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El PSOE ganará en Andalucía pero necesitará de pactos para gobernar

Susana Díaz será la más votada con un 32,1% de los votos, seguido por el PP, con un 20%; de la coalición Adelante Andalucía, con un 19%; y Ciudadanos con un 18%.

La candidata del PSOE a la Junta, Susana Díaz, durante su intervención en un acto en Jaén.

El PSOE ganará por undécima vez las elecciones en Andalucía, aunque se deja escaños y porcentaje de apoyos por el camino. El próximo 2 de diciembre una mayoría de andaluces apoyará las candidaturas socialistas, pero estas registrarán una pérdida de algo más de tres puntos con respecto a 2015, según la encuesta de 40dB. para EL PAÍS. El resto de las fuerzas entran en dura competición con porcentajes de intención de voto similares, aunque sobresale el intenso aumento de voto para Ciudadanos. El PP baja casi siete puntos, pero se mantiene en segunda posición con ligera ventaja sobre Adelante Andalucía.

No cabe la sorpresa sobre qué fuerza política ocupará el primer puesto en las elecciones andaluzas del próximo 2 de diciembre. El PSOE será el partido político más votado con un 32,1% de los votos, seguido por el PP, con un 20%; de la coalición Adelante Andalucía, con un 19%; y Ciudadanos con un 18%. Este es el orden que establece la encuesta realizada por 40dB., en la que resalta la escasa diferencia entre estas tres fuerzas políticas, según el resultado de las 1.204 entrevistas, realizadas entre el 12 y el 19 de noviembre. No sería extraño que el orden entre ellas pudiera cambiar.

Como novedad de estas elecciones puede reseñarse la posible entrada de Vox en el Parlamento regional al estar muy cerca de conseguir escaño en cuatro provincias andaluzas. Las llamadas directas del candidato del PP, Juan Manuel Moreno Bonilla, a los potenciales votantes de Vox, tienen plena justificación, ya que los apoyos a ese partido serán una de las causas del descenso de los populares andaluces, que ya pierden muchos votos en favor de Ciudadanos. Aunque el PP mantiene al 51,8% de su electorado, pierde un 8,6% que se dirige a Ciudadanos y un 14,3% que ahora ve en Vox una opción más atractiva. Aun así, el voto del PP, Ciudadanos y Vox no alcanzaría los 55 diputados necesarios para sumar una mayoría parlamentaria. En el supuesto más favorable (26 del PP, 22 de Ciudadanos y 4 de Vox), se quedarían en 52 representantes.

Ante esa falta de escaños de la derecha, todos los caminos para formar Gobierno pasan necesariamente por el PSOE. Su descenso de 3,4 puntos en relación con las elecciones de 2015, que conlleva perder entre cinco y ocho escaños, le sitúan muy lejos de las 55 actas que necesita para gobernar, pero solo con ellos se puede llegar al palacio de San Telmo, sede la Presidencia de la Junta de Andalucía. El PSOE retiene al 59,8% de sus votantes de 2015 y las fugas se producen en varias direcciones: un 5,7% hacia Adelante Andalucía y un 5,1% hacia Ciudadanos. Estos porcentajes son motivo de satisfacción para ambos partidos.

La coalición entre Podemos e Izquierda Unida aparece como una buena operación ya que, aunque no suman lo que obtuvieron por separado, la candidatura conjunta les beneficia en el reparto de escaños y pasan de los 20 que sumaron en 2015 a entre 22 y 24 parlamentarios. El grado de fidelidad de sus respectivos votantes es alto, pero ambos sufren fugas hacia el PSOE.

La satisfacción que puede sentir este grupo de izquierdas resulta moderada en relación con la que puede embargar a Ciudadanos, que duplica su porcentaje de voto (pasa del 9,3% al 18%) y está en condiciones de pasar de 9 a entre 19 y 22 diputados. El 54,2% de quienes le votaron hace casi cuatro años mantiene la fidelidad, pero su crecimiento procede de votantes que antes optaron por el PSOE o PP. Su apoyo durante tres años y medio al Gobierno presidido por Susana Díaz no le ha perjudicado.

Todo el desgaste de la acción de Gobierno se lo queda pues el PSOE. La valoración es bastante negativa, pero ello no impide que Ciudadanos tenga una expectativa de voto que duplica los resultados anteriores. El apoyo del portavoz de esta fuerza política en Andalucía, Juan Marín, no ha erosionado al partido que lidera Albert Rivera. A los consultados se les recuerda que el PSOE ha gobernado en Andalucía gracias a un pacto de investidura con Ciudadanos y se les pide balance de la acción del Ejecutivo. Un 52,3% lo considera negativo o muy negativo. Tan solo un 1,5% estima muy positivo este tiempo de gobernación entre socialistas y Ciudadanos. El 14% lo valora muy positivo.

El apoyo a la labor realizada por el Ejecutivo andaluz se queda para los votantes del PSOE en un 61,3%. Entre el resto del electorado la opinión mayoritaria es negativa con rechazos muy acusados: un 88,4%, en el caso del electorado del PP; un 54,2%, en el de Adelante Andalucía y un 68%, en el de Ciudadanos. Estos últimos electores no achacan al partido de Albert Rivera la menor responsabilidad en esa acción de Gobierno que tan severo juicio les merece.

 

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