Cómo conseguir que el cáncer de piel deje de ser uno de los más prevalentes del mundo

Los tumores cutáneos han crecido un 40% entre los europeos en los últimos cuatro años. El principal factor de riesgo es la quemadura provocada por la exposición al sol, especialmente durante la infancia

El cáncer de piel se clasifica en melanoma y carcinoma. En España se diagnostican 78.000 nuevos casos al año.
El cáncer de piel se clasifica en melanoma y carcinoma. En España se diagnostican 78.000 nuevos casos al año.iStock

Si alguien sabe la batalla que supone enfrentarse a un melanoma es Marta Fuentes (58 años, Xàtiva, Valencia). Hace 26 años le diagnosticaron este tipo de cáncer de piel, el más problemático de los tres que existen por su capacidad de metástasis y su reaparición. En las últimas dos décadas, Fuentes ha experimentado seis metástasis y, como explica, “he probado todos los tipos de tratamiento para el melanoma que han ido saliendo”. Como afirma esta valenciana: “Estoy viva gracias a la investigación en este campo”. Fuentes preside la asociación Melanoma España, una organización sin ánimo de lucro que apoya a pacientes de este tipo de cáncer de piel y realiza labores de concienciación ciudadana para prevenirlo: “Necesitamos que la gente integre la protección de la piel como un hábito más, un gesto tan básico como echarse crema te puede salvar la vida”, añade.

Las quemaduras provocadas por una sobreexposición a la radiación solar son el principal factor de riesgo del melanoma y otros tipos de cáncer de piel. Desde la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) alertan del aumento de la incidencia de tumores cutáneos que, de seguir con la tendencia actual, podrían convertirse en uno de los más prevalentes del mundo.


A pesar de las alarmantes cifras, el de piel es un tipo de cáncer altamente prevenible porque es visible. Por ello, además de protegerse del sol, los expertos animan a conocer cómo se manifiestan estos tipos de tumores y acudir al médico a la menor sospecha. Ricardo Ruiz, director de Clínica Dermatológica Internacional y jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Ruber Internacional (ambos en Madrid), sentencia: “El diagnóstico precoz es crucial para un buen pronóstico”.

Tres tipos de cáncer y un factor común

Como explica este dermatólogo, el cáncer de piel se produce por el crecimiento anormal y descontrolado de las células cutáneas, principalmente alteradas por la radiación ultravioleta procedente del sol. Por ello, se dan con mayor frecuencia en zonas que han estado expuestas como la cara, el cuello, los brazos y el tronco.

El campo de la dermatología diferencia entre dos tipos de cáncer de piel: el melanoma y los carcinomas. El primero, a pesar de ser el menos frecuente, es el más mortal. Como señala Inmaculada Alcaraz, jefa asociada del servicio de Dermatología en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz (Madrid): “se desarrolla a partir de los melanocitos [células que producen y contienen melanina], en la capa basal de la epidermis, la más profunda. Es un tumor muy agresivo con capacidad de recidivar [reaparecer] y generar metástasis a distancia”.

“En cuanto a los carcinomas se diferencian dos tipos, el carcinoma basocelular, el más frecuente y menos peligroso de los tres, y el carcinoma de células escamosas, con un comportamiento más agresivo, y que en ocasiones puede dar lugar a metástasis ganglionares en la proximidad del tumor inicial”, aclara Alcaraz. Ambos se originan en los estratos más superficiales de la epidermis.



Tomás Toledo es dermatólogo en el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa y en el Sagrado Corazón (ambos en Sevilla). El especialista explica un aspecto importante que a menudo solemos pasar por alto: “La exposición intermitente al sol, es decir, ir a la playa solo unos días al año, es más peligrosa que aquella que es más permanente, como trabajar al aire libre. En el primer caso exponemos de manera abrupta partes del cuerpo que hasta entonces habían estado cubiertas y que en ese momento son más sensibles a la radiación”, argumenta Toledo. Y añade: “Lo ideal es ir preparando la piel poco a poco para la exposición solar”.

El daño provocado por la radiación ultravioleta en las células es acumulativo, por lo que el riesgo de padecer cáncer de piel se incrementa con la edad, especialmente en los carcinomas. En el caso del melanoma, un factor de riesgo muy determinante es haber sufrido varias quemaduras en la infancia, como explica el doctor Toledo. “No tiene por qué padecerse en los primeros años tras la quemadura, pero sí contribuye a su aparición en edad adulta”, aclara.

