se actualiza con nuevos datos, futbolísticos y personales. Hay una inmediatez total. La base de datos aumenta cada segundo", cuenta.

"Cada día conocemos algo nuevo del Barça. Tácticamente, no hay nada que no sepamos"

Entre los miles de datos, Benítez subraya los que teclean Pedro Campo y Paco de Gracia, los ojeadores del Liverpool en España. "Cada día sabemos alguno nuevo del Barça y sus jugadores. Recibimos cualquier pequeña información. Nuestro modo de trabajo es conocer al máximo al rival para ser sorprendidos lo menos posible. Todo eso lo maneja Benítez. ¿Hay algo que nos pueda sorprender del Barcelona? Es difícil. Tácticamente, no hay nada que no sepamos. En el Liverpool prima el rigor táctico. Y tenemos mejor manejo del balón de lo que demostramos en Barcelona", cuenta Macià.

Benítez trabaja con su hombre de confianza. Llegan a Melwood, la ciudad deportiva, a las 9.00 y se marchan 10 horas después. "No es llegar, entrenar e irse. Si no se entrena, se trabaja igual", asegura. "En Inglaterra hay un gran respeto al trabajo y la profesionalidad de Rafa. Existe la crítica, pero si lo haces muy mal. Yo rindo cuentas a Rafa y poco más", añade; "Benítez lo controla absolutamente todo, desde los médicos al gabinete de comunicación, a todo el personal de Melwood. Es el último responsable de cualquier decisión. El gran problema de España es que uno entrena y otro ficha".

Macià viaja tres veces a la semana por medio mundo. Rastrea el mercado. "Mi trabajo es mayor que en el Valencia. Controlo desde un jugador australiano hasta un alemán o un argentino. En la base de datos tengo a cinco o seis fichajes por puesto, más otras cinco o seis promesas de entre 17 y 19 años", cuenta. De ahí, los fichajes de Arbeloa, central del Deportivo -"polivalente, rápido, agresivo y despierto, un comodín. Echábamos en falta a alguien así"- y Francis, medio juvenil del Málaga: "Una apuesta de futuro. Ha de mejorar tácticamente". Para el próximo curso han fichado ya a Leto, interior zurdo del Lanús, de 20 años, y Voronin, delantero ucranio del Leverkusen, de 27. "En Inglaterra se cree más en los jóvenes. Rafa apuesta por los que quieren crecer. Hizo debutar a Albiol, Silva y Gavilán en el Valencia", dice Macià.

La tecnología ha invadido el mítico Anfield. "El Liverpool es famoso por su respeto a la tradición. No chocamos con ella. Tampoco antes era todo de madera, pero hemos introducido sistemas más modernos que en España", afirma Macià; "Rafa sabe que el gran Liverpool surgió de gente como Bill Shankly. Sólo somos parte de un proceso histórico".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de marzo de 2007