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Xóchitl Gálvez: “Lo que me ha traído aquí es tener una personalidad propia, ser disruptiva, ‘outsider”

La candidata del Frente Amplio dice que no está casada con los planteamientos de la ultraderecha y defiende que tenía más apoyos que Beatriz Paredes para ganar la elección que se canceló

Xóchitl Galvez entrevista
La senadora Xóchitl Gálvez.Hector Guerrero

Unos días antes de que comience la revolución en el partido oficialista, Morena, no hay un solo foco en México que no esté alumbrando hacia la oposición, y la oposición tienen un solo nombre: Xóchitl Gálvez (Tepatepec, 60 años), la indescifrable mujer que unos sitúan a la izquierda y otros a la derecha. Qué remedio, tiene la abstrusa tarea de representar a tres partidos de distintos pelajes y arrimar a su boleta un electorado igual de dispar si quiere conquistar la presidencia del país en junio de 2024.

Recién salida victoriosa de un proceso de primarias truncado antes de tiempo, la candidata que ha de hacer frente al empuje de un presidente de inédita popularidad, tiene estos días la voz ronca, pero no para, del partido al Congreso, del Congreso a Chiapas, de Chiapas a la capital, de reunión en reunión. Esta entrevista se celebra en la enorme camioneta gris que la traslada hasta el aeropuerto, apenas 25 minutos de conversación apresurada en la que dirá que no le tiene miedo a debatir sobre el aborto, aunque es un tema “que divide”, lo mismo que opina Andrés Manuel López Obrador. Dirá también que ella de derechas solo tiene la bancada en la que se sienta en el Senado, del PAN, y que tendrán que ser otros quienes le hagan guiños a la ultraderecha, ella no. Encomendada, también como el presidente, a la Virgen de Guadalupe, está dispuesta a dar la batalla. Solo pide una cosa: “Que me dejen ser”.

Xóchitl Gálvez en Ciudad de México.
Xóchitl Gálvez en Ciudad de México.Hector Guerrero

Pregunta. Este domingo se va a dar un baño de masas.

Respuesta. Es lo que más me gusta, creo que realmente yo estoy aquí por los ciudadanos, lo que más me gusta a mí es estar con la gente.

P. El presidente acaba de presentar su informe de Gobierno y usted ha tuiteado “bla bla bla, mentiras, bla bla bla, mentiras”. ¿No había alguna verdad?

R. Hay algunas, a ver, rescato el tema de los programas sociales, pero eso ya lo informó cuatro años, no veo nada nuevo. No habla del desastre del sistema de salud, del quebranto en Pemex, de la CFE, de los 50 millones de mexicanos sin acceso a salud, de los 400.000 en condición de pobreza extrema, el Tren Maya que va a 30 por hora, que destruyó la selva, una refinería que no refina y que no va a refinar en mucho tiempo… es como atole con el dedo.

P. ¿Dónde se ubica usted ideológicamente?

R. Centro, centro izquierda.

P. ¿Y no tiene nada bueno que decir de este sexenio?

R. Rescato los programas sociales y el terminar con el outsourcing [subcontratación], me gustaría pensar que ha sido parejo en la condonación de impuestos, pero no, sigue habiendo privilegiados, es que López Obrador no tiene un Gobierno de izquierda, siguió con las políticas que había, apostar a las energías sucias no es ser de izquierdas, desatender las demandas de las mujeres no es de izquierdas.

P. De haber completado la votación prevista para este domingo entre Beatriz Paredes (PRI) y usted, con la sólida red que tiene el PRI en todo el territorio, ¿habría ganado Paredes esa elección que faltaba?

R. Es que no tenían… había 2.300.000 personas aprobadas en el padrón [donde se inscribieron quienes querían votar], solo yo había logrado un millón, con ciudadanos sin partido, otros 200.000 que el PAN me dio a mí, más 300.000 que el PAN le había dado a Santiago Creel [que se decantó por apoyarla], hacen 1.500.000. Pues el PRI tendría, quizá, 700.000, o sea… Yo logré las firmas en las primeras semanas, 150.000. No es despreciar, para nada, pero la prensa debe reconocer que hubo un fenómeno orgánico hacia mi persona, orgánico, eso no me lo puede regatear nadie, que el millón de personas que se inscribieron nadie las llevó, lo hicieron por convicción.

