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Polémica en el Barcelona por la lesión de Busquets

"No le digas nada al míster. Casi no me duele y el miércoles me entrenaré". La frase se la dijo Carles Busquets, portero del Barça, a Fernando Baños, jefe de los servicios médicos del club, cuando le llamó por teléfono tras que marse las manos. Sin embargo, Busquets tuvo que acudir al servicio de Urgencias del hospital de Santa Fe, de Sabadell, a las 5.15 de la madrugada del martes al sufrir intensos dolores provocados por las quemaduras de segundo grado. El comportamiento del portero ha acabado por cuestionar la actuación de Barrios, que niega haber cometido negligencia médica, y ha generado el enfado de Cruyff, que supo la noticia por boca de los periodistas cuando presentaba un acto de su Fundación benéfica.Carles Busquets, que todavía lucía ayer las manos vendadas, salió al paso del insistente rumor que corría anteayer por Barcelona. Una voz anómina contactó con varios medios de comunicación asegurando que Busquets se quemó al sufrir un accidente de moto y no blocando una plancha para evitar que dañara a su hijo. Los jugadores del Barça tienen prohibido, conducir ese tipo de vehículos o, por ejemplo, esquiar para evitar posibles lesiones. "Ya he oído esa historia. Y me ha molestado bastante. Si alguien no cree mi versión, le reto a que traiga pruebas y lo demuestre". La lesión, indudablemente, ha colocado al guardameta en una situación incómoda. De posible martir ha pasado a estar bajo sospecha. No puede evitar que salte la duda, especialmente después de que pidiera a Baños que no dijera nada al entrenador, muy enojado por las lagunas que presenta el desarrollo de la lesión.

"No sé si fue con una moto o con una plancha. No lo sé, pero no puedo dudar de mis pacientes. Me lo tengo que creer", insistió Baños. La historia empezó, según el doctor, sobre las 23.30 horas del lunes cuando Busquets llamó a Baños y le comunicó su lesión que el portero minimizó hasta el punto de que le aseguró que podría entrenarse el miércoles -el martes la plantilla tenía día de descanso- con normalidad. Busquets pidió al médico que silenciara el contratiempo. Baños le recomendó que se lavara las manos con agua y jabón y que se calmara con unas compresas el dolor.

Esta versión no concuerda exactamente con la que el propio Baños explicó a la prensa el martes al mediodía, en los vestuarios del Camp Nou, porque aseguró que fue él mismo quien atendió a Busquets en cuando se produjo sus quemaduras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de noviembre de 1995