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El partido de Keiko Fujimori pierde la mayoría en el Congreso de Perú

Su hermano Kenji y otros nueve parlamentarios se apartan del grupo parlamentario

Kenji Fujimori habla con la prensa a su salida del Congreso en Perú.
Kenji Fujimori habla con la prensa a su salida del Congreso en Perú. AFP

En julio de 2016, la bancada fujimorista de Fuerza Popular ocupó 73 de 130 escaños en el Congreso, bajo el liderazgo de Keiko Fujimori, la candidata presidencial perdedora. Con esa mayoría absoluta, la oposición pudo obstruir el desempeño del presidente Pedro Pablo Kuczynski, censurando e interpelando ministros, o presidiendo comisiones. Este miércoles, el menor del clan, el congresista Kenji Fujimori, expulsado del grupo parlamentario en la víspera, anunció que diez dejaban la bancada. Así, la oposición ha perdido dicha mayoría.

Entre 2016 y 2017, Fuerza Popular pasó a tener 71 congresistas, luego la expulsión de una y la renuncia de otra. Además, aprobó una ley que prohibía a los legisladores expulsados de un grupo parlamentario incorporarse a otro, un candado para que otros fujimoristas no abandonaran el barco.

El martes, la comisión disciplinaria del grupo parlamentario Fuerza Popular, expulsó al hijo menor del autócrata Alberto Fujimori, que está inscrito en el partido, y a otros dos congresistas que se sumaron en la campaña electoral 2016 en condición de invitados.

Hace un par de semanas, la bancada alineada a Keiko Fujimori abrió un proceso disciplinario a Kenji Fujimori por no respaldar la destitución de Kuczynski, como lo hicieron 61 congresistas de Fuerza Popular en la votación del 21 de diciembre. El político, además, consiguió que otros nueve parlamentarios del partido también se abstuvieran en dicha votación.

Desde que logró el indulto de su padre, el congresista se ha retratado con los otros nueve disidentes, y se han autodenominado "Vengadores", usando como símil la película Avengers. Además, criticó a los dos principales asesores de su hermana mayor, quienes aconsejaron no buscar la liberación del reo Fujimori y evitar que este eclipse el liderazgo de la cabeza de Fuerza Popular.

Kenji Fujimori podía haber apelado contra su expulsión, pero declaró ayer (miércoles) que la renuncia de los diez a la bancada “es contra los atropellos sistemáticos” de los que habían sido víctimas. “Y contra los atropellos a nuestro líder fundador, mi padre el ingeniero Alberto Fujimori”, añadió.

Desde octubre, el parlamentario ofreció a Kuczynski apoyo político a cambio de la liberación de su padre, cosa que consiguió en la Nochebuena, cuando un comunicado de la presidencia anunció el indulto humanitario. Un 61% de peruanos que cree que dicho perdón dividirá más al país, y un 49% está en desacuerdo con la medida, según una encuesta de GfK difundida el domingo.

El congresista expulsado también justificó la decisión de los diez políticos porque no fueron escuchados en el partido al pedir “un proceso de renovación e ingeniería porque se han perdido dos procesos electorales (con la candidata Fujimori en 2011 y 2016)”.

Los principales líderes de Fuerza Popular son investigados por fiscalías de lavado de activos: Keiko Fujimori ha declarado en diciembre por aportes de Odebrecht no declarados, ya que el Ministerio Público sospecha que el partido elaboró una doble contabilidad en las cuentas de campaña.

Por otro lado, otra fiscalía de lavado de activos investiga a Kenji y a dos de sus hermanos debido a que una empresa de su propiedad ha registrado un incremento de capital desmedido. En 2013, la policía encontró 91 kilos de droga en los almacenes de dicha empresa de transporte terrestre aéreo y marítimo de carga pesada. La firma cambió de nombre luego del hallazgo del alijo.

Aunque los diez fujimoristas disidentes ofrecen un “pacto de gobernabilidad” al Gobierno de Kuczynski, el grupo parlamentario Alianza por el Progreso, que solía respaldar al oficialismo, ha anunciado que presentará un pedido para votar otra vez por la destitución del jefe de Estado. Ello, debido a nuevas pruebas de los pagos de Odebrecht a firmas ligadas al mandatario peruano, mientras era ministro durante la presidencia de Alejandro Toledo, entre 2004 y 2006.

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