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El Gobierno mexicano rechaza las denuncias de espionaje de la oposición

Alfonso Navarrete, el secretario de Gobernación, sostiene que el seguimiento a Ricardo Anaya fue por "seguridad" y no para obtener información

Ricardo Anaya, precandidato a la presidencia de México.

Fue por "seguridad" y no para espiar. Así ha justificado el Gobierno mexicano el seguimiento de agentes de inteligencia a los aspirantes opositores a la presidencia. "La operación del CISEN [Centro de Investigación y Seguridad Nacional] no se rige ni se va a regir por coyunturas ajenas a la seguridad nacional", ha dicho este miércoles el secretario de Gobernación (Interior), Alfonso Navarrete.

Los reclamos de la oposición se desprenden de las denuncias que hizo públicas el martes Ricardo Anaya, aspirante por la coalición Por México al Frente (PAN-PRD-Movimiento Ciudadano), de un supuesto espionaje durante el cierre de su precampaña en el estado de Veracruz. Anaya publicó un vídeo en sus redes sociales en el que se ve cómo un Jeep lo siguió hasta la localidad de Coatzacoalcos, cerca del golfo de México, el 11 de febrero. El político increpó al conductor del vehículo, que aseguró ser un agente del CISEN.

La queja de Anaya hizo eco en la prensa local cuando el Gobierno reconoció, horas después, que sí lo había seguido. El equipo de campaña del puntero Andrés Manuel López Obrador se sumó a los reclamos y denunció que también se habían sentido "acosados". "Hay expedientes y han investigado a mis hijos, a toda mi familia desde el Cisen", dijo el aspirante de la coalición Juntos Haremos Historia antes, incluso, de las denuncias de Anaya.

Navarrete ha contestado un día después que son tareas "cotidianas" y que se planearon en conjunto con las autoridades federales y estatales. Entre ellas el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, uno de los aliados de Anaya. El ministro Navarrete ha argumentado también que son operaciones que se hacen con todos los precandidatos. "Sin que ello pueda ser considerado espionaje o una actividad clandestina violatoria de derechos humanos", ha agregado. 

Navarrete ha afirmado que "el equipo de campaña [de Anaya] estaba enterado de estos sucesos" y que se realizó una investigación para que el Cisen aclarara su participación en estos hechos. La agencia de inteligencia, ha dicho el secretario, hizo el seguimiento de forma "visible", había acordado no tener ninguna clase de contacto con Anaya y que por "protocolo" estas actividades seguirán. Navarrete ha admitido que existieron "irregularidades" en el informe del CISEN porque el agente identificado en el vídeo que publicó Anaya no avisó del encuentro con el político y ha añadido que se dirimirán responsabilidades administrativas, de ser necesario. 

Esta no es la primera vez que Anaya denuncia un presunto caso de espionaje contra él. A finales de junio del año pasado, Citizen Lab, la organización canadiense que documentó el intento de infección con un programa de robo de información a periodistas y activistas, aseguró que varios políticos, entre ellos el entonces presidente del PAN, habían sido objetivos del malware Pegasus.

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