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El acusado de matar a Mari Luz afirma que nunca estuvo con la niña

La Fiscalía pide 23 años de cárcel para el supuesto asesino, Santiago del Valle, y 17 para su hermana Rosa, que se ha negado a declarar.- La esposa del principal imputado acusa a la hermana de este y la califica de "monstruo"

La primera sesión del juicio por el caso de Mari Luz Cortés, la niña de cinco años desaparecida a principios de 2008 en el barrio onubense del Torrejón y hallada muerta 54 días después en la ría de Huelva, ha comenzado esta mañana en la Audiencia Provincial de Huelva. El pederasta Santiago del Valle y su hermana Rosa han comparecido en calidad de acusados. Ambos han llegado a las 6.50. El presunto asesino ha asegurado que no tiene "ni idea de lo que le pasó a la niña" porque no estuvo con ella. "En ningún momento", precisó. Su hermana se ha negado a declarar y la esposa del primero ha acusado a Rosa del Valle, a quien ha calificado de "monstruo"

"Si alguien puede demostrar que estuve con ella que lo haga", ha afirmado el acusado de matar a la niña. Esta versión se contradice con la dada a la policía cuando fue detenido en Pajaroncillo (Cuenca). Esta contradicción, según Del Valle, es porque sus primeras declaraciones fueron bajo presiones de los agentes. "Declaré que vi a la niña porque la policía de Cuenca me coaccionó. Me dijeron que yo era culpable y que tenía que dar una versión creíble. Me tenían para arriba, para abajo, para arriba, para abajo... Hubiera firmado cualquier cosa. Tenía un cacao total en la cabeza. No sé qué le pasó a la criatura. A las cuatro y media, yo y mi mujer salimos a dar una vuelta y me encontré con que una niña se había perdido. Yo no he hecho nada. Huí por miedo a la familia", ha asegurado.

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Su hermana Rosa, acusada también por el asesinato y sentada junto a él, se ha negado a declarar y se ha remitido a su declaración anterior, en la reconoció haber llevado a Santiago en el coche aquel día, con un carrito de la compra, hacia las afueras de Huelva. "Allí lo dejé y me fui a una sala de juegos", dijo. Al volver, siguiendo su versión de marzo de 2008, vio que "los gitanos" [la familia de la niña] había entrado en su casa. Rosa alegó que se marchó de Huelva "por miedo".

Por la tarde ha declaradoIsabel García, esposa de Santiago, acusada en un principio de encubridora y libre de cargos desde 2009.La mujer ha dicho que Rosa del Vallele confesó el crimen de Mari Luz, pero que no se lo dijo a la policía. En una intervención plagada de incongruencias, ha dicho sobre la declaración en la que inculpaba a su marido que se la inventó. "Rosa es un monstruo. Ella se ha cargado a la niña", ha añadido. Inmediatamente ha intentado exculpar Santiago: "Mi marido estuvo toda la tarde conmigo. Rosa era la que no estaba en casa". A cada argumento confuso, ha respondido:"Eso también me lo inventé". Ha dicho que a su marido, condenado por pederastia, "le gustan las niñas, pero como un padre" y que lo fue "maravilloso". Después se ha puesto a gritar y ha obligado a suspender la vista.

Recuperado el orden, Isabel ha dicho que le dijo a Santiago en la cárcel que "lo iba a salvar" y ha insistido en atacar a su cuñada: "Mira a las niñas descaradamente porque le gustan. A mi marido no le gustan".

La defensa de la acusada le ha preguntado por qué sabe tantos detalles:"¿No será que lo vivió usted en primera persona?" "No, no.Rosa esculpable. Es la verdad" ha dicho antes de irse, tirarle un beso a Santiago, llorar y dar voces mientras Rosa negaba con la cabeza.

El juicio ha comenzado pasadas las 10.00. Santiago se ha sentado en el banquillo, tranquilo y vestido con un chándal gris, junto a su hermana. No ha acudido mucho público a la sala, donde hay almacenadas diez cajas con las pruebas aportadas por la policía.

La Fiscalía pide 23 años de prisión para Del Valle (20 por asesinato y tres por abuso sexual) y 17 años para su hermana Rosa (por asesinato). La acusación particular eleva la petición a 32 años para el supuesto asesino. El padre de la menor, Juan José Cortés, aseguró ayer que acatará la sentencia "sea la que sea" porque "la agonía ya ha sido demasiado larga".

El caso Mari Luz se convirtió en un escándalo nacional al poner al descubierto las deficiencias de un sistema judicial lento y su supuso la primera rebelión de jueces contra el Gobierno.

Una larga cadena de errores permitió que Del Valle se encontrara en libertad a pesar de estar condenado por diversos abusos sexuales, entre ellos a su hija. Tras el desastre, alguien tenía que dar respuestas. Gobierno y oposición se aliaron contra los jueces y criticaron su "corporativismo". Éstos culparon al sistema y acusaron al Gobierno de "injerencia". Mientras tanto, Cortés recorrió el país en busca de firmas para endurecer las penas de cárcel para los pederastas.

Rafael Tirado, el magistrado del Juzgado de lo penal número 1 de Sevilla, era el responsable de ejecutar las condenas de Del Valle, pero él y la secretaria judicial, Juana Gálvez, no evitaron que el pederasta eludiera la cárcel. Del Valle debería haber ingresado en prisión en diciembre de 2004. La falta de antecedentes penales le permitió seguir en la calle ya que la Audiencia de Sevilla no había redactado aún la sentencia por los abusos sexuales a su hija en 1998. Ese retraso, de dos años y siete meses, y otros fallos permitieron que el pedófilo reincidiera en Huelva.

El Consejo General del Poder Judicial impuso a Tirado una sanción de 1.500 euros en vez de los tres años de expulsión que pedían algunos. Esto generó otra grave protesta social y política. Gálvez fue sancionada con suspensión de empleo y sueldo durante seis meses. Tanto ella como Tirado cambiaron de destino.

Los jueces, por su parte, convocaron una huelga encubierta en su apoyo al considerar que el fallo era responsabilidad de un sistema judicial prehistórico. El escándalo tuvo alguna consecuencia positiva como la creación de un registro de pederastas.

Los hechos sucedieron el 13 de enero de 2008. Santiago del Valle reconoció que llamó a Mari Luz cuando la menor pasaba delante de su casa. Lo hizo porque sentía "eso" que siente por las niñas. Tras intentar abusar de ella "murió por accidente", según su versión. Después, el procesado cambió en varias ocasiones su relato hasta sostener que ni siquiera vio a la niña aquel día.

Imagen ofrecida por el circuito cerrado de televisión de la Audiencia de Huelva durante la declaración del acusado de la muerte de Mari Luz.
Imagen ofrecida por el circuito cerrado de televisión de la Audiencia de Huelva durante la declaración del acusado de la muerte de Mari Luz.IVÁN BOZA

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