México
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

España–México: el Grito desde el reconocimiento y el afecto

Más de dos siglos después del Grito de Dolores, los rasgos básicos que de la imagen de México predominan en la sociedad española son tan rotundos como generalizados

Unas quesadillas se asan en un comal.
Unas quesadillas se asan en un comal.FitoPardo2012 (Getty Images)

Algo más de dos siglos después del Grito de Dolores, momento históricamente inicial del proceso de independencia de México, los rasgos básicos que de la imagen de este país predominan en la sociedad española son tan rotundos como generalizados, según el sondeo llevado a cabo por Metroscopia.

En primer lugar, y como dato quizá especialmente relevante por su significación, el 83% de los españoles considera que México es un país que se ha esforzado de forma especial por acoger a los españoles de todas las ideas y creencias que, en distintos momentos, y fundamentalmente tras nuestra guerra civil, tuvieron que abandonar su país. Este masivo reconocimiento a lo que se percibe como una sostenida actitud de acogida resulta destacable por tres aspectos: por un lado, por lo perdurable que está resultando en el tiempo este recuerdo y agradecimiento de la sociedad española hacia México por actuaciones que, fundamentalmente, tuvieron lugar hace ya más de ochenta años.

En segundo lugar, porque este reconocimiento es expresado en proporciones prácticamente idénticas por votantes de todas las formaciones políticas, es decir, tanto desde el arco político de la derecha como desde la izquierda: lo que se valora, por encima de cualquier connotación ideológica, es la actitud profundamente humanitaria y generosa. Y, en tercer lugar, porque no hay diferencias en las respuestas en función de la edad: lo que expresan los españoles más jóvenes coincide milimétricamente con las contestaciones de los más mayores. Lo que permite pensar que la sociedad española ha sabido transmitir, transgeneracionalmente, su deuda hacia la nación mexicana por un esfuerzo de amplio acogimiento, cuando las circunstancias lo hicieron preciso, que ha resultado inolvidable.

Este sostenido básico afecto de los españoles hacia México que reflejan los datos de Metroscopia se ve con toda probabilidad reforzado por la idea, asimismo ampliamente dominante en la sociedad española actual (la expresa un 76%), de que los puntos de coincidencia entre el modo de ser de mexicanos y españoles son tantos, que los primeros se encuentran prácticamente como en su casa en España, y los segundos se sienten del mismo modo en México. Y en este tema también, las respuestas resultan ser llamativamente similares en todos los sectores ideológicos y en todos los grupos de edad: reflejan una convicción que cabe considerar como generalizadamente arraigada.

De México, los españoles evalúan positivamente, y de forma casi unánime (con respuestas que rondan el 90 ), su patrimonio cultural y artístico, la forma de ser de los mexicanos, su carácter alegre y la buena gastronomía. De ahí que para el 91% constituya un destino turístico deseable. De hecho, los datos del sondeo indican que un sustancial 14% de los españoles mayores de 18 años (es decir, unos cinco millones) dice haber viajado ya a México.

Resulta llamativo que este porcentaje sea el mismo en todos los grupos de edad: es decir, entre quienes se encuentran en el inicio de su vida adulta y quienes, en cambio, se encuentran ahora en el tramo final de la misma. No parece arriesgado suponer que esta coincidencia viajera actual entre los distintos grupos de edad pueda, con el tiempo, desequilibrarse en favor del sector ahora más joven; es decir, del que más espacio vital va, lógicamente, a disponer para poder, en algún momento, realizar por vez primera ese viaje o repetirlo.

José Juan Toharia es presidente de Metroscopia

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