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Morena arrebata al PRI el poder en los gobiernos locales

El partido de Andrés Manuel López Obrador ha aprovechado el hartazgo ciudadano ante los casos de corrupción y la inseguridad para ganar fuerza en los estados

Una ciudadana vota en una casilla en Ciudad de México.
Una ciudadana vota en una casilla en Ciudad de México. El País

El partido del presidente Enrique Peña Nieto (PRI) ha sufrido un duro descalabro al perder las nueve gubernaturas que se disputaron el domingo. El hartazgo ciudadano ante la corrupción y la inseguridad ocasionó que los mexicanos volcaran su voto a favor de Morena, la formación de Andrés Manuel López Obrador que ganó cinco de las entidades en juego. El derechista PAN que contendía en coalición con el PRD y Movimiento Ciudadano, obtuvo el triunfo en tres Estados: Puebla, Guanajuato y Yucatán.

Los escándalos de corrupción arrastrados durante la actual administración como la Casa Blanca, la Estafa Maestra y los sobornos pagados por Odebrecht a funcionarios de la petrolera mexicana, han mermado la popularidad del partido institucional. Los casos de los mandatarios que desfalcaron las finanzas de sus Estados como Javier Duarte en Veracruz, César Duarte en Chihuahua y Roberto Borge en Quintana Roo, así como los niveles históricos de violencia, han cobrado factura a la fuerza política que durante décadas dominó el territorio del país y la han hundido en una profunda crisis.

La coalición Juntos Haremos Historia, conformada por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el Partido del Trabajo y Encuentro Social, aprovechó el descontento ciudadano y logró triunfos inéditos impulsada por la figura de López Obrador. Ganó en Chiapas, donde nunca se había presentado a comicios estatales y se colocó en segundo lugar en Guanajuato, donde la izquierda jamás ha sido representativa.

En Ciudad de México, la candidata Claudia Sheinbaum, una política cercana a Andrés Manuel López Obrador, logró una holgada ventaja frente a su más cercana contrincante Alejandra Barrales, la representante del Frente (PAN-PRD-MC). De poco sirvieron los ataques que recibió Sheinbaum durante la campaña por parte de Barrales, quien intentaba responsabilizarla de la negligencia y la corrupción que envolvió la muerte de decenas de niños en el colegio Rébsamen en el sismo del 19 de septiembre.

En Tabasco, al sureste del país, las cifras dadas a conocer muestran que el candidato de Morena, Adán Augusto López Hernández, arrasó en la elección (61%). No es para menos, López Hernández contendía por el Estado natal de Obrador, donde el furor por el candidato presidencial lo hizo sumar miles de sufragios sólo por el hecho de haber sido elegido por el líder de Morena en su tierra, golpeada por la pobreza y el desempleo. Cuauhtémoc Blanco, el ídolo del fútbol mexicano ahora convertido en político, logró llevarse Morelos para la coalición de López Obrador con más del 50% de los votos.

En Chiapas, Rutilio Escandón Cadenas, el candidato de la coalición liderada por Morena, también se ungió con el triunfo y superó con mucha distancia a sus dos competidores más cercanos: Roberto Albores Gleason, del PRI y Nueva Alianza, y Luis Fernando Castellanos, postulado por el Verde Ecologista (PVEM). En ese Estado, la ruptura que hubo en esta ocasión entre el PRI y PVEM benefició al candidato de Morena.

En Veracruz, el tercer estado más poblado del país, los resultados preliminares le dan el triunfo al morenista Cuitláhuac García con el 44% de los votos, mientras que su más cercano contrincante Miguel Ángel Yunes, del Frente, obtuvo un 38%. García ya había contendido en 2016 por la gubernatura, pero había perdido ante el candidato del PAN, Miguel Ángel Yunes Linares. Esta segunda ocasión ha logrado arrebatarle el triunfo a Miguel Ángel Yunes Márquez, hijo del actual mandatario.

La coalición del Frente no tuvo fácil el triunfo en Puebla, donde su contendiente Martha Erika Alonso Hidalgo, rebasó al candidato de Morena, Miguel Barbosa, con apenas cuatro puntos. Los datos arrojados por el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), que lleva un avance de más del 90%, perfilan a la esposa del exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, como ganadora. En Yucatán, el Frente también habría logrado hacerse de la victoria, pero con una ventaja mínima de tres puntos, según los resultados del PREP, que lleva un 80% de actas capturadas. Esta entidad era la única que el PRI daba por ganada, pero finalmente los resultados tampoco le favorecieron.

En Jalisco, Enrique Alfaro, logró acabar con el bipartidismo. En este estado, que sólo había sido gobernado por el PRI y por el PAN, el exalcalde de Guadalajara, del progresista Movimiento Ciudadano, logró hacerse de la gubernatura. Desde meses atrás era el favorito en las encuestas. Alfaro ya se había medido frente al PRI en las elecciones locales de 2015 para la alcaldía de capital del Estado, logrando en ese entonces un 51% de los votos frente al 21% del PRI. En esta ocasión la ventaja fue de 15 puntos, pero ante el candidato de Morena, Carlos Lomelí, su más cercano competidor.

El descalabro sufrido por el PRI este domingo, se suma al que vivió en las elecciones locales de 2016. Ese año el partido gobernante sufrió una derrota sin precedentes al perder siete de 12 gubernaturas que había en juego: Puebla, Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Quintana Roo, Veracruz y Tamaulipas. En los últimos cuatro Estados los ciudadanos jamás habían tenido otro partido gobernante que no fuera el PRI. Dos años después el partido suma otro severo descalabro.