Xóchitl Gálvez a bordo de su camioneta.
Xóchitl Gálvez a bordo de su camioneta. Hector Guerrero

P. ¿Y si una hubiera ganado las encuestas y la otra las elecciones en la calle, qué habría pasado?

R. Me habría encantado que hubiera habido elección, yo lo hubiera preferido, pero cómo va a haberla si una contendiente se baja, y ella decidió bajarse.

P. ¿Ella lo decidió? ¿No ha habido presiones de arriba?

P. Beatriz no es una mujer que se deje presionar por nadie, es una de las políticas más hechas y derechas de este país, y lo dijo claramente cuando se lo preguntaron, ‘¿tú crees que yo me voy a dejar presionar?’. Yo creo que es minimizar la capacidad de Beatriz, es una mujer que toma decisiones propias, igual que yo.

P. Ha hablado usted de que hay que concentrarse también en la capital de México, ¿cree que Beatriz Paredes podría ser esa candidata para la ciudad?

R. Solo ella lo puede decidir, hay que escoger al mejor cuadro que tenga la capital, quien sea, y no sé si ella tenga esa aspiración, ya ha sido candidata en dos ocasiones para Ciudad de México.

P. ¿Y Sandra Cuevas?

R. No sé, no tengo muy claro… yo escuché que quería ser secretaria de Seguridad Pública, pero no estoy clara que quiera ser jefa de Gobierno.

P. ¿Qué le parece ella, la conoce?

R. La conozco poco.

P. Pide usted a los partidos que la dejen ser. ¿Hasta dónde cree que la pueden hipotecar los partidos del Frente Amplio por México en esta carrera por la presidencia?

R. Todos los partidos tienen sus cosas buenas y malas, y todos los ciudadanos también las tenemos, yo lo que digo es que me permitan... ¿Qué fue lo que me trajo aquí? Una personalidad propia, ser disruptiva, ser outsider y no me gustaría que me encasillaran, que me encajonaran, lo que le gusta a la gente es un poco ese desparpajo, ese ponerme al brinco, ese decir las cosas como son, eso es lo que yo digo cuando digo que me dejen ser.

P. Pero es difícil hacer campaña sin partidos.

R. Claro que van a estar los partidos, pero la gente quiere algo distinto, por eso los partidos abrieron su proceso de selección interna a los ciudadanos, y de alguna manera se hizo una primera parte, porque yo empecé de cero y llegué a 55 puntos, es un esfuerzo, yo estaba lista para el domingo, cerraba mi agenda el sábado en Chiapas.

P. Pretender que le vote gente de un espectro político tan amplio como puede ser un PRI, tan variado, más el PAN, más el PRD, ¿cómo se puede hacer para gustar a gente tan distinta?

R. Hay cosas rescatables de cada partido. El PRI es un partido que creó el Banco de México, una institución clave, da estabilidad al país, el Seguro Social, el ISSSTE, cree en las instituciones, y eso me gusta. El PAN busca impulsar el desarrollo empresarial y la libre competencia, el bien común desde una visión de evitar el dolor evitable. Del PRD me encanta toda esta parte de justicia social de la izquierda, su reconocimiento de vanguardia, en la ciudad de México, hacia la comunidad LGBTIQ+, los matrimonios igualitarios, toda esta agenda progresista. Y hasta Movimiento Ciudadano, yo también puedo representar una agenda progresista de MC con la que comparto muchísimo.

P. MC está ahora muy dividido.

R. Está dividido, pero ahorita no quiero hablar de la división, pero sí de su agenda, porque al final yo no soy una mujer casada con una agenda de ultraderecha, ni de ultraizquierda, yo soy una mujer de libertades, que busca que la gente salga adelante por su propio esfuerzo, por su propio mérito, que se den las oportunidades, que emparejemos el piso, pero puedo caminar bien con los partidos.