La predisposición al cáncer de piel y cómo advertirlo

Existen algunos aspectos que predisponen a padecer cáncer de piel. Uno de ellos es el fototipo, un conjunto de características que determinan cómo nuestra piel se adapta a la radiación ultravioleta; lo forman el color de la piel, de los ojos y del cabello, y la capacidad de la piel para broncearse o quemarse, y se clasifica en una escala del uno al seis. “El riesgo de melanoma es 20 veces mayor en personas de fototipo bajo que en las de fototipo alto”, pone de ejemplo el director de la Clínica Dermatológica Internacional, Ricardo Ruiz, “pero eso no quiere decir que las personas de raza negra no lo puedan padecer: [el cantante] Bob Marley, que tenía un fototipo alto, murió a causa de un melanoma”, añade.

Además de las quemaduras por radiación ultravioleta existen otros factores de riesgo en el cáncer de piel, que pueden explicar también la aparición de estos tumores en zonas nunca expuestas al sol, como la planta del pie, el interior de la boca o los genitales. Como explica la doctora Alcaraz, si un familiar de primer grado ha padecido melanoma, incrementa las probabilidades de desarrollarlo. Aunque con menos evidencias, los carcinomas también presentan un carácter hereditario.

También tienen más predisposición al melanoma las personas que ya lo hayan padecido o aquellas con múltiples lunares –más de 200– y con grandes lunares congénitos. Por eso los expertos animan a la autobservación y acudir al especialista ante un cambio sospechoso en la piel.



Como aclara el doctor Toledo, los carcinomas aparecen como crecimientos en la piel de tonos rosados, en el caso del basocelular, que es más común en cabeza, cuello y brazos; o como una llaga que se cura y se vuelve a abrir –sobre todo en orejas, cara, cuello, brazos, pecho y espalda– si es un carcinoma escamoso.

Diagnóstico precoz y tratamiento

Mantener unos buenos hábitos de salud para nuestra piel también requiere de inspecciones periódicas, “no solo cuando se acerca el verano o al finalizarlo”, señala Toledo. Si bien el número de casos de cáncer de piel ha aumentado en los últimos años, los expertos contextualizan. El doctor Ruiz puntualiza: “Se debe también a un mejor diagnóstico y a que la población está más concienciada que hace 20 años y acude antes a consulta”.

“La cirugía de Mohs permite extirpar tumores cutáneos limitando el daño a la piel sana circundante. Es extremadamente útil en zonas con tejidos delicados como cerca del ojo o en la nariz”
Tomás Toledo, dermatólogo cirujano de los hospitales Quirónsalud Infanta Luisa y Sagrado Corazón (Sevilla)

El diagnóstico precoz de cualquiera de los tres tipos de cáncer mejora sustancialmente el pronóstico, minimizando el tratamiento para que solo requiera una cirugía. En casos de carcinoma basocelular, la técnica se ha sofisticado tanto que sitúa la reaparición del tumor cutáneo en entre el 1% y el 3%. Y esto se consigue a través de la cirugía de Mohs, de la que el doctor Tomás Toledo es uno de los pocos dermatólogos en Europa certificados por la Asociación Europea de Cirugía de Mohs: “Se trata de una técnica quirúrgica especializada que permite extirpar tumores cutáneos limitando el daño a la piel sana circundante”, explica. “Es extremadamente útil en zonas con tejidos muy delicados alrededor como cerca del ojo o en la nariz”.

En el melanoma, cuanto más temprano se detecte, más probabilidades hay de que solo se requiera una cirugía de extirpación, como explica la doctora Alcaraz. Los casos más avanzados pueden requerir tratamientos de inmunoterapia y quimioterapia.

Por su propia experiencia, Marta Fuentes, la presidenta de la asociación Melanoma España, recuerda otro aspecto fundamental posterior al tratamiento: “Aunque nos lo hayan extirpado y estemos curados, es crucial que nos hagamos revisiones periódicas. El cáncer de piel, especialmente el melanoma, es muy insistente y puede volver a aparecer”.

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