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Perú afronta una nueva crisis tras la censura al Gobierno

El presidente designará a un nuevo primer ministro este domingo, un último episodio de la campaña de acoso al mandato de Pedro Pablo Kuczynski

El primer ministro peruano, Fernando Zavala, en el Congreso.
El primer ministro peruano, Fernando Zavala, en el Congreso. EFE

El Parlamento peruano retiró la confianza al Gobierno en la madrugada de este viernes, lo que obliga al presidente, Pedro Pablo Kuczynski, a designar este domingo un nuevo presidente del Consejo de Ministros en sustitución de Fernando Zavala. Es el último episodio de la campaña de acoso al Ejecutivo por parte del fujimorismo y que hasta la fecha había provocado ya la dimisión de cuatro ministros. La gobernabilidad del país queda en entredicho.

Los parlamentarios de Fuerza Popular, formación liderada por Keiko Fujimori y con mayoría en la Cámara, anunciaron el pasado martes que censurarían a la ministra de Educación, Marilú Martens. El primer ministro, Fernando Zavala, respondió planteando al poder legislativo una cuestión de confianza, que se saldó en la madrugada de este viernes con 77 votos en contra del Gobierno, 22 a favor y 16 abstenciones. Tras perder la confianza del Parlamento, la Constitución peruana exige la dimisión del Ejecutivo y otorga un plazo de 72 horas al presidente para nombrar uno nuevo.

Pedro Pablo Kuczynski no dispone entre sus allegados y miembros de su partido (Peruanos por el Kambio, PPK) a suficientes profesionales y políticos con experiencia que puedan reemplazar al dimitido equipo, por lo que no se descarta que algunos nombres repitan en sus cargos.

La moción de censura a la ministra Martens es el último episodio del largo acoso del fujimorismo al Gobierno y, especialmente, a quienes dirigen la política educativa. En diciembre, el Congreso censuró al entonces titular de Educación, Jaime Saavedra, por una supuesta irregularidad en una compra de ordenadores, y luego inició una campaña contra el enfoque de género en el currículo educativo que quería implementar la ministra entrante, alegando que los niños corrían el riesgo de ser “homosexualizados” en las aulas.

Los profesores iniciaron en junio una huelga —por reclamaciones salariales y en demanda de mayor inversión pública en el sector— a la que la ministra tardó en responder. La medida de fuerza duró más de dos meses, y deterioró la imagen pública de Martens.

Con la crisis política abierta, el parlamentario oficialista Gino Costa aseguraba este viernes que “con la conducta de Fuerza Popular no hay gobernabilidad posible”. Y aseguró que si dicha formación continúa bloqueando a los ministros, el Gobierno volverá a plantear una cuestión de confianza.

“Existe la posibilidad en la Constitución de que se vuelva a recurrir a una cuestión de confianza como esta. Y si el Congreso no nos la da, tendremos que ir a nuevas elecciones”, expresó Costa. La ley fundamental, de 1992, plantea que si el Congreso retira la confianza al Ejecutivo en dos ocasiones, es decir, se produce lo que denomina la “crisis total del Gabinete”, el presidente está facultado a disolver el poder legislativo y convocar a elecciones.

Moción de censura

En abril, cuando el fujimorismo anunció su intención de someter a una moción de censura a los ministros de Interior y de Transportes, varios analistas políticos sugirieron que el Gobierno podía jugar la carta de la cuestión de confianza, pero que Kuczynski optó por no confrontar directamente a la oposición en la creencia que de esa forma atenuaría la tensión con Fuerza Popular. El ministro de Transportes y primer vicepresidente, Martín Vizcarra, renunció al cargo en mayo para evitar ser censurado debido a negociaciones de un aeropuerto regional cuyos intereses eran perjudiciales para el Estado.

Pero la estrategia de Kuczynski no ha dado los frutos que el presidente había previsto y la agresividad del Congreso hacia el oficialismo ha ido en aumento desde entonces.

Cambios en la agenda presidencial

El presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, tenía previsto trasladarse este viernes a Nueva York para participar en la Asamblea de Naciones Unidas, pero tuvo que suspender el viaje ante la crisis abierta en el país. Además, tenía planeado viajar el día 22 al Vaticano, en anticipación de la visita que el papa Francisco realizará a Perú del 18 y 21 de enero, un encuentro que ahora está en el aire.

La agenda internacional de Kuczynski ha suscitado las críticas de la oposición. Hace un par de semanas, la mayoría fujimorista también se opuso a autorizar ambos viajes. Un rechazo que cuenta con el respaldo de la calle. “Está pensando en el extranjero, en China, Estados Unidos, el Vaticano. Debería pensar en el Perú”, alegaba un taxista.

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