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La exposición de Modigliani se abre en Barcelona sin los dibujos de su compañera Hébuterne

La empresa organizadora pide al juzgado que permita exhibir los 77 dibujos secuestrados

Una exposición sobre Amadeo Modigliani (1884-1920) y otros 40 artistas con los que mantuvo relaciones a través de la Escuela de París, que se inaugura hoy en la Fundación Vila Casas, llega a Barcelona sin 77 dibujos y bocetos pertenecientes a la última compañera del artista, Jeanne Hébuterne (1898-1920), secuestrados en Segovia por orden judicial, el 21 de agosto pasado. Los originales, acusados de ser falsos, están en Madrid a la espera del peritaje de los expertos de la policía científica. Los organizadores han pedido que el peritaje se aplace hasta que acabe la exposición de Barcelona.

El procedimiento judicial en torno a estas polémicas obras de una pintora que murió muy joven -se suicidó embarazada de nueve meses al día siguiente de la muerte de Modigliani-, procedentes de la colección particular del director del Modigliani Kisling Institut, Christian Parisot, se inició a instancias de Interpol, tras una denuncia presentada en Francia por el abogado Luc Prunet, sobrino-nieto de Hébuterne, quien sostiene en una declaración jurada que es el depositario del único cuaderno que existe con dibujos de la artista.

Los 77 dibujos -22 pequeños (22,5 por 17,45 centímetros) y 55 grandes (39,4 por 27 centímetros)-, a lápiz y carboncillo, proceden de dos cuadernos, fechados entre 1917 y 1918; están enmarcados en 55 cuadros, a los que los expertos dan un valor documental y testimonial más que económico, ya que en su conjunto están asegurados en 45.734 euros, por lo que en el sector no se le da sentido a que exista interés para su falsificación.

Se trata de trabajos de la primera época de la pintora, donde comienza a apreciarse su evolución y la influencia de Modigliani, y se consideraban como una aportación esencial a la exposición, con el fin de dar a conocer la obra de la que fuera compañera del pintor, en sus últimos años.

Aunque la exposición con los mismos dibujos ya había sido mostrada en Girona y en Murcia, en el primer semestre de este año, no fue hasta su llegada a Segovia cuando Luc Prunet advirtió a las autoridades francesas acerca de su presunta falsedad, lo que originó el secuestro judicial y el hecho de que una de las salas del torreón medieval segoviano de Lozoya apareciera vacía, en los últimos días de la exhibición, aunque se podían seguir apreciando obras de Hébuterne, como algunos óleos, cuya autenticidad no ha sido puesta en duda.

La empresa barcelonesa L&D Agencia de Servicios para la Cultura y el Arte, que produce en España la exposición y participa en su organización, en colaboración con el Modigliani Kisling Institut y la Fundación Caixa de Girona, ha enviado un escrito de personación al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Segovia, de donde partió el auto de secuestro provisional de la obra hasta demostrar su autenticidad, en el que se pide que posponga la práctica del peritaje hasta la conclusión de la exposición de Barcelona, que se prolongará dos meses más, con el fin de que se salvaguarden 'los legítimos intereses de todas las partes y de los terceros afectados'.

L&D, que dirige Giancarlo d'Onofrio, está dispuesta a que se constituya un depósito judicial, incluso a mantener junto a los dibujos un cartel de aviso que informe al público de que están sometidos a la verificación de su autenticidad y a secuestro judicial preventivo, para que, a la finalización de la exhibición, se proceda al peritaje. El abogado de la empresa, Antonio García Noriega, ignora si los dibujos podrán llegar a Barcelona, ya que aún no ha recibido respuesta sobre la admisión del escrito o de su traslado al fiscal, a la vez que explica que trasladar los cuadros y aplazar el peritaje 'es una solución técnicamente posible'.

En el escrito al juez, L&D entiende que si el juzgado está atendiendo una petición de auxilio internacional puede secuestrar las obras, pero no promover por su cuenta un peritaje, 'porque carece de soberanía en la instrucción', y subraya que el magistrado emisor del auto del 21 de agosto, Jesús Martínez Puras, 'ha podido incurrir en automatismo o falta de rigor crítico frente a la poca fiabilidad de la denuncia de Luc Prunet'.

Después de considerar que los argumentos de Luc Prunet 'no sólo son inconsistentes sino que son falaces', la empresa se pregunta en el escrito 'por qué habría de ser el único propietario de los dibujos de Hébuterne, una autora con personalidad artística propia, amante de un pintor bohemio y metidos ambos en la históricamente constatada circunstancia de tener que malvender sus dibujos para subvenir a sus necesidades de la jornada'. En cuanto a que la obra ahora expuesta sea sospechosa porque no se haya exhibido en Venecia, en octubre de 2000, como alega el denunciante, L&D afirma que 'es un puro despropósito', mientras que no encuentra explicable que una autoridad como Christian Parisot 'se preste a hacer alarde de unos dibujos falsos, sin valor mercantil y que, de descubrirse su falsedad, dañarían irremediablemente su prestigio'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de septiembre de 2002