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La policía portuguesa asegura que el niño pintor malagueño ha estado en Lisboa

Las gestiones de dos policías españoles en torno a la posible localización en Lisboa del niño pintor malagueño David Guerrero Guevara, de 14 años, desaparecido desde el pasado día 6 de abril, no han tenido éxito, según se desprende del regreso de los dos funcionarios del Grupo Segundo de la Brigada Judicial de Policía de la comisaría de Málaga que se desplazaron el día 2 a la capital de Portugal a raíz de una denuncia presentada en Pamplona. Sin embargo, esta información se contradice con la facilitada por el gabinete de prensa de la policía judicial de Lisboa a un redactor de EL PAÍS, según la cual el niño pintor había sido visto en la capital portuguesa.

Según estas fuentes, David se habría escondido a raíz de las noticias publicadas en la prensa lisboeta. La misma versión de la policía portuguesa asegura que existen testigos que afirman haber visto el niño en las calles de Lisboa, en las últimas semanas, en compañía de otros dos jóvenes de su edad, de los que no se conocen más datos.Estos mismos testigos, continúa la fuente policial portuguesa, habrían explicado que el niño malagueño pernoctaba en un barrio de los suburbios de Lisboa.

Las gestiones en la capital portuguesa de los dos policías españolas fueron consecuencia de las versiones de testigos presenciales que aseguraban haber visto a David pintando en una céntrica plaza de aquella capital. No obstante, son continuas las llamadas telefónicas que dicen haber visto al niño pintor en Portugal.

Los policías malagueños que investigaron el posible paradero del niño, regresaron ayer a España sin que se haya obtenido ningún fruto. A pesar de ello, se suceden las llamadas de personas que afirman haberlo visto, incluso facilitando el nombre de las calles en las que, supuestamente, se encontraba pintando. Antonio Medina, un empleado del tren que cubre la línea Irún-Lisboa, declaró al programa La ventana indiscreta, de la Cadena Ser, que había visto en el tren a un niño cuya descripción física se asemeja mucho a la de David.

Seis meses

David Guerrero Guevara, un niño introvertido, excelente pintor a sus 14 años, al que había que regañarle para que saliera de casa, según declaró su propia madre, desapareció sin dejar el menor rastro hace seis meses. Concretamente, la última vez que se le vio fue el 6 de abril, cuando salió de su casa. Después de entonces no se sabe de él. La tristeza y la zozobra asolan a una familia que ya no sabe qué hacer ni dónde acudir para tener noticias de él. El viernes 3 de abril, David Guerrero estaba muy ilusionado. Una galería de arte de gran prestigio en Málaga, la Maison, le había solicitado un cuadro para participar en una exposición colectiva sobre temas de Semana Santa, y por la tarde se iba a celebrar la inauguración. David pintó un Cristo de la Buena Muerte y asistió al acto de apertura. "Estaba muy contento", señalan los profesores del colegio Divino Pastor, donde cursaba sus estudios, "aunque algo nervioso por la responsabilidad que suponía para él; incluso nos invitó a ver la muestra. Por su carácter tímido nunca presumió de ser un buen pintor, ni siquiera le daba valor al hecho de serlo".

El lunes 6 de abril David fue al colegio. Sus profesores no notaron nada anormal en su comportamiento, aunque el chico le comentó a su compañero de pupitre que le dolía el estómago y la cabeza y que no se iba a comer el bocadillo. A las seis de la tarde, ya en su casa, volvió a negarse a comer el bocadillo, hecho que sorprendió a su madre "porque es muy comilón y suele merendar no uno, sino dos bocadillos". Se tomó un yogur, cogió su bolsa vaquera con los materiales de pintura, el bonobús y su carné escolar y se marchó. A partir de entonces ya nadie le ha visto. Ni fue a la galería de arte, adonde dijo que se dirigía, ni a la clase de pintura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de octubre de 1987

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