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Los argentinos celebran el día del mate, su infusión favorita

Un estudio reciente dice que se toma más que el agua envasada, el vino o la cerveza

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Valeria Trapaga explica los secretos del mate en una cata. Las Marías

Calentar el agua, verter yerba en el mate hasta completar las tres cuartas partes, taparlo con una mano y agitar, soplar la mano para limpiar la aureola de polvo verde, retirar el agua antes del primer hervor y volcar el agua siempre por la bombilla. Felicitaciones, usted acaba de cebar su primer mate. Esta tradición acompaña a argentinos y uruguayos (también a parte del sur de Brasil) desde tiempos remotos y por eso se ha declarado al 30 de noviembre como su día nacional. Conozca la importancia de una bebida que se toma más que el agua mineral, y que a pesar de que este año ha sufrido subas del 12%, continúa siendo una de las categorías de alimentos más consumidas en Argentina, ya sea dulce o amargo.

Si fuese necesario establecer comparaciones, se puede decir que, en Argentina, el mate es más popular que Facebook. Mientras la red social tiene un alcance del 93% de los hogares, la infusión más famosa del cono sur está presente en el 98% de los hogares. Los datos pertenecen a la consultora Navarro Market Research, la cual a pedido del Instituto Nacional de Yerba Mate (INYM) realizó un estudio que indica que una persona ingiere un promedio de 100 litros de mate al año, mientras bebe alrededor de 50 litros de gaseosa, 30 de vino, 34 de cerveza y 18 de agua mineral. En suma, y considerándolo también un alimento debido a la presencia de vitaminas B, se trata de uno de los consumos más altos de la canasta familiar, al punto que se calcula que las familias adquieren un paquete del producto cada 23 días, 16 veces al año, según un relevamiento de la consultora de consumo masivo Kantar Worldpanel. El éxito es tal que ya ha conquistado Oriente Medio.

“Lo queremos tanto al mate, se ha convertido en un ritual tan incorporado en nuestras vidas que no nos detenemos a observarlo, mirarlo, olerlo y tocarlo. Es interesante profundizar nuestra experiencia con esta infusión para conocerla y disfrutarla mucho más”, propone Valeria Trapaga, la primera sommelier especializada en la infusión, quien trabaja para Taragüí, una de las marcas emblema.

En abril, los productores de yerba mate, la mayor parte concentrados en la zona del litoral argentino, no lograron ponerse de acuerdo con respecto al precio que las grandes cadenas pagan por la materia prima. Así, fue el Ministerio de Agroindustria el que arbitró en el precio y lo volvió a hacer en septiembre. La última de las subas pautó en 5,10 pesos (0,34 dólares) por kilo de hoja verde puesta en secadero y 19,20 (1,28 dólares) de yerba mate canchada, como se le llama al producto que tiene una molienda más simple y que comúnmente se usa para hacer tereré (mate frío). El nuevo incremento se fijó en 5,82%, y buena parte se trasladó al precio final. Sin embargo, esto no desalentó el consumo: el estudio de Navarro destacó que a medida que se desciende en la pirámide social, la recompra de yerba se acelera, ya que los niveles socioeconómicos de más bajos recursos compran cada 20 días y los estratos altos cada 26. “La yerba mate aparece en el medio de todas las diferencias. Cualquier distancia que existe desaparece con cada cebada, porque frente al mate somos todos iguales”, describió Trapaga.

La fecha indicada por el Congreso de la Nación en 2015 para celebrar el día del mate no es casual, sino que conmemora el nacimiento de Andrés Guaucurarí y Artigas, alias Andresito, el primer gobernador indígena de la historia argentina al frente de la llamada Provincia Grande de Misiones entre 1811 y 1821, y uno de los principales patrocinadores de la producción y el comercio de la yerba mate.