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Reportaje:LITERATURA JUVENIL

El triunfo de la saga de Idhún

La escritora valenciana Laura Gallego, de 29 años, conquista al público juvenil con su trilogía fantástica

a publicado 19 libros, ha sido traducida a una decena de idiomas y sus tiradas llegan a superar los 100.000 ejemplares. Laura Gallego, autora de Memorias de Idhún, puede vanagloriarse, con tan sólo 29 años, de ser un icono de la literatura juvenil, una especie de Tolkien a la española, y de tener un batallón de lectores que esperan ansiosos la salida de cada una de sus obras. Panteón, tercera parte de la trilogía, acaba de salir a la venta y ya se ha convertido en uno de los grandes éxitos de la temporada.

Laura Gallego sintió desde niña una especial fascinación por la literatura y los mundos fantásticos y fue desde siempre una lectora compulsiva. "Leía todo lo que caía en mis manos. A los siete años ya era la socia más joven de la biblioteca de mi barrio", asegura, mientras recuerda algunos títulos: "Me gustaban especialmente El pequeño fantasma y La pequeña bruja, ambos de Ottfried Preussler. También leí por aquella época El mago de Oz y, uno o dos años más tarde, el que aún hoy sigue siendo mi libro favorito: La historia interminable, de Michael Ende". Esta obra, junto a la serie Dragones y mazmorras, marcaron definitivamente su gusto por la literatura fantástica.

"La literatura fantástica no se reduce a Tolkien. Yo tengo más influencia de Weis o de Ende"

Tímida y cercana, confía en terminar su tesina sobre 'Belianís de Grecia', una novela de caballería

Autora precoz, escribió su primer libro -a medias con una amiga- cuando tenía 11 años. El relato, de casi 300 páginas, no llegó a publicarse, pero le ayudó a descubrir qué quería ser de mayor. Cuatro años más tarde, cuando sólo tenía 15, imaginó Idhún, un universo mítico que recuerda las sagas sajonas, tan cercanas a las obras de Tolkien. Para entonces, la voraz lectora no sólo conocía las obras del autor de El señor de los anillos, sino también las de Margaret Weis, Salvatore, Louise Cooper y Ursula K. LeGuin. "La literatura fantástica no se reduce sólo a Tolkien", matiza; "en mi caso, creo que hay mucha más influencia de Margaret Weis o de Michael Ende".

El proceso creativo de Memorias de Idhún fue largo y laborioso. "Yo veía que los autores de literatura fantástica, mi género favorito, tendían a crear mundos, a ilustrarlos con mapas, a inventar nuevas razas, nuevos lugares, nuevas leyendas... Me parecía natural la idea de que, si yo escribía un libro de fantasía, tuviese que hacer lo propio. Y así surgió Idhún. Pero no de golpe. Como suelo decir, escribir una historia es como hacer un rompecabezas. Idhún es un puzzle de muchísimas piezas, que tardé 10 años en ir reuniendo y encajando".

El éxito acompaña a Laura Gallego allí donde va. Los lectores que han seguido entusiasmados las aventuras de Jack, Kirtash y Victoria en los dos tomos anteriores, Tríada y La Resistencia -y que ya llevaban tiempo haciendo cábalas en las web sobre el significado del título, las características de los personajes y el posible desenlace del tomo final-, se arremolinan en las librerías incluidas en un largo periplo de presentaciones y firmas, a la espera de que la autora estampe su nombre en su ejemplar. Valencia, Cartagena, A Coruña y Gijón han sido algunos de los puntos de un recorrido que se inició a finales de octubre y que no terminará hasta el 4 de enero. Si en el mare mágnum de lugares y fechas hay una constante, ésta es, sin duda, la masiva afluencia de público.

La escritora valenciana ha logrado establecer una estrechísima relación con sus lectores. "Cuando empecé a publicar hace siete años y medio, intentaba mantener el contacto con mi público. Me gustaba escribir, pero descubrir a mis lectores fue todo un mundo". Reconoce que ese interés le llevó a crear su propia página web y un foro literario en el que se incluyen sus obras como diferentes subgéneros: "Están registrados 7.000 adolescentes, 7.000 para hablar de literatura", recalca. Y añade con cierto retíntin: "Sí, esos que se supone que nunca leen nada".

Los números tampoco dejan lugar a dudas. Dos meses después del lanzamiento de Panteón, con una tirada inicial en castellano de 90.000 ejemplares, ediciones SM ha tenido que poner en circulación otros 20.000, algo absolutamente inusual en el mundo de la literatura juvenil.

Sin embargo, el boom de Memorias de Idhún no ha cambiado a Laura Gallego. Tímida y cercana, vive en Alboralla (Valencia), escribe de noche, aprovecha los ratos muertos entre sus viajes para leer y confía en poder terminar su tesina sobre Belianís de Grecia, una novela de caballería del siglo XVI, que tuvo que dejar aparcada cuando surgió el fenómeno Idhún. "Confío en terminarla. No me gusta dejar sin acabar las cosas que empiezo".

El mundo de los tres soles y las tres lunas

LAURA RESUME en pocas palabras el argumento central de los tres libros que componen la saga, que se narra a través de cerca de 2.000 páginas:

"Es una aventura que se desarrolla en varios mundos. Uno de ellos es la Tierra en la actualidad. El otro es Idhún, el mundo de los tres soles y las tres lunas, un mundo que, al comienzo de la historia, ha sido conquistado por Ashran el Nigromante. En la Tierra, un guerrero y un mago procedentes de Idhún buscan reunir a todos los idhunitas que se han exiliado de su mundo para formar un grupo que en un futuro pueda enfrentarse

a Ashran. Y topan con Jack y Victoria, dos chicos de la Tierra que aparentemente no tienen nada que ver con Idhún, pero a quienes Kirtash, enviado de Ashran en nuestro mundo, está tratando de asesinar. Juntos, forman la Resistencia, cuyas aventuras se cuentan en el primer volumen de la trilogía. A partir del segundo, los personajes viajan a Idhún y continúan su lucha allí. Y bueno, esto es sólo el planteamiento de una historia que tiene muchos giros y que se va volviendo más compleja en cada tomo, con nuevos elementos, personajes, subtramas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de diciembre de 2006

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