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El PP solo logra la alcaldía de una de las siete ciudades de Galicia

Las mareas toman el bastón de mando en Santiago, A Coruña y Ferrol; el PSOE dirigirá Vigo y Lugo; los populares, Ourense; y el BNG repite en Pontevedra

El PP solo ha logrado alzar un bastón de mando en las siete ciudades de Galicia. El exconsejero de la Xunta de Feijóo Jesús Vázquez ha sido investido este mediodía regidor de Ourense pero solo con los votos populares, después de que la segunda fuerza, los independientes de Democracia Ourensana hayan optado por respaldar a su propio candidato. El PSOE gobernará Vigo con la mayoría absoluta obtenida por Abel Caballero y Lugo, con Lara Méndez, tras la dimisión del que fue candidato el 24 de mayo por este partido, Xosé López Orozco. Los nuevos alcaldes que han tomado posesión en A Coruña, Santiago y Ferrol –Xulio Ferreiro, Martiño Noriega y Jorge Suárez- provienen de las candidaturas ciudadanas de las mareas, mientras que Miguel Anxo Fernández Lores, del BNG, ha sido reelegido en Pontevedra.

En un acto cargado de simbolismo, en el que ha sacado el bastón de mando a la plaza de María Pita para brindárselo a los cientos de ciudadanos allí concentrados, el nuevo regidor de A Coruña, Xulio Ferreiro, ha advertido en su discurso sobre la llegada a Galicia de una “red de alcaldes rebeldes que no están dispuestos a bajar la cabeza”. Ferreiro ha prometido “protección” para los vecinos que vayan a perder su vivienda y ha asegurado que la ciudad ya no estará en manos de los “señores de la desigualdad”. “Cada desahucio, cada persona que pasa frío, cada persona varada en el desempleo, es una derrota de todos, un desahucio moral”, ha dicho el líder de Marea Atlántica, en un pleno en el que 11 de los 27 concejales, incluido el regidor, han prometido "lealtad al Rey" por "imperativo legal". Ferreiro ha citado al poeta Lois Pereiro: "Ya no vamos a ser cómplices de lo que nos indigne o avergüence".

En Vigo, el socialista Abel Caballero ha arrancado su tercer mandato, el primero con mayoría absoluta, advirtiendo al resto de Administraciones que "el trato" a la mayor ciudad de Galicia "tiene que cambiar" y prometiendo crear "empleos keynesianos" y "manteniendo las políticas sociales más importantes de España". En Santiago, Martiño Noriega, como líder de Compostela Aberta, ha acabado con la alternacia en los gobiernos de la capital gallega de PP y PSOE, una "nueva etapa" que se ha celebrado con una romería en los campos de Belvís. Noriega ha hecho un llamamiento para que "más allá de las dinámicas partidarias, que existirán, seamos capaces de poner encima de la mesa el diálogo y que ello permita a esta ciudad recuperar su prestigio", en alusión a los escándalos de corrupción que marcaron la anterior legislatura del PP, que tuvo que cambiar dos veces de alcalde por imputaciones judiciales. "Me entregaré a gobernar para la mayoría social agredida como ciudadano gallego, internacionalista y republicano", ha proclamado el hijo político del histórico nacionalista Xosé Manuel Beiras, presente durante el acto de investidura, al igual que el presidente de la Xunta, el popular Alberto Núñez Feijóo.

En Ferrol, con un acuerdo in extremis, Jorge Suárez, de la marea Ferrol en Común, ha tomado el bastón de mando para dirigir un bipartito con el PSOE, aunque también ha contado con el respaldo de los dos ediles del BNG. Suárez se ha comprometido a "enfrentarse a los grandes monstruos que devoran los recursos públicos", "si hace falta apelando a la insumisión". En Pontevedra, repite por quinta vez el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores, del BNG, quien ha presumido de contar con la "ilusión de un principiante y el bagaje de la experiencia", convencido de que en su ciudad se practica "la democracia más radical conocida en ningún otro Ayuntamiento".

Tras la marcha en Lugo del que ha sido alcalde desde 1999, el socialista Xosé López Orozco, y despejarse así la investidura de su número dos en la lista, Lara Méndez, la primera mujer en la historia que ocupa este cargo. La socialista ha recibido los votos de la marea Lugonovo y del BNG y ha prometido "transparencia y participación ciudadana".

La única incógnita de la jornada de constitución de los ayuntamientos en la Galicia urbana estaba en Ourense. Jesús Vázquez, exconselleiro de Cultura del Gobierno gallego y apuesta personal del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, recibió esta mañana el bastón de mando de la tercera ciudad de Galicia en número de habitantes. El único, y endeble (gobernará en minoría con 10 ediles de 27) bastión del PP en las ciudades gallega, tras el batacazo del 24-M que les ha hecho perder también las diputaciones de A Coruña y Pontevedra, esta última tras 32 años de gobierno.

En la capital de la única provincia de interior la marea ciudadana llegó mermada a la orilla con tres concejales tras un atribulado proceso de primarias con injerencias del PP. Ello, sumado al descalabro de un PSOE dividido (obtuvo seis concejales ) dejó en manos de un singular partido independiente, Democracia Ourensana (DO) la gobernabilidad: consiguió ocho ediles. La fragilidad del nuevo gobierno del PP (arrebatado a los socialistas) se evidenció segundos después de finalizado el acto de constitución de la nueva corporación. El líder de DO, Gonzalo Pérez Jácome, que intentó pactar deseperadamente, sin éxito, con PSOE o PP con tal de conseguir la alcaldía, mostraba ya su disposición a plantear una moción de censura: "Esto no lo aguanto, hay que ir preparando la moción", sentenció ya en la calle.

El partido de Jácome fue el protagonista. El cabeza de lista del PSOE, Jose Ángel Vázquez Barquero, comparó a DO con e GIL (el partido de Jesús Gil que gobernó Marbella) y explicando los motivos por los que había rechazado su oferta dejando gobernar al PP. En la calle, un grupo de manifestantes constituido como "Plataforma de putas y desviadas" nombró irónicamente a Jácome "alcalde" del colectivo, para protestar por lo que consideran una actitud "machista" del líder independiente. El nuevo alcalde prometió gobernar para todos y tendió la mano a la oposición.

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