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El Gobierno de Ciudad de México sigue sin identificar la causa de la contaminación del agua de la Benito Juárez

Martí Batres afirma que se ha encontrado “una sustancia de la familia de los aceites” en el pozo Alfonso XIII, que abastece a la zona norponiente de la demarcación. Sin embargo, el Ejecutivo desconoce exactamente qué es el agente contaminante ni cómo llegó ahí

Vecinos de la alcaldía Benito Juárez bloquean el cruce de las avenidas Insurgentes y Xola en protesta por el agua contaminada, este miércoles.
Vecinos de la alcaldía Benito Juárez bloquean el cruce de las avenidas Insurgentes y Xola en protesta por el agua contaminada, este miércoles.Nayeli Cruz
Beatriz Guillén

El agua de una zona de la alcaldía Benito Juárez está contaminada, pero el Gobierno de Ciudad de México todavía no sabe exactamente con qué sustancia ni cómo esta ha llegado ahí. El jefe del Ejecutivo, Martí Batres, ha repasado este miércoles las acciones qué ha llevado a cabo su Administración para afrontar esta crisis que ha dejado a cientos de vecinos con agua que olía a químicos, tenía un sabor raro y provocaba afectaciones en la piel y en los ojos. La principal medida: clausurar el pozo Alfonso XIII. Este espacio está situado en la alcaldía vecina de Álvaro Obregón, pero solo surte agua al área norponiente de la Benito Juárez, según el funcionario, y es el único en el que se ha encontrado una “sustancia de la familia de los aceites y los lubricantes”, que es presumiblemente la que está afectando la salud de los vecinos. ¿Cómo se ha contaminado el pozo? Todavía no hay respuesta.

Batres ha salido esta tarde, tres horas más tarde de lo previsto y sin aceptar preguntas de los periodistas, a tratar de atajar la última crisis. En medio de una sequía extrema, los vecinos de las colonias Nochebuena y Nonoalco, en la zona norponiente de la demarcación, empezaron a reportar la mala calidad del agua. El primer reporte llegó a las 22.30 del domingo 31 de marzo. Después de ese, se han sucedido cientos. Batres no ha detallado cuántos. Y los casos se han ido dispersando hasta llegar a la zona de Mixcoac, o las colonias del Valle Norte y del Valle Centro. Los vecinos reportaban un olor como de gasolina, un sabor rasposo y heridas y descamaciones en la piel.

El jefe de Gobierno ha detallado cómo investigaron la fuente del problema. Primero descartaron el sistema Cutzamala —que abastece a gran parte de la ciudad—, después el tanque Santa Lucía —que riega toda la alcaldía Benito Juárez— y después, decenas de “cajas de registro”. Nada estaba afectado. Después de eso, ha explicado el funcionario, investigaron a las gasolineras, a las construcciones y a los establecimientos que pudieran manejar solventes, combustibles o químicos. Visitaron 78 y no había ningún daño. Así, decidieron ampliar un poco el foco. Cerca del tanque de Santa Lucía está el pozo Alfonso XIII, ya en la alcaldía Álvaro Obregón, pero en el límite con la Benito Juárez.

“Ahí no tenemos ningún reporte, pero es una zona fronteriza, además es más alta que Benito Juárez. En esta franja 10 metros más arriba y eso podría ocasionar discurrimiento”, ha dicho Batres. Después de analizar varios pozos dieron con el problema del Alfonso XIII. Este ya ha sido clausurado y se ha extraído toda el agua que había dentro. “Este pozo ya no surte agua a la red. Fue limpiado y fue cerrado. Evidentemente en la red todavía queda agua de la que estuvo lanzando el pozo en algunos fragmentos y zonas, pero se va a ir limpiando con el agua que llega a presión”, ha apuntado el jefe de Gobierno que asegura, a diferencia de lo que ha dicho Jaime Ismael Mata Salas, el alcalde de Benito Juárez, que ese pozo “solo abastece a esa zona de la Benito Juárez”. “La zona estuvo recibiendo varias fuentes de aguas sin ninguna afectación, al mismo tiempo que recibía la de Alfonso XIII”, ha señalado.

A partir de ahí todo son preguntas. Los análisis siguen, pero todavía no sé sabe qué “tipo de agente o sustancia” fue la que se encontró en el pozo. Batres niega rotundamente que sea gasolina —según los análisis hechos por el laboratorio de Petróleos Mexicanos (Pemex) y por Sistema de Agua— y también que sea explosiva, según las cientos de mediciones hechas por el personal de Gobierno. De momento, el jefe del Ejecutivo ha rechazado también que la contaminación provenga de Pemex. A 500 metros del pozo hay un ducto de petróleo, pero según la primera prueba no tiene ninguna fisura. Este jueves se hará una segunda revisión técnica. Más allá de descartar a la petrolera, no hay ninguna pista. O al menos señalada por el funcionario.

“Lo más importante de todo es que estamos en otra etapa, después de que se cerrara el pozo para que vaya saliendo esta sustancia, que se encuentra en algunos puntos de la red hidráulica de esta región, la prioridad es la atención a las familias, lo más importante en atender en campo”, ha dicho, y ha especificado que han visitado a más de 2.000 familias para atender a los reportes. “No hay gasolina. Riesgos de explosividad de acuerdo a las mediciones no hay. El olor se irá en la medida en la que el agua que se encuentra limpia va irradiando toda la red y va a ir desalojando esta sustancia. Y mañana Pemex va a seguir haciendo una segunda prueba”.

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Sobre la firma

Beatriz Guillén
Reportera de EL PAÍS en México. Cubre temas sociales, con especial atención en derechos humanos, justicia, migración y violencia contra las mujeres. Graduada en Periodismo por la Universidad de Valencia y Máster de Periodismo en EL PAÍS.
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