Una de cada tres mexicanas ha sido víctima de discriminación laboral por ser mujer
El 62% de las encuestadas considera que la violencia es el principal problema que enfrentan las mujeres mexicanas, según una encuesta de Enkoll para EL PAÍS


Una de cada tres mujeres mexicanas ha sido víctima de discriminación laboral por ser mujer. Además, la mayoría considera que el principal obstáculo que enfrentan las mujeres para desarrollarse profesionalmente es el acoso laboral o sexual, seguido de la discriminación de género en el trabajo y las responsabilidades de cuidado. Estos son parte de los resultados que arroja una encuesta de Enkoll, realizada para EL PAÍS y W Radio, en el marco del Día Internacional de la Mujer. En este trabajo también se ve que gran parte de las mujeres mexicanas consideran que el mayor problema que enfrentan en su vida diaria es la combinación de violencia, acoso e inseguridad.
La casa encuestadora, por vía telefónica y con un operador humano, preguntó a 601 mujeres durante la semana pasada por temas como cuáles son sus principales problemas, si es más probable que un acosador acabe condenado que hace cinco años, qué opinan de que se pinte monumentos como forma de protesta, si la violencia es mayor o menor que años anteriores o qué opinan del movimiento feminista.
El 31% de las encuestadas aseguró que había sido víctima de discriminación laboral por su género, y un 17% consideró que el principal obstáculo que enfrentan las mujeres para poder desarrollarse profesionalmente es el “acoso laboral o sexual”, seguido del 16% que dijeron tanto la “discriminación de género en el trabajo” como “las responsabilidades de cuidado”. También un número importante opina que hay “falta de oportunidades de ascenso” y “falta de apoyos como guarderías o licencias”.
Para la pregunta “¿cuál considera que es el principal problema que enfrentan las mujeres en su vida diaria?”, un 43% contestó que la “violencia (sexual, física, psicológica, emocional), seguida del 14% del “acoso en espacios públicos o laborales” y el 5% de la “inseguridad en espacios públicos”. Juntas todas estas situaciones agrupan un 62% que opina que la violencia y la inseguridad son ese problema principal, prácticamente el mismo porcentaje que en esta misma encuesta hace dos años. Los otros problemas asociados, que son la “desigualdad y la discriminación” y las “barreras económicas y domésticas”, ocupan un 21% y un 12%, respectivamente.
Un 53% de las encuestadas dijeron conocer algún caso de violencia contra una mujer en su círculo cercano que, en seis de cada 10 casos, era una agresión física, seguida de la verbal y la emocional y psicológica. También, en la misma proporción, fue cometida por su pareja o ex pareja, para después llegar a las categorías de “amigos o conocidos” y “familiares”. Además, la mayoría de las encuestadas cree que la situación de violencia contra las mujeres ha crecido en los últimos cinco años y opinan que no tienen las mismas oportunidades de salir a la calle sin sufrir violencia que los hombres.
México, pese a la bajada en las estadísticas homicidas, sigue siendo un país muy peligroso para las mujeres. En 2025, de acuerdo a los datos preliminares, hubo 2.798 asesinatos de mujeres en México, de los cuales, 725 fueron clasificados como feminicidios. También hubo 831 víctimas de trata de personas y 2.373 casos de corrupción de menores donde las afectadas eran mujeres.
En la encuesta no todo son negativos. Un 76% de las mujeres cree que hoy es más probable que hace cinco años que una persona que comete “acoso, agresión sexual o cualquier tipo de violencia contra las mujeres” sea castigada, y una inmensa mayoría opina que en México hombres y mujeres tienen oportunidades similares de acceder a la educación universitaria, ocupar un cargo público, obtener un empleo o asumir la dirección general de una empresa.
Respecto al movimiento feminista, un 58% tiene una opinión positiva, mientras que para un 24% es negativa, casi coincidente con los porcentajes que están en acuerdo o desacuerdo en que se realicen marchas el 8 de marzo para exigir derechos para las mujeres. Sobre estas marchas, seis de cada diez están a favor de que las personas “trans” acudan a las manifestaciones feministas y solo un 16% opina que es correcto que “se realicen pintas a monumentos o edificios como forma de protesta por la situación de violencia de género”.
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