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La costa española veranea bajo medidas de seguridad reforzadas

Más de 40.000 agentes vigilan playas, estaciones, carreteras y hoteles

Barcelona / Valencia / Sevilla / Cádiz
Patrulla de los mossos con armas largas por el Paseo Juan de Borbón de la Barceloneta.
Patrulla de los mossos con armas largas por el Paseo Juan de Borbón de la Barceloneta.

España veranea bajo fuertes medidas de seguridad. La cadena de atentados en países europeos ha puesto en alerta también a la costa española, que ha visto reforzada la vigilancia policial. Este verano 42.607 agentes de la policía y de la Guardia Civil - un 14% más que el año anterior - controlan las playas, campings, carreteras, hoteles y estaciones.

“Al ver el otro día a Mossos con armas por la calle, lo tuve claro: somos uno de los objetivos”, explica Raquel M., una vecina de Platja d’Aro. Ese pensamiento pasó por su cabeza al ver agentes antidisturbios de la policía catalana caminando con subfusiles por el turístico municipio de la Costa Brava. Dos días después, un flashmob desató una estampida en la localidad gerundense, que les dejó el susto en el cuerpo. La gente pensó que se trataba de un ataque terrorista. Este año por primera vez las unidades de orden público de la policía catalana hacen patrullajes antiterroristas en zonas turísticas y es fácil ver a los agentes caminando por los paseos marítimos de lugares como Lloret de Mar, Roses o Salou.

La medida la anunció el consejero de Interior, Jordi Jané, después del atentado en Niza. Pero estaba ya decidida con anterioridad, según fuentes policiales. También se han incrementado los puntos de control de los coches que acceden a esos municipios, por lo que Jané pidió paciencia y colaboración a los ciudadanos. Igualmente, se mantiene el patrullaje antiterrorista en Barcelona, en lugares céntricos como el paseo de Gràcia, la Sagrada Familia o la estación de trenes de Sants.

La sensación de que puede haber un atentado es real y palpable. Solo unas horas antes del flashmob de Platja d’Aro, una pelea entre varias mendigos en la estación de Sants hizo temer durante los primeros minutos que podía tratarse de un atentado terrorista. Algo similar ocurrió el sábado pasado. Un coche con matrícula francesa estacionado frente a la Jefatura Superior de Policía levantó sospechas. La céntrica vía permaneció cortada dos horas, hasta que finalmente los TEDAX rompieron la parte trasera del vehículo para analizar un paquete sospechoso. No fue nada.

La policía también ha incrementado su visibilidad en sitios como el aeropuerto de El Prat. “Hacía tiempo que no veía tanto control, policías por todos sitios”, explica Luis M., que contó a este diario cómo los agentes llevaban a cabo multitud de registros en las cabinas habilitadas, ya en la zona de embarque. De la misma manera que la policía catalana, la Guardia Civil ha reforzado su presencia en los aeropuertos e implementado controles más exhaustivos.

La Comunidad Valenciana también ha visto incrementada la seguridad este año en puntos concretos. Por un lado, se repiten como cada año los controles en los festivales musicales que congregan a centenares de miles de personas en julio y agosto, como el FIB en Benicàssim, el Arenal Sound en Burriana, el Low en Benidorm y el Medusa Sunbeach en Cullera. Y, por otra parte, en el puerto de Valencia se refuerzan los controles por primera vez, tras la apertura de una nueva línea marítima con Argelia, que se enmarca en la Operación Paso del Estrecho. La entrada y salida de viajeros de la conexión marítima se vigila de forma especial, indica un portavoz de la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana. En los aeropuertos de Alicante y Valencia se ha aumentado la presencia policial, su visibilidad y los controles de maletas.

El número de policías en playas, estaciones y ciudades de la comunidad valenciana no ha aumentado de forma significativa porque ya es alto, debido al nivel 4 de riesgo de atentado terrorista, en vigor desde el año pasado. Sí se mantienen “medidas psicológicas para transmitir seguridad a la población”: los policías patrullan menos de incógnito para elevar su visibilidad en las calles, y los agentes llevan con más frecuencia armas largas.

