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Irene Lozano: “Me hubieran criticado salvo si me hubiera ido a casa a llorar”

La diputada formaliza su renuncia al acta de diputada de Unión, Progreso y Democracia en el Congreso, comunica su baja como militante y ficha por el PSOE

La exdiputada de UPyD Irene Lozano, frente al Congreso. Atlas / EFE: Javier Lizon

Irene Lozano (Madrid, 1971) ha dejado hoy su acta como diputada de UPyD en el Congreso para entrar en las listas del PSOE y volver a la institución tras las elecciones generales del 20-D. Entre la derrota de su candidatura a dirigir la formación fundada por Rosa Díez y su fichaje por el equipo de Pedro Sánchez han pasado tres meses. Carlos Martínez Gorriarán, su ya excompañero de partido, le ha acusado de buscar “un pesebre confortable” con el cambio de siglas. Ella defiende su proyecto de regeneración democrática en conversación con EL PAÍS.

Pregunta. ¿Cómo se ha fraguado su cambio de partido?

Respuesta. Me llamó Pedro Sánchez y me sugirió la posibilidad de que me sumara a su proyecto. Vengo de independiente con un encargo muy concreto: las propuestas de regeneración democrática, para defenderlas no solo desde las listas, sino dentro del Comité de sabios del PSOE. Es un proyecto interesante. Este es uno de los temas más necesarios para nuestro país: la regeneración democrática y limpieza institucional que hay que hacer. Un reto sugerente. Es lo que he estado haciendo estos cuatro años, obteniendo un reconocimiento general. Las posibilidades de seguir haciendo esto en UPyD eran nulas. El momento político que se inaugura con la próxima legislatura es muy importante, porque hay una posibilidad verdadera de cambiar este país, allí donde hay un proyecto de cambiarlo.

P. “Lo primero que tiene que hacer es pedir perdón, disculparse ante miles de militantes socialistas honrados que nos hemos sentido ofendidos en muchas ocasiones por sus descalificaciones durante cuatro años”, ha dicho Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura.

R. Hemos tenido una conversación cordial. Entiendo los recelos de algunos militantes, pero espero que mi trabajo les haga cambiar de opinión.

P. “Hay gente que solo estaría contenta si me pegara un tiro en la cabeza”, ha dicho sobre las críticas de sus excompañeros de partido, a los que intentó dirigir presentándose a las primarias de UPyD, que ganó Andrés Herzog.

R. Sé que hay gente que hiciera lo que hiciera me hubiera criticado, salvo que me hubiera ido a mi casa y me hubiera puesto a llorar en un rincón. Si me hubiera ido a Ciudadanos, habrían dicho que era la prueba definitiva de la conspiración que ven desde hace tiempo. No se puede contentar a la gente que ya sabes que no estará contenta con nada de lo que hagas salvo que desaparezcas del mapa.

P. ¿Le parece coherente haber criticado duramente el bipartidismo para luego acabar en las filas del PSOE?

R. He demostrado que no me muevo por un interés personal. He trabajado al servicio de la gente, me he volcado. Me parece coherente continuar ese trabajo de regeneración democrática ahí donde se me quiere. Ya entiendo que habrá gente que me criticará, entiendo que no todo el mundo lo ve como yo. Soy tolerante con las críticas. Lo que más me importa es sentirme yo coherente, y lo siento así. Pedro Sánchez también debe haberlo visto así para haberme hecho este encargo específico.

P. “Parásito”, le ha dicho su excompañero y diputado Carlos Gorriarán. Si sale elegida, sumará ocho años en el Congreso. ¿No teme apoltronarse y convertirse en lo que ha criticado?

R. No tengo miedo a eso. Me conozco bastante bien. Vengo para hacer un trabajo concreto que me han encargado. Espero ser capaz de hacerlo. Si no, me iré a mi casa, que es un lugar muy acogedor. Me estaba yendo a mi casa ya. Ya tenía algún proyecto interesante. No estaba buscando desesperadamente cómo acomodarme en algún sitio. Tengo la enorme suerte de que soy valorada profesionalmente. Me conozco. Voy a los sitios a centrarme en un proyecto y a volcarme en él. No tengo ningún temor de convertirme en una cínica, porque me conozco muy bien. Ya tengo una edad.

P. ¿Cuál es ese trabajo?

R. Las auditorías democráticas se han hecho en 20 países. Hay unos estándares internacionales bastante claros. En España, nuestras instituciones se han quedado un poco fosilizados, y llevamos un cierto retraso con otros países en estos temas, con lo que lo más sencillo que podemos hacer ahora es copiar. Cuando hayamos llegado al nivel de Dinamarca nos podremos poner a inventar. Se trata de evaluar hasta qué punto las instituciones cumplen principios democráticos básicos como la rendición de cuentas, la transparencia, la gestión eficaz, el Gobierno abierto…

P. El PSOE no hace primarias para las listas. ¿Habría dado este paso si se hubiera tenido que enfrentar a las primarias?

R. En el PSOE las primarias están establecidas.

P. Solo para el cabeza de lista.

R. No está escrito en ningún lugar que tenga que ser para la lista entera. Lo que es muy sano es que haya una competencia interna por ver que la persona con mayores méritos encabeza la lista. Eso ya existe en el PSOE. El único partido en el que no existe es ene el PP.

P. De los cinco diputados que logró UPyD en las elecciones generales de 2011 solo quedan dos en el Congreso. ¿Qué ha pasado para que ocurra eso?

R. Ya estoy mirando hacia adelante. Me he estado preguntando eso en el último año muchas veces. He intentado hacer dentro de UPyD lo que creía que había que hacer. Los afiliados eligieron otra cosa. Eso es inapelable. El destino de UPyD se decidió en el Congreso que celebramos en julio. Y ya está la cosa clara. No tengo reproches. He conocido gente magnífica y he aprendido mucho.

P. ¿Se imagina negociando un acuerdo de Gobierno PSOE-Ciudadanos?

R. Esas decisiones no están en mis manos. Me considero una persona dialogante y negociadora. Creo que hace mucha falta en cualquier grupo parlamentario gente dialogante. Ahora incluso el PP se está dando cuenta de la profundidad de la crisis política e institucional, que puede poner en peligro la recuperación económica. ¡Qué paradoja! Hace falta mucha gente dispuesta a dialogar. Estaré ahí para lo que se me necesite.

P. En una semana pasa de dejar la política a poder ser ministra.

R. Llevo un año en el que mi vida es una montaña rusa. Me ha pasado de todo. La incertidumbre respecto a lo que me podía pasar era total. Estoy muy contenta de poder contribuir a cambiar las instituciones de España, que es algo muy necesario. Respecto a todo lo que se dice, bastante tengo con plantear un proyecto de regeneración democrático que sea solvente.

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