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CARTAS AL DIRECTOR

Otra cesárea innecesaria

Esta vez el motivo que se aduce es un puesto de trabajo fijo. ('Una cesárea por un puesto fijo', EL PAÍS, 21-10-2002).

El Insalud permite (o motiva) que una mujer se someta a una operación de cirugía mayor, que tiene, entre otros, un riesgo de mortalidad materna de dos a cuatro veces superior al de un parto natural, además de condicionar el futuro reproductivo de la mujer.

Para el bebé también hay riesgos, como mínimo los inconvenientes de venir al mundo antes de tiempo, sin estar preparado, y en una fecha decidida por una oposición para lograr el soñado puesto fijo.

Una mujer médico anestesista víctima de la falta de respeto que nuestra sociedad muestra por el nacimiento y las embarazadas.

Un padre médico interino, también, y un 'amigo' ginecólogo que se presta a hacer la inducción, puesto que él también tiene que opositar.

Una más en la epidemia de cesáreas innecesarias que la Organización Mundial de la Salud lleva años denunciando, y que supone en muchos casos otra forma de violencia contra la mujer.

Esperemos que en las próximas oposiciones del Insalud ningún hombre tenga que someterse a una operación de cirugía mayor innecesaria con el fin de asegurarse la plaza.

Al fin y al cabo, esto sólo nos pasa a las mujeres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de octubre de 2002