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López Obrador convoca a una cumbre regional de líderes latinoamericanos para abordar el problema migratorio

En medio de las tensiones en la frontera con EE UU, el presidente mexicano pide a sus homólogos de Latinoamérica y el Caribe diseñar un plan conjunto para contener la migración

Zedryk Raziel
AMLO durante su conferencia matutina de este jueves
Andrés Manuel López Obrador, durante una de sus conferencias matutinas del mes pasado.Sáshenka Gutiérrez (EFE)

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha convocado a sus pares de Latinoamérica y el Caribe a una cumbre urgente para elaborar un plan conjunto de contención de la migración hacia Estados Unidos. La reunión de alto nivel, agendada para el 22 de octubre, tiene lugar en un momento delicado de la relación diplomática de México con EE UU. La semana pasada se dio a conocer una autorización desde Washington para ampliar el muro en la frontera entre ambos países, un asunto que enrareció las buenas relaciones que llevaban Joe Biden y López Obrador. De telón de fondo está la circunstancia de cientos de migrantes que se agolpan cada día en la frontera norte de México en espera de poder cruzar para tramitar un permiso de estancia legal. Lo peor, desde el punto de vista de López Obrador, es todo lo que deben sufrir en su tránsito hacia EE UU, los riesgos a los que se exponen a lo largo de varios países. “No nos podemos quedar con los brazos cruzados, está creciendo mucho el flujo migratorio”, ha advertido el presidente en su conferencia de este lunes.

La cumbre migratoria se llevará a cabo en Palenque, en el Estado sureño de Chiapas. López Obrador ha detallado que ha invitado a los mandatarios de Belice, Johnny Briceño; Colombia, Gustavo Petro; Costa Rica, Rodrigo Chaves; Cuba, Miguel Díaz-Canel; Ecuador, Guillermo Lasso; El Salvador, Nayib Bukele; Guatemala, Alejandro Giammattei; Haití, Ariel Henry; Honduras, Xiomara Castro; Panamá, Laurentino Cortizo, y Venezuela, Nicolás Maduro. Solo los mandatarios de Colombia y Guatemala no han confirmado su asistencia; el resto asistirá personalmente o enviará a su ministro de Exteriores, ha precisado López Obrador. Si bien se trata de políticos ubicados en diferentes posiciones del espectro político, de la izquierda a la derecha, algo tienen en común: “Son los países que tienen más injerencia en todo lo relacionado con la migración, ya sea porque son los habitantes de esos países los que están emigrando, o son países por donde pasan los migrantes”, ha indicado López Obrador.

El presidente ha contado cómo en México los migrantes se exponen a diversos accidentes y ha relatado dos sucesos recientes: la volcadura de vehículos llenos de personas, donde varios han muerto y otros resultaron heridos. Es solo uno de los riesgos. Otros están relacionados con la amenaza que representa el crimen organizado, que ha dado al mundo las peores escenas de crueldad contra los migrantes.

Una familia de migrantes atraviesa el Río Bravo desde Piedras Negras (México) hacia Eagle Pass (EE UU), el pasado 6 de octubre.
Una familia de migrantes atraviesa el Río Bravo desde Piedras Negras (México) hacia Eagle Pass (EE UU), el pasado 6 de octubre. ADREES LATIF (REUTERS)

López Obrador ha hecho un llamado a sus homólogos a atender las causas que provocan la expulsión de las personas de sus países de origen. “Es como un acuerdo de buena vecindad contra la pobreza, vecindad por el bienestar de nuestros pueblos, para buscar que, con la ayuda mutua, podamos atender el problema de la migración. Nos duele mucho lo que está sucediendo con los migrantes”, ha afirmado. “El planteamiento es: ¿qué hacemos para dar atención en los pueblos de origen a los que toman la decisión de echarse a andar por necesidad?, ¿cómo garantizamos que haya trabajo, que haya bienestar en los pueblos de nuestros países para atemperar, para reducir el flujo migratorio, y no estar pensando solo en medidas coercitivas, en retenes, en muros, en militarizar las fronteras?”, ha precisado.

El mandatario ha destacado que, por primera vez, EE UU ha ampliado las posibilidades de otorgar permisos de estancia legal a migrantes. “Ya han sido aceptados miles, pero [buscamos] que ese trámite puedan hacerlo en sus países, y no correr el riesgo de pasar por el Darién, toda Centroamérica, México, con el sufrimiento que esto implica. Y también informarles mucho a los hermanos migrantes sobre estos riesgos de los que no hablan los traficantes de personas, que lo que hacen es cobrarles y decirles que no va a haber ningún problema y que se comprometen a ponerlos del otro lado de la frontera”, ha dicho.

El presidente presentó en su conferencia gráficas que demuestran el aumento del flujo migratorio. Las cifras muestran que entre agosto y septiembre la migración irregular en la frontera México-EE UU aumentó un 20%. Mientras el desplazamiento ha bajado entre los mexicanos, ha repuntado drásticamente la presencia de personas de otras nacionalidades, especialmente de Venezuela, Ecuador y Colombia. “Necesitamos reunirnos y atender las causas, que haya más diálogo entre nosotros, que podamos trabajar juntos; llevamos muy buena relación con todos los gobiernos de estos países”, ha afirmado.

López Obrador ha comentado además que el Gobierno de México presentará una nota diplomática de reclamo al gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, al que acusó de implementar medidas hostiles que han comenzado a afectar la relación económica entre ambos países. “Están poniendo retenes del lado estadounidense para que no haya un tránsito fluido, están obstruyendo en las aduanas el libre tránsito de mercancías con medidas del gobierno de Texas. Ya está haciéndose una nota diplomática en contra de estas medidas que perjudican a las dos naciones, que perjudican la actividad económica y el tránsito normal de las personas”, ha indicado.

Por otra parte, el mandatario ha informado de que finalmente sí acudirá al Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que esta vez preside Perú y que se realizará en San Francisco, EE UU. López Obrador había declarado anteriormente que no iría, en una muestra de protesta contra la mandataria peruana, Dina Boluarte, a cuyo gobierno no reconoce como legítimo, tras la deposición y encarcelamiento del expresidente Pedro Castillo. “No iba a estar yo en San Francisco, porque no es un asunto personal con la presidenta que se impuso [Boluarte], sino es un asunto de no avalar con mi presencia una injusticia. Sin embargo, como me insistieron y se ha portado muy bien el presidente Biden, acepté, voy a ir”, ha comentado.

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Zedryk Raziel
Reportero de EL PAÍS México, especialista en la cobertura de asuntos políticos y de corrupción. Licenciado por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Ha sido colaborador en el diario Reforma y el portal Animal Político. Es coautor de ‘El caso Viuda Negra’ (Grijalbo, 2022).

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