El turismo en la Comunidad Valenciana no se ha visto afectado por el temor a atentados. Al contrario, la inestabilidad en otros destinos de costeros del Mediterráneo ha disparado las previsiones de visitantes. Sobre todo en Alicante, donde la ocupación hotelera creció 11 puntos en julio.

Para la Operación Verano 2016, en Andalucía Occidental la policía ha destinado más de 600 agentes a reforzar la seguridad, con plazas relevantes como Cádiz y Huelva. Para lograr el mayor despliegue y una presencia policial permanente, el Cuerpo ha limitado los permisos de sus agentes durante el verano en zonas turísticas. El objetivo policial pasa por intensificar la colaboración con los directores de hoteles y campings para evitar los robos, mantener la seguridad y neutralizar ataques antiterroristas.

En Málaga, la estación de tren María Zambrano hay una mayor presencia policial con guías caninos y agentes armados con armas automáticas. “Se nota que hay más, incluso más este año que el año pasado. Y policía secreta más aún. Los chorizos de toda la vida, cuatro o cinco descuideros, siguen estando aquí”, relata con sorna Guillermo Marquínez, encargado de la papelería Relay dentro de la estación con más trasiego en esta comunidad durante el verano. “Hay unidades armadas con metralletas. Ahora se ven más a menudo, aunque el resto del año también están presentes”, precisa Paula, que trabaja en el punto de información de la estación y evita dar su apellido.

Eventos multitudinarios

El refuerzo de agentes incluye una unidad en helicóptero en Almería. También otra de guías caninos y una última de intervención policial (UIP) para inspeccionar los lugares de los eventos multitudinarios, multiplicados en temporada veraniega y con su pico la semana que viene por la celebración de la Feria de Almería. En total, la plantilla de unos 500 agentes se incrementa con algo más de cien policías. En esta ciudad andaluza la alerta se dirige sobre todo al puerto, foco de la Operación Paso del Estrecho desde el 15 de julio en adelante, y desde donde salen a diario barcos hacia Argelia y Marruecos para trasladar a los ciudadanos magrebíes de vacaciones. “Además, se refuerzan las playas con agentes en los paseos marítimos y tenemos desactivadores de explosivos en alerta las 24 horas”, precisa un portavoz policial.

En Cádiz son las estaciones de transportes, los alrededores de las playas y las principales vías turísticas las que advierten este incremento de agentes. Es el caso de la calle Compañía en la capital, una de las vías obligadas del transitar de turistas que van desde la Catedral a la plaza de las Flores. Allí, Luis Tinoco, gerente de la tienda de modas Tinoco, reconoce que “se nota mucho el aumento de agentes de la Policía Nacional, especialmente durante la mañana”. Según explica, "suelen ser tres” los policías que patrullan la calle, “a veces se les ve más armados de lo habitual, como ocurrió durante los días de la Gran Regata de Cádiz”. Tinoco muestra su satisfacción por la seguridad para el gaditano y el turista en días en los que son habituales las aglomeraciones en esta calle.

En la localidad cercana de El Puerto de Santa María, la seguridad también se deja sentir en puntos claves como la estación de tren. Allí, “los agentes suelen patrullar más cuando llegan los Alvia procedentes de Madrid", según explica Carmen Reina, del kiosco bar La Estación. Hasta este lugar de la localidad turística llegan tanto trenes procedentes de Madrid, como de diversos puntos de Andalucía. Además, también es punto de llegada y salida de autobuses a distintos puntos de España. Reina se encarga de vender los billetes de estos buses y, aunque la estación y sus alrededores “es una zona habitualmente vigilada", considera que en estos meses de verano se ven “más furgones de la Policía con agentes más armados”.

Con información de Rebeca Carranco, Ignacio Zafra, J. Martín-Arroyo y Jesús a. Cañas