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viernes, 29 de enero de 1993
EL CRIMEN DE ALCÀSSER

Tres detenidos por el asesinato de las niñas de Alcásser

  • Unos papeles hallados junta la fosa condujeron a los agentes hacia los sospechosos

La Guardia Civil detuvo ayer a tres personas en las proximidades de Alcàsser (Valencia) por su presunta relación con el asesinato de Mirian García, Antonia Gómez y Desirée Hernández, justo un día después de que fuesen hallados los cadáveres de las niñas, desaparecidas hace dos meses y medio. Fuentes de la investigación, que preveían nuevas detenciones, aseguraron anoche que unos papeles hallados junto a la fosa", cavada en un escarpado paraje de Tous, fueron la pista que condujo hasta los sospechosos. La indignación por el asesinato de las tres niñas desaparecidas de Alcàsser ha desatado en este pueblo valenciano de 7.500 habitantes un deseo colectivo de venganza.Los principales sospechosos son dos hombres, de 28 y 30 años, residentes en Silla, localidad próxima a Alcásser. Uno de ellos tiene antecedentes penales. Del tercer detenido no se tenía ningún dato al cierre de esta edición. Los sospechosos fueron interrogados ayer en la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia.A la pista de los papeles encontrados junto a la fosa se añade el hecho de que uno de los detenidos posee un Seat Panda, vehículo cuyas características coinciden con la descripción dada por una testigo, que aseguró que las tres niñas se habían subido a un "coche blanco de dos puertas". Según la citada testigo, que el 13 de noviembre vio a las niñas en las proximidades de la discoteca Coolor de Picassent, las víctimas entraron a la parte trasera del vehículo, que también iba ocupado por al menos dos hombres.

La noticia de las detenciones corrió anoche como un reguero de polvora entre los indignados vecinos de Alcásser, que permanecieron prácticamente todo el día reunidos en la plaza del Castell, desde la que ayer se emitieron programas televisivos en directo, informa Amelia Castilla.

Relación con las víctimas

Los investigadores del crimen dan por sentado que los asesinos son personas que tenían algún tipo de amistad con las víctimas o al menos una relación superficial. Todos los indicios apuntan a la posibilidad de que se trate de individuos residentes en la comarca, entre otras circunstancias porque el lugar en el que enterraron los cadáveres resulta de difícil acceso para alguien desconocedor del terreno.

Entre las decenas de personas investigadas en los últimos dos meses hay un hombre "con unas desviaciones" de tipo sexual que ahora lo señalan como uno de los principales sospechosos. "Es posible que durante este tiempo hayamos hablado más de una vez con alguno de los asesinos, sin darnos cuenta", dijeron ayer fuentes próximas al caso.

Los cuerpos de Mirian García, Desirée Hernández y Antonia Gómez fueron encontrados sobre las 10 de la mañana del miércoles por un apicultor que observó cómo un brazo sobresalía de la tierra en el paraje de La Romana, cerca de Tous. Al principio, la Guardia Civil pensó que se trataba del cadáver de un varón, debido a que la víctima conservaba en su muñeca un reloj de gran tamaño.

El juez de guardia tardó varias horas en llegar hasta el lugar del hallazgo porque en esos momentos estaba levantando otro cadáver en el pueblo de Manuel. Tras excavar, los agentes descubrieron que había otros dos cuerpos además del que sobresalía, todos en avanzado estado de descomposición. Eran tres mujeres maniatadas y envueltas en una alfombra grande bastante nueva. Cerca de los cuerpos se halló un videojuego.

Los padres de las adolescentes no dudaron ni un instante que se trataba de sus hijas, ya que su indumentaria coincidía con la que éstas llevaban el día que desaparecieron.

La Comandancia de Valencia y la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil llevaban más de. un mes convencidos de que Mirian, Antonia y Desirée habían sido asesinadas, aunque nunca se atrevieron a decírselo así a sus padres. "Teníamos prácticamente descartado que se hubieran fugado voluntariamente, puesto que es muy dificil que tres chicas se mantengan unidas durante tanto tiempo, sin que alguna flaquee", explica un investigador. "También habíamos llegado a la certeza de que no podían haber sido secuestradas por una red de prostitución, después de haber hecho cientos de comprobaciones", añadió.

Las manecillas del reloj de una de las niñas estaban paradas a las 11. 10, lo que parec4z confirmar la hipótesis policial de que las tres amigas fueron asesinadas el día de su desaparición, poco después de ser vistas por última vez. Según la teoría de los investigadores, las adolescentes pudieron haber sido recogidas en un coche por dos o más hombres, que les propusieron trasladarse a la vivienda de uno de el los, donde supuestamente intentaron una relación sexual. Cuando las jóvenes se opusieron, es posible que se desencadenase un forcejeo en el que una de las tres niñas resultó mortalmente herida. Al comprobar lo sucedido, los homicidas optaron por asesinar a las otras dos para "taparles la boca". Fuentes policiales señalaron anoche que los cuerpos presentaban numerosos golpes.

Una vez cometido el crimen en un lugar no determinado, sus autores envolvieron los cadáveres en una alfombra y los trasladaron hasta el apartado paraje de La Romana. En un terreno pedregoso, cerca de una casa abandonada, excavaron una fosa de aproximadamente un metro de profundidad y colocaron los cadáveres de costado, uno junto a otro, tras lo que los cubrieron con una fina capa de tierra. La Guardia Civil cree que las últimas lluvias hicieron que se asentase la tierra removida y aflorara a la superficie el brazo de una de las víctimas.

Especialistas en criminología han comentado que el enterramiento del cadáver es una técnica utilizada por algunos asesinos con algún tipo de vinculación afectiva hacia la víctima. El catedrático de Medicina Legal Luis Frontela aseguró ayer a Europa Press que es tal "el cúmulo de indicios dejado por los autores del crimen que la solución final puede ser rápida y fácil".

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