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Entrevista:PABLO PALAZUELO | Pintor

"Los científicos son los que más se acercan a definir el misterio de las formas"

Parece un contrasentido, pero a Pablo Palazuelo (Madrid, 1916) la ciencia le sirve para acercarse a lo que ha sido su particular Eldorado artístico: la comprensión y la búsqueda de la forma, tarea a la que ha dedicado su larga e intensa carrera. Una indagación marcada por la plasmación de estructuras geométricas que ahora han evolucionado hacia formas orgánicas, como puede comprobarse en la exposición inaugurada el pasado jueves en la galería Joan Prats de Barcelona (Rambla de Cataluña, 54) en la que se muestran sus más recientes creaciones pictóricas, junto a una escultura. La exposición podrá visitarse hasta el 30 de abril.

Cuando el arte pierde su valor de estricta representación de la realidad más tangible o de indicador de relevancia social, su definición empieza a ser complicada. Pablo Palazuelo lleva toda su vida intentando entender la atracción primaria que ejerce la creación, que obliga a los artistas a dejar al margen otras consideraciones de la vida. Palazuelo, que considera por naturaleza a los artistas -él se incluye en la definición- como "personas humildes que tienen que reconocer cuándo se equivocan", ha estado reflexionando sobre lo que es el arte. Una larga e intensa carrera avala sus razonamientos.

"Al principio existe una inquietud que le llega al artista desde fuera, como un influjo que le obliga a realizar una acción automática", explica el pintor. "Con el tiempo", dice Palazuelo, "esta fuerza externa hace que el artista sienta la necesidad de reflexionar sobre su proceso creativo, porque si no, corre el peligro de vaciarse". Para Palazuelo, "averiguar el sentido de la propia obra es una labor trabajosa que cuesta muchos años". Aunque no siempre se llega a la verdad. "No siempre se acierta, porque aunque uno explora, ensaya y trata de comprender, puede llegar a sucederle que lo que creía que había entendido no era así, y que la comprensión se hallaba en otro lado". Estos procesos son para Palazuelo los que definen las diferentes épocas o estilos de la trayectoria de un artista.

Sin encontrar una respuesta definitiva de lo que es el arte, Palazuelo ha resuelto algunas cuestiones que le permiten plantear nuevos interrogantes. A ello le ha ayudado mucho la lectura. "Leo mucho, sobre todo libros de ciencia, y he llegado a la conclusión de que los científicos son los que se están acercando al fondo de la cuestión definiendo la forma, algo muy especial, misterioso y difícil de describir".

Para Palazuelo la búsqueda de las formas en el arte es casi la búsqueda de la propia vida: "Para mí, en el fondo de la cuestión de todo mi proceso de creación se encuentra una estructura que podríamos denominar vida. Y las formas serían como una red que se extiende imponiéndose a la persona. Algo parecido a la biología sin llegar a serlo del todo". Incluso la importancia de las formas se transforma en él en una relación de afecto. "No puedes presumir de dominar las formas, es una tontería, y además es mucho más hermoso que las formas te dominen a ti. Yo siento un placer sensual, casi sexual, cuando la obra se compone como un hecho milagroso".

Uno de sus autores científicos de referencia es Fritjof Capra, de quien toma varias de sus reflexiones en el catálogo de la exposición: "La creatividad -la generación de nuevas formas- es la propiedad clave de todos los sistemas vivientes. Los sistemas abiertos se desarrollan y evolucionan. Es la vida que se renueva constantemente".

Y es en este punto de reivindicación de la vida como un proceso cambiante, en el que Palazuelo relaciona su propia existencia con el arte. "Las formas evolucionan, cambian como la vida. El pensamiento cristiano interrumpe esta evolución, pero un cadáver es siempre fuente de vida". Este fluir de la vida y el arte queda rubricado con las tres piezas más recientes que presenta la exposición en las que el artista ha dejado la intensidad tradicional de su cromatismo para adentrarse en una combinación inédita para él: blanco negro y gris, y también ha roto la rigidez geométrica. para adentrarse en formas más viscerales. "Más cachondas", dice.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de marzo de 2003