Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
OPINIÓN

Un primer año positivo

La Corona ha logrado ser la institución mejor valorada del país

A ello han contribuido, sin duda, los gestos realizados por el Rey

El primer año de reinado de Felipe VI ha sido positivo, ya que la Corona ha logrado ser la institución mejor valorada del país. A ello han contribuido, sin duda, los gestos realizados por el Rey, la incorporación de su estilo y su código ético. Pero, a pesar de esto, es evidente que quedan muchas cosas por hacer como impulsar el Estatuto de la Corona, que regule claramente qué es la familia real, qué obligaciones tiene, cuáles son sus derechos económicos y sus incompatibilidades. La próxima legislatura será una oportunidad para que algunos partidos como Ciudadanos, que entraremos por primera vez en el Congreso de los Diputados, podamos proponer la regulación de estas cuestiones.

El Rey debe ser un aliado de la regeneración política e institucional de España y pienso que debería, además, liderar un mayor índice de transparencia de la institución, ya que aún estamos muy lejos de las exigencias de transparencia de otras monarquías europeas. Lejos de los privilegios, el Rey debe tener una mayor responsabilidad y una mayor ejemplaridad incluso que el resto de cargos públicos que se escogen en las urnas.

El Rey debe ser un aliado de la regeneración política e institucional de España y pienso que debería, además, liderar un mayor índice de transparencia de la institución

Muchos españoles pensamos que la Monarquía parlamentaria solo tiene sentido si es ejemplar, si da menos dolores de cabeza que un presidente de la república, si tiene igual o menos coste y si da estabilidad a la nación. Por cuestiones prácticas y ante la situación política, social y económica que vive España en la actualidad, creo que es bueno que el jefe del Estado sea apolítico y tenga una posición institucional neutral y de unidad.

Y, finalmente, creo que la Corona debería mejorar la comunicación con los ciudadanos a través de los medios de comunicación y las redes sociales. En el siglo XXI el Rey no lo es por gracia divina sino porque, por ahora, así lo quieren la mayoría de los españoles.

Más información