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El PSOE destaca el "impulso ético" de la presencia de Garzón y la oposición lamenta "el fin de un mito"

La decisión del presidente del Gobierno, Felipe Gonzádez, de incluir al magistrado Baltasar Garzón como número dos de la lista socialista por Madrid ha suscitado reacciones muy favorables en las filas socialistas y una avalancha de críticas en el resto de los partidos. En el PSOE se habla de "golpe maestro" y se destaca el "impulso ético" del magistrado; el PP lamenta el "final de un mito" -el de un juez eficaz e independiente- y duda acerca de su aportación en votos al PSOE.

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Oficialistas y renovadores coincidían ayer en la sede socialista de la calle de Ferraz en el empuje a la credibilidad del "proyecto socialista" que significa la incorporación de Garzón, que en numerosas ocasiones ha sido crítico con el Gobierno. Las incorporaciones de Garzón, Victoria Camps y Ventura Pérez Mariño, ha supuesto, además una inyección de moral a los socialistas, según reconocía ayer un dirigente regional aragonés. "Esto te hace salir del arrugamiento" comentó. La oposición, sin embargo, ha vertido fuertes críticas contra el juez, y, en líneas generales, considera que ha concluido el prestigio de su independencia y duda de que su incorporación le aporte votos al PSOE.

Las declaraciones más destacadas durante la jornada de ayer fueron las siguientes:

José Bono (presidente de Castilla-La Mancha): "Su inclusión ha supuesto un impulso ético y una verdadera apertura para el PSOE. Este impulso ético está en el corazón de todos los militantes socialistas, y hemos dado un paso electoralmente importante".

Rafael Calvo Ortega (presidente del CDS): "Es un golpe electoral que produce alguna decepción en la ciudadanía, porque se pensaba que Garzón era patrimonio de todos los españoles". Xabier Arzalluz (presidente del PNV): "Su fichaje parece un lanzamiento publicitario".

Pedro Pacheco (presidente del Partido Andaluz de Progreso): "Es un grave error, ya que los socialistas no podrán evitar su caída cuesta abajo con el fichaje de personajes populares. Puede confundir a los ciudadanos, ya que sus actuaciones judiciales, que han sido espectaculares, pueden hacer pensar que fueron ejecutadas para subir ahora a las listas electorales".

Miquel Roca (secretario de Convergència Democrática de Catalunya): "No soy partidario de que los partidos se renueven con miembros de la judicatura". Rafael Ribó (presidente de Iniciativa per Catalunya): "Espero que aporte coherencia a la lucha contra la ley Corcuera, contra la existencia de torturas en el aparato del Estado y en la lucha contra la corrupción, defendiendo la transparencia en casos como Filesa. Si su presencia no sirve para luchar contra la corrupción, sólo será un florero".

Jon Idigoras (portavoz de Herri Batasuna): "La tan cacareada independencia del poder judicial no es más que una mera caricatura. Los jueces no son una excepción para acceder al pesebre del poder político y prestarle sus servicios".

Javier Arenas (director del comité de campaña del PP): "Esta operación se ha vuelto contra González. Los españoles están hartos de piruetas impresentables".

Ramón Jáuregui (secretario general de los socialistas vascos): "Ahí está la importancia, el valor ético extraordinario de una persona que, desde la comodidad de una posición por todo el mundo elogiada, asume un compromiso incluso partidista en favor de consolidar la democracia. Aporta su buen nombre y buen hacer a unos objetivos, y también el deseo del partido socialista de expresar su compromiso para hacer una sociedad democrática sana, fuerte y transparente".

Luis Ramallo (diputado del PP): "Muy mal tiene que estar el PSOE para que entre Garzón. Quien quería sentar a Barrionuevo en el banquillo va a acabar junto a él en la foto".

Carmen Romero (esposa del presidente del Gobierno y diputada por Cádiz): "Me parece que [a Felipe González] no le hizo falta mucha capacidad de seducción [para convencer al juez]. Creemos que su aportación en la lucha contra el narcotráfico puede ser muy eficaz".

José María Álvarez del Manzano (alcalde de Madrid): "Creo que es malo para el juez Garzón. Da igual la formación política elegida, porque se ha destruido un mito, el mito del juez, independiente. Habría que plantearse desde cuándo tiene mentalidad socialista el juez Garzón. Es malo para el sector guerrista del PSOE, porque se ve que esto es un golpe de mano de Felipe contra Alfonso".

Joaquín Leguina (presidente de la Comunidad de Madrid): "Todos pensábamos que era un juez progresista, ahora sabemos que es un ciudadano progresista, que apuesta por un partido progresista".

Aleix Vidal-Quadras (presidente del PP de Cataluña): "Tiene un elemento de misterio, que seguramente no se aclarará de inmediato. No se comprende cómo un juez que se ha distinguido por algunos elementos de crítica hacia la acción del Gobierno, se presta a poner su prestigio personal y profesional en una lista socialista".

Juan Hormaechea (presidente de Cantabria, del PP): "Se equivocan quienes creen que el PSOE, incluyéndole en la candidatura, obtendrá más votos. El pueblo tiene bastante sentido común como para creer en determinadas estrellas fugaces

José Barrionuevo (ex ministro del Interior): "Le doy la bienvenida, aunque algunas de sus actuaciones como juez no me parecían bien". Barrionuevo se refería a la combativa actitud del magistrado cuando, estando él al frente de Interior, se destapó el caso de los GAL.

Francisco Álvarez Cascos (secretario general del PP): "Creo que incluso se puede volver contra el PSOE y González, porque si Garzón ya conocía que era candidato, no ha cometido ninguna ilegalidad, pero me parece una inmoralidad".

Javier Rupérez (portavoz de Exteriores del PP).- "Es una jugarreta electoral. La actividad de Garzón se ve sumida ahora en una profunda sombra de duda".

Baltasar Garzón (diputado de IU por Granada y primo hermano del magistrado): "Mi primo se ha equivocado gravemente al aceptar la oferta de González. La gente que lo ha encumbrado lo va a intentar machacar. Él quería dejar la Audiencia Nacional porque estaba cansado".

Los dos magistrados incorporados a las listas socialistas, Baltasar Garzón y Ventura Pérez Mariño, solicitaron ayer excedencia ante el Consejo General del Poder Judicial. Ambos pasarán a la situación de servicios especiales y, en caso de no ser elegidos, recuperarán su plaza. Victòria Camps dejará su cargo académico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de abril de 1993

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