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Los ecuatorianos respaldan con el voto la destitución de Bucaram

El presidente Fabián Alarcón logró un respaldo de¡ 65% para legitimar su Gobierno mientras que la destitución de Abdalá Bucaram fue ratificada por un 74%, según las encuestas del referéndum desarrollado ayer en Ecuador. Convocado para ratificar su destitución parlamentaria el pasado febrero, el plebiscito servía también para modificar el funcionamiento electoral y constitucional.

La consulta fue decidida por el presidente interino, Fabián Alarcón, con el propósito de afianzarse en el mando y despejar las dudas, más en el plano internacional que nacional, sobre la legimitidad de la expulsión del populista jefe de Estado cuyo breve gobierno fue denunciado como nefasto.Un total de 25 observadores internacionales, en su mayoría de la OEA (Organización de Estados Americanos) garantizaron la limpieza de la consulta, sexta en la historia ecuatoriana, y cuarta desde el retorno de la democracia en 1979. El dispositivo de seguridad corrió a cargo de 14.000 policías y 50.000 soldados y no trascendieron incidentes graves durante el desarrollo de un sufragio que debía ratificar también la permanencia en el cargo de Fabián Alarcón, presidente interino hasta las elecciones de 1998. El abogado centrista, designado jefe de Gobierno por la misma mayoría parlamentaria que destituyó a Bucaram, sostuvo que a partir de hoy "se superarán las diferencias y se consolidará el frente interno y externo del país".

Los resultados de la consulta, en la que se preveía un 41% de abstención entre los 6,9 millones de ecuatorianos que tienen la obligación de votar, permitirán abordar la formación de una Asamblea Constituyente que enmiende la Carta Magna, reducir los gastos de las campañas, demasiado altos en un país con más de la mitad de sus habitantes en la pobreza, reformar la elección de los gobiernos locales,, eliminar los partidos con bajos resultados electorales, avanzar hacia la independencia del poder judicial y castigar a los funcionarios que incumplan las normas éticas, legales o profesionales.

Durante la jornada de ayer. Alarcón destacó que "se trata de saber qué piensa el país, qué ordena el país, y el presidente actuará de forma inmediata con lo que disponga el pueblo". "Vencidas las rencillas internas, y las rivalidades personales", agregó, "y manteniendo las lógicas discrepencias, todos los ecuatorianos debemos unirnos en un gran frente de unidad interna que permita consolidar una vez más nuestras instituciones constitucionales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de mayo de 1997

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