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Reportaje:

Clases de risa

Dos mujeres abren en Alicante un centro especializado en risoterapia y dinámica de la risa

La alegría y el buen humor se han revelado como una eficiente y esencial medicina en el tratamiento de numerosas enfermedades, especialmente en casos de un gran dramatismo. Así lo constatan estudios recientes: el acto de reír favorece la oxigenación de los tejidos celulares y mejora el sistema inmunológico. Ya desde tiempos inmemoriales, la sabiduría tradicional asiática aplicaba la risa como método curativo. Ahora, son los occidentales quienes han decidido incorporar este insólito tratamiento.

Alicante cuenta desde hace apenas dos semanas con el primer centro de risoterapia de la Comunidad Valenciana. Dos mujeres, Carmen y Isabel, son las responsables de este centro. Aseguran que la risa como terapia comienza a ser considerablemente aceptada por la población. Desde varios años atrás, hospitales infantiles y centros geriátricos y oncológicos organizan todo tipo de actos recreativos como obras de teatro y la actuación de payasos para provocar la risa a los menores y favorecer su mejoría.

Isabel Terol, psicóloga de profesión, conoció a Carmen Serrano, en el centro de estudios Salut Intel.ligent de Barcelona -único centro formativo en risoterapia del país-, y decidieron poner en marcha la genuina iniciativa en pleno centro de la capital alicantina, en el barrio de San Antón.

Isabel recalca que las bondades de la risa son incontables. No sólo favorece el bienestar mental, sino también el físico.Según la experta, la carcajada es capaz de activar 400 músculos del cuerpo; de hecho, muchos de ellos, ubicados en el estómago, se ejercitan, exclusivamente, a través de la risa. Además, cuando uno se desternilla de la risa los huesos de la columna vertebral y las cervicales, catalizadores de las tensiones, la ansiedad y el estrés, se estiran y se incrementa la oxigenación ya que entra el doble de aire en los pulmones. 'Al contrario de lo que muchos suponen la risa no envejece, sino que embellece. Estimula y tiene un efecto tonificante y antiarrugas', apostilla. Además, la carcajada despeja la nariz y el oído. Pero su beneficio más destacado es generar felicidad. La risa propicia la producción de endorfinas -hormonas que favorecen la sensación de bienestar-.

No obstante, Carmen Serrano recalca que los efectos beneficiosos repercuten en distintas partes del cuerpo en función de la vocal con que se ríe el individuo. Así, por ejemplo, el sonido ja, ja, según explica, moviliza las caderas y, por ende, previene la osteoporosis, además de ayudar a combatir el estreñimiento.

Por el contrario, la onomatopeya je activa los músculos estomacales y favorece al hígado. Los aquejados de algún problema en la garganta han de adoptar el sonido ji, ji como terapia. Jo, por el contrario, favorece la oxigenación del cerebro, y ju abre los pulmones y los oxigena. Según esta teoría, sería bueno intercalar la forma de reir. Los seminarios de la risa se practican en grupo para despertar el sentido del humor y, así, animar al individuo a que se ría de uno mismo y de los demás. Según explica Isabel, las sesiones, a un precio de 25 euros, se prolongan, al menos, dos horas y media, y en grupos reducidos, de entre 10 y 20 personas.

Ataviados con una cómoda indumentaria, los asistentes inician las sesiones con unos ejercicios de estiramiento, para desbloquear las articulaciones y predisponer el cuerpo a los ejercicios de risoterapia. Los profesores, que no humoristas, alentan la intercomunicación entre los asistentes, mientras intercalan explicaciones sobre el origen del método y sus reflejos en el organismo.

Los juegos son una parte fudamental de las sesiones, explica Carmen. 'Cuando acabas te sientes como nuevo, porque has liberado tensiones y preocupaciones', asegura. Afirman no tener pretensiones curativas. 'Queremos que la gente saque al niño que todos llevamos dentro'. Y es que, como sentenció Groucho Marx, 'la risa es algo serio'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de octubre de 2002