Los frentes del fiscal general de México

De una sonada batalla con el extitular de la UIF hasta una lucha legal contra la pareja de su hermano, estas son las pugnas abiertas de Alejandro Gertz Manero

Alejandro Gertz, el fiscal general de México, durante una conferencia de prensa en Ciudad de México.
Alejandro Gertz, el fiscal general de México, durante una conferencia de prensa en Ciudad de México.Moisés Pablo (CUARTOSCURO)

Tras consumir un tercio de su mandato en la Fiscalía General de la República (el cargo vence en 2028) a Alejandro Gertz Manero se le amontonan los fuegos. Uno de sus frentes más sonados ha sido su batalla con Santiago Nieto, extitular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda (UIF), organismo que persigue la alta corrupción financiera en el país.

La pugna devino hace dos meses en un cruce grotesco de acusaciones por supuesta corrupción que se libró en dos de los principales periódicos del país. Mientras que Reforma divulgaba la existencia de una presunta denuncia anónima contra Nieto ante la FGR por compras millonarias de tres inmuebles durante sus dos años al frente de la UIF, El Universal contraatacaba con una supuesta investigación de este último organismo sobre Gertz por gastar —según el diario— más de cinco millones de dólares en adquirir entre 2014 y 2015 un total de 122 vehículos, entre ellos un Mercedes y un Rolls-Royce. También se resaltaban otros movimientos financieros sospechosos. La UIF, ya dirigida por el sucesor de Nieto, Pablo Gómez, desmintió el mes pasado las citadas pesquisas contra el fiscal general y la existencia de una investigación por este asunto.

Pese al respaldo del presidente Andrés Manuel López Obrador, que el pasado diciembre, tras aflorar el fuego de reproches Gertz-Nieto, descartó cambios en la FGR y no entró a valorar las controversias, las polémicas a cuenta del patrimonio de la máxima autoridad fiscal del país no favorecen a un Ejecutivo que trata de escribir un relato de austeridad y conexión con los desfavorecidos.

A Gertz le llovieron las críticas por la derivada mexicana del caso Odebrecht. Emilio Lozoya, exdirector de la petrolera estatal Pemex durante el mandato de Peña Nieto, fue arrestado en Málaga en febrero de 2020 por su conexión con esta trama millonaria de sobornos. Extraditado a México meses más tarde, Lozoya no pisó la cárcel hasta el pasado noviembre. Para la FGR, el exdirector de Pemex se convirtió en el principal testigo de las presuntas corruptelas de políticos y funcionarios con la constructora brasileña. Criminal confeso, Lozoya vivió en libertad los primeros meses del proceso, provocando la crítica de sectores del Gobierno y parte de la oposición. A finales del año pasado, el exfuncionario fue captado en una cena en un restaurante de lujo con amigos, fotografía que acabó con su libertad. Culpable de ostentación, la FGR pidió su encarcelamiento días más tarde.

También causó estupor la excarcelación el pasado año del rey del acero, Alonso Ancira, dueño de Altos Hornos, la siderúrgica más grande de México. El magnate desembolsó 180 millones de euros (4.000 millones de pesos) para reparar su condena de delito de lavado. Y no menos polémica fue la exoneración de la Fiscalía de Gertz del general Salvador Cienfuegos, exministro de Defensa de Peña Nieto, detenido en Los Ángeles en octubre de 2020, acusado de colaboración con el narco por la DEA.

Pero, sin duda, el capítulo más truculento de Gertz es su guerra familiar. En 2015, cuando era rector de la Universidad de las Américas A. C., el procurador denunció el asesinato de su hermano, el abogado y contable Federico Gertz, que murió a los 82 años tras un mes de agonía en un hospital de Ciudad de México. Aunque el parte oficial del fallecimiento fue “congestión visceral generalizada” a consecuencia de una úlcera en la espalda, el hoy fiscal general denunció negligencia, abandono y falta de atención médica. Y apuntó como responsables de la muerte a la que fue pareja de su hermano durante más de cuarenta años, Laura Morán, y las hijas de esta.

La Fiscalía de Ciudad de México evitó inicialmente procesar a Morán y a sus hijas. Y Gertz se quejó de que la negativa obedecía a una estrategia política. Una de las descendientes de la pareja de su hermano es suegra de Alfredo del Mazo, el primo del entonces presidente Peña Nieto, que en 2017 se convertiría además en gobernador del Estado de México. En esa época, la Fiscalía de Ciudad de México dependía del Gobierno de la capital, entonces en manos de Miguel Ángel Mancera, que siempre mantuvo una buena relación con Peña Nieto.

El desembarco de Gertz en la FGR dio un vuelco a la investigación de la Fiscalía de Ciudad de México por la muerte de su hermano. Nuevos procuradores reactivaron las pesquisas y solicitaron el arresto en 2020 de Morán y de una de sus hijas, Alejandra Cuevas, que fue enviada a prisión, donde permanece. Gertz también denunció a los fiscales que archivaron en 2016 la causa contra su hermano.

El procurador ha participado también en una alambicada batalla jurídica durante su etapa como rector de la Universidad de las Américas A. C. (1995-2018) de Ciudad de México por el uso del nombre, la marca y el logotipo que, a su juicio, ejercía de forma irregular la Fundación Universidad de las Américas Puebla, FUDLAP.

El origen de la trifulca arrancó cuando la Universidad de las Américas, nacida en Puebla hace más de cuatro décadas, se escindió en 1985 en dos. Una ramificación se quedó en este último Estado y otra se trasladó a Ciudad de México, la UDLA. A. C. En 1995, Gertz desembarcó en el centro educativo y se convirtió en rector.

El hoy procurador presentó al menos un procedimiento ante la Fiscalía de Ciudad de México e inició una ofensiva por la propiedad intelectual de la universidad ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Gertz y sus representantes legales denunciaron incluso los funcionarios de este organismo que inscribieron la universidad de Puebla. Algunos flecos de este caso siguen sin resolverse.

Gertz apareció en 2017 en la investigación periodística internacional de los Paradise Papers. Su nombre se conectó entonces a una empresa creada en las Islas Caimán en 1995, Jano LTD, de la que su hermano aparecía como presidente y él como vicepresidente. La sociedad permaneció activa hasta, al menos, 2010. Gertz dijo desconocer la existencia de esta firma y negó que formara parte de sus puestos directivos.

El fiscal general también estuvo relacionado con la gestora de carteras de inversión Operadora Invictus. Cuando la Fiscalía de Ciudad de México reactivó el caso por la muerte de Federico Gertz y la juez encarceló por su presunto asesinato a la hija de su pareja, la familia política del fiscal puso en manos de las autoridades un estado de cuenta de una cartera de inversión. La pareja de Federico Gertz, Laura Morán, explicó que el documento era solo uno de tantos que su marido recibía entonces.

En el estado de cuenta que data de mediados de 2014, Operadora Invictus, una compañía doblemente registrada en el paraíso fiscal caribeño de Saint Kitts and Nevis y en Panamá, estaba a cargo de más de ocho millones de dólares, entre cantidades en efectivo, inversiones y acciones.

investigacion@elpais.es

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