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La federación retira la licencia de atleta a María Jose Martínez Patiño por tener cromosomas masculinos

La Federación Española de Atletismo ha retirado la licencia a María José Martínez Patiño, plusmarquista nacional de los 60 metros vallas, como consecuencia de los informes elaborados por la Fundación Jiménez Díaz, de Madrid, y la universidad de Hyogd (Japón), que coinciden en señalar que la atleta presenta cromosomas xy, propios del sexo masculino. Martínez Patiño, que conoce su anomalía desde el pasado mes de septiembre, ha seguido compitiendo pese a que había llegado al acuerdo con la federación de que se retiraría, oficialmente lesionada, para que su caso no trascendiera.

La primera noticia que recibió la federación sobre el caso fue el 31 de agosto, procedente de Kobe (Japón). La atleta, de 24 años, se había desplazado allí para participar en la Universiada, donde pasó el obligado control de sexo. El doctor Jun-Ichi Furuyama, de la Universidad de Hyogd, decía en su informe que la atleta poseía cromosomas del tipo xy, propios del sexo masculino.María José Martínez Patiño no llegó a competir en la Universiada porque desde Madrid la aconsejaron que arguyera una lesión. La federación solicitó entonces a la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) los resultados del control de sexo que la atleta tendría que haber realizado en los Campeonatos del Mundo de Helsinki, en 1983, y que, sorprendentemente, aún no habían sido remitidos.

La IAAF contestó que los controles realizados a la atleta María José Martínez desmostraban que tenía cromosomas xx que definen el sexo femenino. Pero en la federación española hay otra atleta que coincide en el nombre y primer apellido -María José Martínez Guerrero-, y que pasó control de sexo hace diez años. La federación supone que la IAAF no llegó a realizar el control de Martínez Patiño, al creer que se trataba de la misma atleta. Ésta, no obstante, aseguró a la federación que sí lo pasó. La atleta estuvo ayer ilocalizable, y se sabe que empleó el día en viajar por carretera de La Coruña, su ciudad natal, a Madrid.

El siguiente paso dado por la Federación fue enviar a María José Martínez Patiño a la Fundación Jiménez Díaz, donde se le realizaron análisis salivares, capilares y de sangre, con los cultivos necesarios para que no existiera duda sobre el dictamen. Éste, firmado por el doctor Benítez, confirmó que los cromosomas de la atleta eran del tipo xy.

Los exámenes realizados aislaron el núcleo de una de las células examinadas en las que no apareció la cromatina de Barr -primer indicio de que no hay existencia de cromosomas característicos de la mujer-, hasta confirmar plenamente el diagnóstico. Eufemiano Fuentes, médico de la federación, que es además especialista en ginecología, habla en su informe de que "se trata de una alteración cromosómica presente en uno de los 23 pares de cromosomas que normalmente posee la especie humana, y es de carácter congénito, es decir, que no ha adquirido la anomalía en el transcurso de su vida, sino que existía ya en el momento de nacer".

El doctor Fuentes manifestó: "El caso de la atleta puede tratarse de una disgoneia gonadal pura o de tipo mosaico. La única manera de saberlo es a través de una exploración y su diferencia la da el que pueda tener o no menstruación. Puede ser genitalmente una mujer, pero con características geneticas impropias de su sexo Ésta es una de las causas que con frecuencia se dan en la infertilidad de la mujer".

Deportivamente, según el doctor Fuentes, "el rendimiento de una atleta no tiene por qué ser superior si su cuerpo presenta cromosomas xy, y así lo entiende la IAAF, pero sin embargo sólo admite como prueba de feminidad los exámenes cromosómicos, ya que algunas sociedades no admiten la exploración completa de la mujer para determinar su sexo".

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de enero de 1986

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