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TRIBUNALES

La fiscalía inicia una investigación sobre la muerte de 34 enfermos en psiquiátricos barceloneses

La fiscalía de Barcelona ha iniciado una investigación sobre la muerte de 34 enfermos mentales, que fueron trasladados por el cierre del instituto mental La Santa Creu de Barcelona, en septiembre de 1986, a otros centros psiquiátricos. Los fallecimientos se han producido desde esa fecha a septiembre de 1987. Los hechos han sido puestos en conocimiento de la fiscalía por la Asociación de Familias de Enfermos Mentales del Instituto La Santa Creu al considerar que el número de muertes es superior al normal.

La mayor parte de los fallecimientos se ha producido en el hospital Frenopático de Barcelona, centro al que fueron trasladados 109 pacientes anteriormente internados en La Santa Creu, y en el hospital psiquiátrico de Sant Boi, donde ingresaron 78 enfermos. Las edades de los pacientes que han muerto oscilan entre los 34 años y los 85, según manifestó la portavoz de la asociación de familias. Esta organización desconoce las causas que provocaron las muertes, porque tienen dificultades para acceder a esta información, según precisó la presidenta, Silvestra Moreno.La fiscalía solicitó a la Diputación de Barcelona, institución de la que depende la asistencia psiquiátrica, información sobre los centros a los que fueron trasladados los pacientes de La Santa Creu y también los historiales médicos de las personas fallecidas. Por ahora, la Diputación ha facilitado parte de la información requerida, aunque todavía no ha remitido documentación que aclare las causas de muerte, según fuentes de la fiscalía.

Incapacidad de adaptación

La asociación de familiares considera que el elevado número de muertos está relacionado con el cierre del hospital La Santa Creu, centro en el que la mayoría de los fallecidos habían sido ingresados hacía años. Las familias de éstos sostienen que el traslado supuso para los pacientes la incapacidad de adaptarse a un nuevo centro y a una nueva vida después de haber pasado mucho tiempo, incluso décadas, entre las paredes de La Santa Creu."Se trata de personas con enfermedades mentales crónicas acostumbradas a la vida que llevaban en el hospital clausurado y con reacciones imprevisibles ante una situación que comporta un cambio radical", precisó un miembro de la asociación. Además de la familiaridad con el centro, las parientes aseguran que los pacientes estaban muy bien atendidos por el personal asistencial, atención que cambió al conducirlos a otros hospitales.

A diferencia de los nuevos centros, el hospital La Santa Creu ocupaba una gran superficie de terreno y disponía de grandes instalaciones. La clausura supuso la búsqueda de centros para 290 enfermos y eso comportó la sobresaturación de los restantes psiquiátricos de Barcelona. El hospital Frenopático fue el que recibió mayor número.

El cierre del instituto mental La Santa Creu fue objeto de una querella interpuesta por la asociación de familiares por presuntas coacciones al obligar los traslados en contra de su voluntad. La querella se presentó contra los responsables del centro y del hospital Frenopático, la Diputación y el alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall. Contra el archivo de la querella, se pidió el amparo del Tribunal Constitucional, que tiene pendiente de resolución el recurso.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de febrero de 1988