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Muere un herido por asta de toro en un encierro de un pueblo de Murcia

La cornada cercenó la arteria femoral del fallecido, de 55 años, casado y con tres hijos

Espectáculo de 'correbou' en l'Ampolla en las Fiestas del Carme de 2005. Ampliar foto
Espectáculo de 'correbou' en l'Ampolla en las Fiestas del Carme de 2005.

En medio del debate sobre los encierros taurinos que se celebran en las festejos patronales, un hombre, de 55 años, ha fallecido por la embestida de un morlaco en la localidad murciana de Blanca (6.477 habitantes). La víctima resultó herida grave en la tarde de este jueves durante el acto central de las fiestas de San Roque, tras ser corneado en la arteria femoral del muslo, por lo que fue trasladado al hospital Virgen de la Arrixaca, en Murcia capital, e intervenido quirúrgicamente. El paciente no ha superado las lesiones y ha fallecido en torno a las doce de esta madrugada.

"Las imágenes de la cogida son espeluznantes", cuenta el alcalde del pueblo, Pedro Luis Molina. El suceso tuvo lugar al comienzo del encierro, sobre las tres y media de la tarde. Uno de los ocho toros bravos que corrían por el casco antiguo de Blanca alcanzó al hombre, que estaba en una de las barreras desde donde se presencia el espectáculo, y lo tiró al suelo. Según Molina, el hombre no estaba situado lo suficientemente alto y lo pilló por las piernas.

El fallecido regenta un puesto de la ONCE en el pueblo. Tiene mujer y tres hijos mayores de edad, según informan en el Ayuntamiento. Él es el primer fallecido en las fiestas de San Roque, después de unos cien años de encierros, según las autoridades. El acto es el momento culmen de los festejos y tiene la declaración de Interés Turístico Tradicional. "Tiene mucho encanto", manifiesta el alcalde.

Además del fallecido, otro vecino de la localidad vecina de Ojós, de 28 años, resultó herido en el encierro. "No tuvo rotura de vena y parece que su pronóstico es bueno", explica Molina. Permanece hospitalizado, tras ser atendido en la propia plaza, donde termina el encierro. Llegó consciente al centro de salud, con dos cornadas en la ingle y una en la pierna izquierda.

El fallecido de Blanca se suma a otros tres muertos en encierros taurinos en pueblos este verano. Entre ellos, un jubilado de 80 años, en L'Ampolla (Tarragona), el pasado 25 de junio; un turista francés, de 44 años, en Pedreguer (Alicante) el 15 de julio; y el último, de 32 años, hace cuatro días en Villaseca (Toledo), que fue embestido mientras grababa con su móvil el encierro. Respecto a los debates sobre el riesgo o no que supone para las personas estos encierros, el alcalde de Blanca tiene su propia opinión: "El riesgo es el que asume la persona que entra en el recorrido. A nadie se le obliga a entrar, mientras haya demanda, nosotros lo seguiremos ofreciendo".