P. ¿No cree que el Frente Amplio tendrá que hacer un guiño también a la ultraderecha para conseguir suficientes votos?

R. Habrá personas que integren el Frente Amplio que le hagan un guiño a la ultraderecha, yo creo que cabemos muchas visiones de país. Me quiero concentrar por el momento en lo que nos aqueja a todos los mexicanos, que es la inseguridad, 164.000 personas asesinadas no es una buena rendición de cuentas de este Gobierno, es un fracaso. Esa es la prioridad. También 50 millones de personas sin acceso a servicios de salud, es un fracaso. El abandono al campo… Yo lo que creo es que hoy los derechos están claros en la Constitución, estoy obligada a aplicar la ley, pero hay agendas en las que tenemos que trabajar que están doliendo a México, ahorita no hay que ver en dónde nos polarizamos, más bien dónde nos unimos.

Gálvez en su bicicleta por Ciudad de México.
Gálvez en su bicicleta por Ciudad de México. HENRY ROMERO (REUTERS)

“A la ultraderecha le daré energías limpias para que hagan negocios”

P. ¿No va a intentar hacer un gesto a la ultraderecha?

R. Yo a la ultraderecha le voy a dar certeza jurídica, le voy a dar energía limpia para que hagan negocios [se ríe], y van a pagar impuestos porque van a hacer más negocios, la libre empresa está clara, no soy una persona que crea que el Estado tenga que tener monopolios.

P. Pero está el aborto, la religión...

R. Quizá tú no tengas idea de la dimensión de la religiosidad mía.

P. ¿Es muy religiosa?

R. Sí, pero soy muy respetuosa.

P. ¿En qué cree?

R. Creo en Dios.

P. ¿Y algo más, cuál es su devoción?

R. Yo me encomendé a la Virgen de Guadalupe para empezar este proyecto.

P. ¿Ah sí?

R. Sí, soy muy religiosa, pero no tengo derecho a imponer mi visión a los demás.

P. ¿Cree entonces en la aconfesionalidad de México?

R. Creo que la gente debe… yo haría mucho, por ejemplo, para que las mujeres que decidan tener a sus hijos estén apoyadas, porque se dice mucho de cuidar a las mujeres, pero están solas, no tienen estancias infantiles, ni escuelas de tiempo completo, no tienen empleos bien pagados, porque hay muchas mujeres que quieren tener a sus hijos, pero no se sienten en condiciones de enfrentar esa situación. México ayuda muy poco a sus mujeres. Quisiera que pudieran tomar una decisión basada en las posibilidades.

Xóchitl Gálvez durante un acto con simpatizantes en Acapulco.
Xóchitl Gálvez durante un acto con simpatizantes en Acapulco.David Guzmán (EFE)

“El sistema judicial está atiborrado de gente que se robó un pan en la esquina”

P. ¿Alguna idea en concreto para combatir la inseguridad?

R. Abrazos y no balazos no fue una estrategia de seguridad, fue un pacto con la delincuencia, una estrategia criminal. Yo apuesto por la Inteligencia, policías municipales fortalecidas, estatales, es clave la tecnología, la Inteligencia Artificial, esa parte que presentó Marcelo [Ebrard, aspirante de Morena a la presidencia] está bien, pero hay que hacer más cosas, dejar de criminalizar todo. El sistema judicial está atiborrado de gente que se robó un pan en la esquina. Delitos de menos de 10.000 pesos vamos a tratarlos en otra justicia, vamos a dejarle a la justicia penal los delitos que realmente les aquejan a los mexicanos. Y corazón, hay que ponerse del lado de las víctimas; y firmeza, ni modo que lo tenga que decir, pero sí se requieren ovarios, valentía.

