Innovación tecnológica con sello cien por cien español
Pocas compañías pueden presumir de destacar en sectores clave como el aeroespacial, la defensa, la ciberseguridad, el transporte o las telecomunicaciones. GMV se distingue por apostar por la tecnología de vanguardia y el talento para lograr un futuro mejor

Hablar de GMV es hablar de innovación y liderazgo tecnológico. Es hablar de espacio, ciberseguridad, movilidad inteligente, defensa, inteligencia artificial y computación cuántica. Es hablar de una compañía cien por cien española que, sin hacer ruido, compite de igual a igual con las grandes tecnológicas. Con 3.500 profesionales repartidos en 12 países, su impacto llega al día a día de millones de personas: en la navegación por satélite que optimiza rutas para que lleguemos antes a nuestro destino, en los sistemas que protegen infraestructuras críticas, en la anticipación a fenómenos meteorológicos extremos y en la salud, transformando el bienestar de los pacientes. Estos son sólo algunos ejemplos del potencial de GMV para transformar el futuro en una realidad tangible y mejorada.

Un legado que trasciende generaciones
GMV nació de la visión de Juan José Martínez García, catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos, que veía el cielo no como un límite, sino como un punto de partida. Tras su experiencia profesional en la Agencia Espacial Europea (ESA), y consciente del talento y las capacidades de sus estudiantes en la universidad, vio la necesidad y el potencial de impulsar el sector aeroespacial en España. Dicho y hecho: en 1984 fundó GMV, marcando el inicio de una historia empresarial singular y exitosa.
El objetivo de GMV desde su creación ha sido “desarrollar soluciones tecnológicas punteras y demostrar que España podía competir al más alto nivel en sectores como el aeroespacial y las tecnologías de la información y las comunicaciones”, explica Mónica Martínez Walter, hija del fundador y presidenta desde 2001. Bajo su liderazgo, que asumió con 31 años, la compañía se ha consolidado internacionalmente gracias a su apuesta por el talento, la inversión en I+D y la diversificación mediante la transferencia de tecnologías a nuevos sectores. “Desde el principio apostamos por estos pilares, que nos permitieron convertirnos en un referente en el desarrollo de sistemas tecnológicos avanzados”, añade Martínez Walter. “Fortalecer nuestra presencia global sin perder nuestra esencia, basada en la innovación, la excelencia técnica y la confianza continuamente reafirmada de nuestros clientes, ha sido clave”, señala.
GMV desarrolla soluciones punteras y destaca por su capacidad para adaptarse a las demandas tecnológicas del mercado
Desde su primer proyecto espacial, GMV ha colaborado estrechamente con las principales agencias espaciales como la ESA, los grandes integradores de sistemas, operadores de satélites y entidades espaciales a nivel global, desarrollando soluciones tecnológicas innovadoras para satélites y misiones espaciales. Esta trayectoria la ha posicionado como un pilar decisivo de la industria aeroespacial, tanto en Europa como a nivel mundial.
Un impacto cotidiano
Pero su impacto trasciende el ámbito espacial. La tecnología de GMV forma parte de nuestra vida cotidiana, aunque pase desapercibida. Si un navegador encuentra la ruta más rápida, un agricultor utiliza su maquinaria con precisión milimétrica o un equipo de emergencias localiza a alguien en peligro, es posible gracias al sistema europeo de navegación por satélite, en el que GMV desempeña un papel clave desde hace más de 30 años. De hecho, la ESA en 2023 confió a la compañía el desarrollo integral del segmento terrestre de la segunda generación de Galileo, un contrato valorado en más de 200 millones de euros.
En transporte, los sistemas inteligentes de GMV promueven una movilidad pública más sostenible, reducen los tiempos de espera y simplifican el pago de billetes. En ciberseguridad, protegen infraestructuras críticas contra ciberataques capaces de interrumpir servicios esenciales. Y en defensa, la compañía desarrolla sistemas avanzados de mando, control y vigilancia para garantizar la seguridad nacional.

GMV también proporciona soluciones de telemedicina, o contribuye al coche conectado y autónomo con soluciones de posicionamiento preciso, seguro y confiable a los vehículos. Su capacidad para adaptarse a las demandas tecnológicas del mercado es su sello distintivo.
Mirada al futuro
Con un crecimiento imparable, GMV reafirma su compromiso con la innovación. Su inversión en I+D la mantiene al frente de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, el big data y blockchain, pilares para el desarrollo de sectores esenciales. “La transformación digital y la automatización están cambiando cómo operan empresas y administraciones, y en GMV ofrecemos soluciones innovadoras que dan respuesta a estas nuevas demandas. Pero, además, nos encontramos en un momento de grandes cambios a nivel internacional. Nuestro reto fundamental consiste en consolidar y ampliar nuestro liderazgo, manteniendo la excelencia tecnológica que nos define para competir con las empresas más potentes ofreciendo la mejor solución”, reflexiona Martínez Walter.
Con una estrategia sólida, GMV continuará reforzando su presencia internacional. “Aspiramos a ser protagonistas en las grandes misiones espaciales Europeas”, concreta la presidenta. La compañía también seguirá invirtiendo en movilidad autónoma e inteligencia artificial aplicada a sectores estratégicos. Desde el transporte del futuro hasta la seguridad de infraestructuras críticas, los sistemas de defensa avanzados y la digitalización de la salud, GMV tiene un papel clave que desempeñar. “Queremos liderar la innovación y llevar nuestra tecnología a nuevos mercados con soluciones avanzadas y confiables”, concluye Martínez Walter con determinación.
Compromiso con las personas y un futuro más sostenible

GMV apuesta por la innovación y por las personas que la hacen posible. Colabora estrechamente con distintas universidades. “Ofrecemos la oportunidad a los nuevos ingenieros e ingenieras de desarrollar una brillante carrera en el sector tecnológico internacional, trabajando en una multinacional española”, afirma Martínez Walter.
Más allá del talento, la sostenibilidad es importante para GMV, que no sólo trabaja para reducir su propio impacto ambiental, sino que desarrolla soluciones tecnológicas que contribuyen a una sociedad más sostenible. Desde sistemas de navegación por satélite que optimizan rutas y reducen emisiones, hasta plataformas de movilidad inteligente que mejoran la eficiencia del transporte público y privado. En el sector espacial, su labor en la observación de la Tierra ayuda a monitorizar el cambio climático y anticipar fenómenos extremos. “La tecnología debe estar al servicio de un futuro más sostenible, equilibrando el progreso con la responsabilidad ambiental”, concluye la presidenta.