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HACIA LA PAZ EN LOS BALCANES

Javier Solana anuncia al asumir la secretaría de la OTAN que irá pronto a Bosnia

, El nuevo secretario general de la OTAN tiene prisa por actuar sobre el terreno. Javier Solana anunció ayer su intención de acudir cuanto antes a Bosnia, para seguir de cerca la misión pacificadora de las tropas aliadas. El ex ministro español de Exteriores recordó, en su toma de posesión como secretario general de la OTAN, los retos de su mandato: la pacificación de Bosnia, la ampliación al Este, la relación con Rusia y la reforma de la organización.

El propósito del viaje a Bosnia, indican fuentes de la Alianza, es triple: conectar personalmente con el despliegue sobre el terreno y no sólo desde los despachos; mostrar públicamente que la OTAN es una organización de defensa con un importante contenido militar, pero dirigida por políticos; y dejar claro ante los protagonistas del proceso de paz que su misión se circunscribe en este caso a establecer garantías del cumplimiento del tratado de paz, a diferencia de las funciones estrictamente civiles del Alto Representante internacional, Carl Bildt, y de las organizaciones de ayuda humanitaria.Además de los encuentros protocolarios, el nuevo secretario general maduró ayer estos propósitos tanto con Bildt como con los embajadores de los Dieciséis y con los altos funcionarios civiles y militares de su nueva casa. Entre los contactos con estos últimos, destacó una larga reunión con el comandante supremo de las fuerzas aliadas en Europa, George Joulwan. El viaje a Bosnia se producirá seguramente en el mes de enero. El despliegue militar acaba de empezar y el acto de transmisión de la autoridad se realiza hoy.

En un breve discurso inaugural en la sede de la Alianza, Solana hizo hincapie en la que parece ser su mayor preocupación de fondo, el reforzamiento del "vínculo trasatlántico", las relaciones euronorteamericanas, como condición básica para que la OTAN desarrolle sus tareas tradicionales de defensa y afronte los nuevos retos. Si esa relación se deteriorase, seria Europa quien saldría perdiendo, sostuvo. "No puede haber un futuro brillante para Europa si Europa y Norteamérica circulan en vías diferentes", afirmó.

Sobre esta base, la Alianza podrá continuar con su "tarea prioritaria", ceñida a garantizar "la seguridad de sus miembros", como ha venido haciendo durante casi 50 años. Es "la única organización que puede proporcionar esa garantía", indicó Solana. "Pero la Alianza es también un elemento insustituible de la nueva arquitectura de seguridad europea", añadió, refiriéndose a sus nuevas funciones y misiones, a la Asociación por la Paz que engloba a distintos países del antiguo bloque soviético y a las operaciones de gestión de crisis y mantenimiento de la paz. Dentro de este panorama, el secretario general entrante confirmó las cuatro grandes prioridades de la organización. La más urgente es el despliegue militar para asegurar la aplicación del tratado de paz en la antigua Yugoslavia.

El segundo objetivo contempla intereses estratégicos "más amplios: extender la estabilidad hacia el Este", mediante la ampliación. "Crear una fuerte relación" con Moscú es la tercera diana, complementaria de la anterior. "Rusia es una gran potencia", halagó Solana, y debe realizar una fuerte contribución a la seguridad continental que la OTAN quiere edificar con y no contra" su antiguo enemigo.

El cuarto objetivo es la reforma interna, apoyando una "flexibilidad militar todavía mayor", es decir, un nuevo diseño útil para las nuevas necesidades. Aunque Solana obvio toda referencia concreta a España y Francia, los dos socios que en distinta medida están aún fuera de la actual estructura militar integrada, el texto inicial de su discurso reiteraba que su nombramiento constituía un honor para España, "el más reciente de los socios de la Alianza y, al mismo tiempo, un aliado leal, cuyo compromiso es indefectible". Solana también se refirió, pero en sordina, a desafíos como la multiplicación de armamento de destrucción masiva y la política mediterránea de la Alianza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de diciembre de 1995

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