P. ¿Cómo se concreta esa firmeza?

R. Pues aplicando la ley. Quien la hace la paga, así de fácil. Obviamente hay que fortalecer Ministerios Públicos, pagarles mejor, quitar la corrupción, que no haya impunidad, hay que atender las causas que generan pobreza, la pobreza urbana… Yo estoy proponiendo, digo, no puedo hacer propuestas, pero estoy soñando con un sistema para que en colonias de alta delictividad haya espacios para chicos de 12 a 18 años donde los llevemos después de la prepa al deportivo, a la academia de música, a aprender un oficio, a desarrollar una actividad tecnológica, hay que sacarlos de la calle. La violencia hacia las mujeres también tiene que ver con su falta de capacidad económica, no pueden dejar un hogar violento sin capacidad económica. Hay que meter recursos, policía municipal, si te llama una víctima, darle seguimiento, visitarla, si no, al rato la mata el marido.

P. ¿Usted cree que las empresas y los más adinerados en México están pagando suficientes impuestos?

R. Yo lo planteé. Hay dos opciones, quitarles más a los que más tienen y darles más a los que menos tienen, yo creo que son ambas: los que más tienen tiene que poner, no hay duda, pero muchos de ellos creen que lo que ponen se lo roban, entonces tenemos que darles certezas, contabilidad en línea, hay que decir cómo se gasta el dinero el Gobierno. En la refinería de Dos Bocas llevan gastados 360.000 millones, habían quedado en que iban a ser 160.000. Se han gastado 200.000 más y no sabemos cómo.

P. ¿Cree que los más ricos se conformarían con la certeza de que su dinero está yendo a proyectos concretos?

R. Hay que dejar de gastar dinero a lo pendejo, a Pemex se le metieron 800.000 millones y está en bancarrota, ¿tiene caso seguirle metiendo?

P. ¿Y en educación y salud?

R. Necesitamos un sistema de protección universal que tenemos que plantear cómo se financia, y la estrategia tiene que ser, sí, que pongan más lo que más tienen, pero los que menos tienen que hagan un esfuerzo para salir adelante. Que estudien para tener un trabajo bien pagado a la larga. En salud, que tengan atención y no se descapitalicen, porque hoy la mayoría de la gente va a las farmacias de la esquina a atenderse.

P. ¿Cree en un sistema de educación y de salud públicos?

R. Creo en un sistema de educación público y en un sistema de salud público y en una Hacienda pública.

P. ¿Y usted qué tiene de derechas?

R. Nada más que el partido en cuya bancada estoy [se ríe]

P. ¿Solo eso?

R. Mi visión… Impulsé la aprobación de la ley para que las trabajadoras del hogar tuvieran seguridad social, para que los jornaleros agrícolas… para los derechos de los pueblos indígenas…

P. El aborto en México es casi una realidad, por vía judicial, ¿estaría dispuesta a legislar sobre eso?

R. La Corte ya decidió que no se puede criminalizar a las mujeres.

P. La Corte, pero no se ha legislado.

R. Ahí sí depende de todos los partidos, y este gobierno que se dice de izquierda no le entró al tema, tienen los partidos que quererle entrar, porque se requiere una mayoría legislativa.

P. ¿Usted lo haría?

R. Yo al menos le entraría al debate, no le tengo miedo a la discusión, lo menos que podemos hacer es debatir. Creo que ese tema, en este momento, podría dividir más que unir, pongamos mejor los temas que ahorita nos unen.

P. Dicen que es usted muy díscola y que no hace mucho caso a los equipos que la asesoran.

R. Le hago mucho caso a los equipos. Si me dicen pendejadas, pues no las acepto, pero si son inteligentes, sí. En la política hay mucho farol, mucha que gente que te asesora muy poco, pero tengo gente muy capaz y casi diría que mi equipo toma las decisiones.

P. ¿Le van a votar en su pueblo?

R. Claro que me van a votar en mi pueblo, más de lo que se imagina, la cizaña la mete Morena.

P. ¿Va a dejar de ser deslenguada? La gente más a la derecha dice que tiene que matizar eso...

R. Creo que es peor portarte mal con tu prójimo que decir una mala palabra.

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Sobre la firma

Carmen Morán Breña
Trabaja en EL PAÍS desde 1997 donde ha sido jefa de sección en Sociedad, Nacional y Cultura. Ha tratado a fondo temas de educación, asuntos sociales e igualdad. Ahora se desempeña como reportera en México.
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